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Datos Globales. Los datos sobre la titulación de la Facultad corresponden a tres planes diferentes. Esta multiplicidad de datos hace difícil una lectura unificada de la distribución de los estudiantes que ingresan a los estudios para obtener la Licenciatura en Filosofía. No obstante, si nos atenemos a los datos que corresponden al último plan de estudios (1996), se pueden constatar varios aspectos relevantes. 1. Hay un crecimiento notable de alumnos matriculados, para los números habituales en este tipo de estudios; se pasa de 188 (1996) a 300 (1999). 2. El número de alumnos que optan por Filosofía como primera opción no supera el 55%, y aunque predomine el número de alumnos con una nota inferior a 6, se debe destacar el número de alumnos que superan la nota 7 y que optan por Filosofía como primera opción. 3. La tasa de abandono en los dos primeros años de carrera es alto (supera el 25%). Con estos elementos mínimos, aunque básicos, se puede entender que la posición de la Facultad en la Universidad tiene una doble lectura. Por un lado, comparando el número de alumnos y las notas de quienes optan por nuestra titulación, su peso en la Universidad no es decisorio. Por otro lado, si se tiene en cuenta el trabajo de investigación, así como la organización de actividades extracurriculares que proyectan una imagen de la Facultad, y la marcada dinámica democrática de los diversos órganos de gobierno en que participa la Facultad por medio de sus representantes, la importancia de la Facultad no es menor que la de otras Facultades. Al mismo tiempo, el nivel de autonomía de la Facultad es máximo. Sus limitaciones son lógicas. Por un lado, la normativa legal que reserva determinadas decisiones a instancias superiores. Por otro lado, las normas generales dictadas por la Junta de Gobierno aplicables a todas las titulaciones de la Universidad. Evolución de la titulación La evolución de los Planes de estudios ha estado marcada por dos etapas muy precisas: 1. En un primer momento se reaccionó a una reglamentación excesiva de la división de cursos, materias, etc. que correspondía al modelo más tradicional. Así se pasó a una libertad de elección máxima, tanto en la distribución de materias por cursos como en la misma organización curricular del alumno (conservando siempre el esquema legal de troncales y optativas marcado por el Ministerio). En esta etapa la optatividad en nuestra Facultad fue la máxima que se podía conceder. 2. En un segundo momento, tanto por la petición de los representantes de los alumnos como por las directivas del Ministerio, se ha llegado a un equilibrio en la secuencia de las asignaturas troncales por cursos en el primer ciclo y a una delimitación de las optativas por ciclos que parece más satisfactorio. Puntos fuertes y débiles. Podría pensarse que un punto débil de difícil modificación es el número de alumnos de la Facultad. No obstante, por el mismo perfil de los intereses en que se desenvuelve actualmente la sociedad, nuestra presencia como Facultad no debe residir sólo en la actividad interna propia de la Facultad, sino en su presencia en otras Facultades, tanto en el nivel docente como investigativo, y en las dinámicas culturales que pueda crear en la sociedad. En este aspecto, la Facultad está comprometida en unas actividades culturales, de reflexión crítica y de divulgación que parecen bien orientadas. La implantación del nuevo Plan de estudios parece corresponder en gran parte a las exigencias profesionales de los estudiantes, al mismo tiempo que supera, porque así se ha buscado, algunas de las críticas de las que ya se tenía conocimiento en la Facultad y que están expresadas en las respuestas de los antiguos alumnos a la encuesta que se les envió para esta evaluación. La necesidad de un reglamento general detallado en la Universidad es inevitable. Sin embargo, en nuestra Facultad, por sus mismas dimensiones, hace difíciles procesos internos que podrían ser más ágiles. El perfil de la titulación está determinado por una formación histórica (a lo largo de los cinco cursos las troncales históricas se prolongan en los seminarios) y una capacitación crítica sistemática. Estos dos aspectos pretenden ser complementados con una reflexión crítica a través de la gran variedad de optativas que ofrece el plan de estudios. Para cumplir con estos objetivos, la infraestructura y los recursos humanos de los que dispone la Facultad parecen los adecuados por el momento (ver 3,2). Los procesos de evaluación de estos objetivos se han limitado hasta ahora a la revisión periódica de los planes de estudio. Implantación de la titulación. Las razones que justifican