Facultad de Ciencias del Trabajo

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La Facultad de Ciencias del Trabajo con las reivindicaciones del 1 de mayo

Hoy, 1 de mayo, se celebra el Día del Trabajo en casi todos los países del mundo. Una jornada desde la que los sindicatos organizan una manifestación pacífica, para reivindicar los derechos laborales de los trabajadores.

La fecha se fijó durante el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional celebrado en París en 1889. La idea era rendir tributo a los Mártires de Chicago, un grupo de sindicalistas que fueron condenados en Estados Unidos por su participación en una huelga que se inició el 1 de mayo de 1886 en todo el país. En ese estado, se prolongó hasta el 4 de mayo con la sangrienta Revuelta de Haymarket, donde tres participantes fueron a prisión y cinco ejecutados en la horca. El fin era conseguir la jornada laboral de ocho horas, que en 1886 ya se establecía en la Ley Ingersoll, incumplida por la patronal, lo que rearmó y movilizó a las organizaciones laborales y sindicales del país.

Paradójicamente en Estados Unidos la fecha se trasladó al primer lunes de septiembre por miedo a que el movimiento socialista se reforzase y pasó a llamarse Labor Day. En esa huelga, que se saldó con miles de trabajadores despedidos, detenidos o heridos, la mayoría inmigrantes europeos, estaba la mecha del Día del Trabajo, una festividad en honor a la clase obrera que poco a poco se fue extendiendo al resto del mundo. España fue el primer país de Europa que aprobó mediante un decreto la jornada de ocho horas.

Desde la Facultad de Ciencias del Trabajo consideramos que el 1 de mayo es el principal día y pilar del movimiento obrero en el mundo, y por ello, nos unimos a las reivindicaciones laborales del año 2017. En el informe de la Organización Internacional del Trabajo, perspectivas sociales y del empleo en el mundo – tendencias 2017, se resumen como principales reivindicaciones y retos laborales los siguientes:

  • Crear empleo decente en un contexto de crecimiento económico decepcionante
  • Implementar nuevas medidas contra el desempleo. Se prevé que el desempleo mundial aumente en 3,4 millones de personas, situándose en 201 millones de desempleados en el mundo.
  • Reducir el empleo vulnerable. La incidencia del empleo vulnerable en todo el mundo sigue siendo elevada (1400 millones de personas)
  • Incrementar el ritmo de disminución de trabajadores pobres en el mundo. En 2016, los trabajadores pobres supusieron nuevamente un problema: casi la mitad de los trabajadores de Asia Meridional y casi dos tercios de los trabajadores de África Subsahariana viven en situación de pobreza extrema o moderada (es decir, con menos de 3,10 dólares de los Estados Unidos diarios en paridad de poder adquisitivo).
  • Reducir las desigualdades de oportunidades. Las disparidades e género en las oportunidades del mercado de trabajo causan particular preocupación, pues se observan y persisten en varias zonas geográficas. En el mercado de trabajo, las brechas de género también se observan en las diferencias de remuneración. Como se subraya en el Informe Mundial sobre Salarios 2016/2017 de la OIT.
  • Reducir el descontento social. Habida cuenta de la incertidumbre mundial creciente, el riesgo de malestar social o descontento ha aumentado en casi todas las regiones. Tanto el descontento con la situación social como la falta de oportunidades de empleo decente, entre otros, influyen en la decisión de las personas de migrar.