la implantación de la titulación son, principalmente, dos. Una de origen histórico: aunque la titulación actual sólo tiene seis años de antigüedad, la especialidad de Filosofía en los anteriores planes de estudio remonta a los años 70. Otra de carácter institucional: la Universidad ha asumido permanentemente la necesidad de mantener la titulación de Filosofía como parte imprescindible de su función pública. En el interior de estos dos parámetros, la Facultad ha manifestado constantemente, a través de sus revisiones de los planes de estudio, el interés por adaptar la formación que imparte a las necesidades del mercado laboral, que son, principalmente, la docencia en la Enseñanza Secundaria y en Bachillerato. Puntos fuertes y débiles. Los aspectos positivos que puede presentar en este apartado una Facultad como la nuestra, con profesores que tienen un cumplimiento escrupuloso de su trabajo docente (ver encuesta de estudiantes) y un plan de estudios con cierta flexibilidad, no puede ocultar un punto débil que los alumnos resaltan en su informe: los procesos de evaluación del profesorado, y por consiguiente de la consecución de las metas y objetivos marcados en el plan de estudios de las expectativas de formación del estudiante, son insatisfactorios. Hay, ciertamente, lagunas en el control de la calidad docente. No existe una política de calidad de la docencia en la Facultad. En lo que se refiere a la adecuación formación/mercado laboral hay dos aspectos a resaltar. En primer lugar, y teniendo en cuenta las respuestas de los antiguos alumnos a la encuesta que le fue enviada, la puntuación sobre la formación recibida (capacitación generalista/ profesional) oscila entre regular y bien, un aprobado justo, que debe ser insuficiente para el potencial del que dispone la Facultad. En segundo lugar, si sólo se considera como opción profesional de nuestros titulados la docencia, la adecuación del perfil de la formación a la demanda laboral puede ser bastante buena, pero si se tiene en cuenta que profesionalmente nuestros titulados pueden aspirar a otros ámbitos laborales, como ya está ocurriendo con algunos de ellos, existe un gran desconocimiento sobre la formación complementaria que se debería proponer. Estructura del Plan de Estudios. En la titulación de Licenciado en Filosofía existen tres «intensificaciones» (itinerarios): Historia de la Filosofía y de la Ciencia; Lógica y Filosofía de la Ciencia; Filosofía Moral y Política. Programas de las asignaturas del Plan de Estudios. 1. Los Programas de las diferentes asignaturas aparecen siempre a principio de curso en el documento oficial de la Facultad: Estructura de la Facultad y plan de ordenación docente de la Licenciatura en Filosofía. En este documento se detalla la estructura de los servicios de la Facultad, el funcionamiento de los diferentes sectores y la organización de las actividades, el Plan de estudios de la titulación, en todos sus detalles, así como los programas del curso, la organización docente, el calendario escolar, y los horarios de clases. Toda la información contenida en la guía aparece también en Internet: http://www.um.es/facfilos. Pero además, en su generalidad, los profesores utilizan otros medios para exponer sus programas y sus criterios de evaluación (comunicación oral al comienzo del curso, fotocopias del Programa, etc.). 2. Según el Cuestionario de Profesores, el nivel de actualización científica del contenido es: Muy alto (36.36%) o Alto (50%). Un total de un 86.36% con este nivel es muy significativo frente a sólo un 13.64% que se considera en un nivel Medio. En lo que se refiere a las respuestas con relación a las fuentes, aparece un 36.36% con un nivel de actualización Muy alto y un 63,64% con un nivel Alto. El número de grupos y el profesorado implicado en la titulación, globalmente, y sobre todo para un cómputo exterior y simplificado a la ratio alumnos/profesores, aparece como altamente satisfactorio, sobre todo si se le compara con otras titulaciones mucho más masificadas. No obstante hay que hacer unas precisiones mínimas. En el área de Filosofía, el grupo de profesores es totalmente adecuado a las exigencias docentes. En Lógica el número también es adecuado, pero es necesario promocionar a los profesores asociados (2) o ayudantes (1) para estabilizar el área. En el área de Filosofía Moral, y teniendo en cuenta su creciente expansión (solicitud de colaboración docente de otras titulaciones), el número de profesores empieza a ser claramente insuficiente. En el área de Antropología Social la situación es idéntica a la de Filosofía Moral. La situación en el área de Estética, con una sola titularidad, parece que mejorará en breve plazo con el compromiso adquirido por el Vicerrectorado de sacar a concurso una plaza de Profesor Titular. En cuanto a la estructura del plan de estudios podría ser conveniente la inclusión de nuevas asignaturas dada la importancia para la formación del filósofo de un conocimiento multidisciplinar. Estas materias se dividirían en dos campos: en primer lugar los idiomas (inglés, francés, alemán, ) para el estudio de las obras en versión original; por otra parte, las ciencias naturales como contenidos básicos de física, biología (evolución, genética) o matemáticas. Todas ellas ayudarían a la mejor comprensión de ciertas materias de la que se hace imposible hablar con rigor y precisión, limitándose a la mera especulación. Organización de la enseñanza. La organización de la docencia y sus períodos, los horarios semanales y los exámenes están a cargo de la Junta de Facultad. En reuniones convocadas a este efecto, se atiende las propuestas de las áreas y las solicitudes de los profesores, procediendo, según la estructura fijada por el Plan de Estudios, a establecer los horarios en primer ciclo y en segundo ciclo por orden de antigüedad, primero de los catedráticos y después de los titulares del Centro, atendiendo primero a la distribución de las troncales y después de las optativas. Según las respuestas de los alumnos, la distribución horaria parece satisfactoria. En lo que se refiere al cumplimiento de los horarios por parte del profesorado, las respuestas son altamente satisfactorias (el 72,27% se sitúa en los niveles de alto cumplimiento), aunque en la Facultad se considera lógicamente que el cumplimiento debe ser total. Hay en este apartado unos porcentajes (1,68% que no cumple nunca los horarios y un 4,20% que no los cumple casi nunca) que nos permitimos sospechar que no corresponden estrictamente a la realidad. No existen prácticas en la Facultad, por lo tanto es imposible dar una evaluación en este apartado. A la hora de evaluar la atención tutorial del profesorado, nos parece que hay que partir del hecho de una ausencia de tradición y de rutinas o hábitos en este terreno, no sólo en la Facultad de Filosofía, sino en general en la Universidad española. Aunque los Estatutos reglamenten esta actividad y establezcan un mínimo de 6 horas de tutoría, el contenido de dicha actividad queda muy indeterminado. De hecho, la experiencia en este Centro indica una diversidad notable en los "usos" de la tutoría por parte de los alumnos, así como en los planteamientos de esa actividad por parte de los profesores. Esta observación general permite entender y situar algunos de los datos proporcionados por las encuestas de profesores y alumnos. Así, los alumnos contestan en un porcentaje del 70% con "nunca" o "casi nunca" a la pregunta sobre su utilización de las tutorías. Y paralelamente, los profesores, con alguna variación, perciben como "bajo" o "muy bajo" el recurso a este "servicio" en un porcentaje del 54%. Más significativo resulta el desfase entre las respuestas de los profesores a la pregunta de si tienen una "práctica de atención individualizada a los alumnos" (respuesta afirmativa del 80%), por un lado, y, por otro lado, que el 47% de los alumnos no se "sientan" (así, la literalidad de la pregunta del cuestionario) atendidos en las tutorías "nunca" o "casi nunca" (item 38). Hay que resaltar que una parte importante del profesorado (33%, item 7) declara que tiene un interés expreso en la organización de la actividad tutorial. Son también significativas en este sentido algunas de las respuestas personales redactadas para los items 6 y 7. En este contexto de cierta indeterminación hay que subrayar, como punto débil, la fuerte percepción negativa por parte de los alumnos, del nivel de cumplimiento de los horarios de tutorías. Ante una pregunta tan factual como la que se refiere a este punto, un 37% de alumnos se agrupan en "nunca" o "casi nunca" (item 39). En suma, cabe concluir que el tema de la organización, métodos y objetivos de la actividad tutorial en estos estudios debería ser objeto de una reflexión colectiva, sin que de ello haya que deducir necesariamente que deba procederse a una reglamentación homogénea. Una motivación que cabría tenerse en cuenta para impulsar esta actividad podría ser el de intentar aumentar la puesta en práctica de la posibilidad de obtener créditos mediante la realización de "trabajos académicamente dirigidos". Por lo que se refiere a la metodología docente, hay que empezar subrayando que las respuestas de los alumnos (cf. especialmente los items 28, 29 y 30) muestran un nivel alto o bastante alto. Cabe resaltar que a la pregunta por la "calidad de la enseñanza", un 37% contestan con "bastante alta", y un 8% con "muy alta", mientras que los que responden negativamente, "baja" o "muy baja", suponen un 13%. (La encuesta a los titulados arroja algunos resultados más matizadamente negativos (cf. especialmente los items 12 y 13)). Con todo, es significativo que los mismos alumnos perciben algún deficit en la metodología de la enseñanza. En efecto, un porcentaje considerable (39%) responde que la metodología de enseñanza es "poco adecuada" o "nada adecuada" (cf. item 29). Aunque no aparece explícito en la encuesta, es conocido en general que en la mayor parte del profesorado de la titulación domina un cierto escepticismo respecto a la eficacia de las técnicas pedagógicas como tales. Aunque la estrategia metódica más generalizada es la de la "lección magistral", es significativo el recurso bastante frecuente a la "exposición de los alumnos" ("Habitualmente": 17%; "Cuando el tema lo requiere": 39%; item 15). Buena parte de las respuestas redactadas en esta cuestión acerca de las estrategias didácticas, dejan ver un gran interés, por parte del profesorado, en inducir una responsabilidad de los alumnos en su propio proceso de formación. Un indicio objetivo de un cierto "éxito" en este sentido es el alto índice de uso de los libros de la Biblioteca por parte de los alumnos de esta titulación, al menos "índice alto" en términos comparativos con otras titulaciones. Faltan elementos de juicio, en el cuestionario de alumnos, para una valoración diferenciada de las diversas estrategias didácticas. Tampoco queda claro si cabe echar en falta los procedimientos efectivamente no empleados o sólo esporádicamente empleados (por ejemplo, material audiovisual, etc.). Aunque en general se manifiesta un grado alto de satisfacción acerca de mobiliario y aulas, debe reseñarse algunas quejas puntuales sobre la incomodidad de los pupitres, y sobre la inadecuación de algunas aulas al número de asistentes. La encuesta a los titulados deja ver que en los últimos años ha habido una mejoría notable. El nivel de cumplimiento de los programas es sólo medio. Un 23% del profesorado lo sitúa entre el 50 y el 74%, si bien un 72% de los profesores consideran que el cumplimiento del programa se sitúa entre el 75 y el 100%. De nuevo la encuesta de los titulados sugiere una matización: una buena parte de éstos (un 31%) se declara "insatisfecho" o "muy insatisfecho" en este punto (items 6 y 7). Cabe interpretar que este aspecto débil de la titulación está en curso de corrección. Aunque la encuesta de alumnos no permite conclusiones seguras en esto, algunas de las contestaciones redactadas muestran insatisfacción ante las lagunas en la formación básica. Si bien ha habido algunas tentativas en los últimos años de resolver esta situación, sigue habiendo un cierto déficit en la coordinación de los programas y de las asignaturas. Cabe interpretar que se echa en falta un tratamiento diferenciado entre las asignaturas troncales y las asignaturas optativas. A algunas ausencias hasta fecha reciente en la oferta de optativas (así, la Filosofía española), criticada en la encuesta de los titulados, se ha dado algún principio de solución. Más difícil de resolver es la carencia, reseñada a veces, de alguna asignatura sobre Pensamiento oriental. Está muy valorada en esta Facultad el programa de actividades complementarias de la titulación (cf. el item 41). Sin embargo, algunas sugerencias apuntan a la conveniencia de mayor oferta de cursos formales complementarios, con reconocimiento establecido. Las actividades complementarias son valoradas como "interesantes" o "muy interesantes" por el 48% de los alumnos (cf. item 44). En cambio hay que notar como aspecto negativo la insatisfacción sobre las actividades de orientación tras la terminación de los estudios (cf. item 42 y 43). En esto incide también la encuesta de los titulados. Está en vigor un acuerdo de la Facultad de Filosofía con la Sociedad de Filosofía de la Región de Murcia. Uno de los objetivos perseguidos por este acuerdo es el de articular la colaboración de la Facultad con los profesores de Enseñanza Media y en general con los titulados de Filosofía de la Región. El resultado más visible de la colaboración con esta Sociedad es la organización de una Semana de Filosofía, que suele contar con una gran participación, y a la que han sido invitados prestigiosos estudiosos de la Filosofía en el ámbito nacional. De manera menos institucionalizada, algunos profesores de la Facultad colaboran regularmente con Instituciones bancarias de la Región para organizar foros de debate y ciclos de conferencias, que intentan llevar las cuestiones filosóficas al ámbito de la sociedad civil. La dimensión europea del curriculum ofrecido al alumno se puede medir por el número, limitado pero significativo, de alumnos de la Facultad que han podido realizar estancias, cuatrimestrales o anuales, en Universidades europeas (inglesas, alemanas, italianas, portuguesas, francesas), en el marco Erasmus. Como se apunta en otro momento de este informe, la dirección del Centro ha puesto últimamente medios para impulsar e incrementar esas relaciones con las Universidades europeas. El nivel de exigencias en la titulación puede considerarse medio. Los datos de resultados académicos (cf. tabla 7) muestran un margen de variación notable, según las diferentes asignaturas, en los porcentajes de alumnos aptos. Así, y teniendo a la vista por ejemplo el grupo de asignaturas obligatorias de primer ciclo, los dos extremos son los siguientes: 29% y 64%, respectivamente, son los alumnos "aptos" (en primera y segunda convocatoria). El valor medio, en el conjunto de las materias, está cerca del 50% de aprobados. Se observa una diferencia en el nivel de exigencia entre las asignaturas obligatorias y las optativas, lo que cabe considerar adecuado. Especialmente significativo el dato diferencial en el porcentaje de aptos entre los presentados en primera convocatoria. Sin embargo, hay que llamar la atención sobre el hecho de que el 58% de los alumnos declaren que en su elección de las optativas el grado de dificultad de éstas no influye nada o influye muy poco (item 11). Al mismo tiempo hay que señalar que en la elección de las optativas influyen los horarios "mucho" o "bastante" para el 54% de los alumnos. Por otro lado, seguramente cabe considerar como un indicio al menos externo de un nivel notable de exigencia de los estudios, el que un porcentaje significativo de alumnos obtuvieron una nota muy alta (más de 7) en las PAAU, porcentaje notable sobre todo si se tiene en cuenta el grupo de los que eligieron Filosofía en primera opción (cf. Tabla 2). Como punto débil se puede considerar que no se haya planteado formalmente una reflexión colectiva e institucional sobre el nivel ideal de exigencia de la titulación. Desde la perspectiva del alumno, el Plan de Estudios parece factible en grado alto (cf. item 9). Tras los pasados años de reformas, que han afectado por lo demás al conjunto de las titulaciones universitarias, y que han dado lugar a cierta desorientación (cf. por ejemplo el reflejo de insatisfacción sobre la estructura del plan de estudios entre los titulados), se ha alcanzado, al parecer, una ordenación de los estudios bastante adecuada. Una parte considerable del profesorado muestra su interés en fomentar el aprendizaje independiente del alumnado y en que éste asuma su responsabilidad. Es muy característico de los estudios en esta titulación el uso frecuente bastante generalizado de la Biblioteca. Algunas respuestas de las encuestas (tanto de los alumnos como de los titulados) apuntan a que este carácter crítico de la enseñanza es un punto fuerte de la titulación. La asistencia a clase es muy variada según las asignaturas (entre el 20% y el 100%). De acuerdo con las estimaciones de los profesores, la media cabe situarla en torno al 60%. Aunque la convocatoria de los exámenes finales se hace con bastante antelación actualmente, la respuesta de los alumnos indica un interés en que la programación de los exámenes se haga desde el principio de curso. El sistema de corrección es en términos generales aceptado como correcto. La normativa de revisión de exámenes (que un porcentaje alto de alumnos declaran que desconocen) es la establecida por los Estatutos de la Universidad. En realidad, la Facultad cuenta con una normativa bastante más desarrollada y pormenorizada que la someramente indicada en los Estatutos, aunque desde luego ajustada a ella. Dicha normativa está reflejada en el folleto y en la página web de la Facultad, por lo que resulta curioso que un alto porcentaje de alumnos afirmen desconocerla. La tabla 7 (resultados académicos e indicadores de rendimiento) muestra un alto índice de alumnos no-presentados, especialmente en la primera convocatoria. Cabe interpretar que éstos proceden de aquellos que se han inscrito en esta titulación como segunda o tercera opción. El resultado académico (al menos si nos orientamos por los datos de esa tabla acerca de porcentajes de alumnos aptos) es bastante diferente para las asignaturas obligatorias y las optativas. Muchas de éstas, que por su número escaso de inscritos permiten una docencia más personal, presentan unos resultados académicos muy altos. No se dispone de información precisa para evaluar los "resultados diferidos". Pero al menos hay que apuntar que en la encuesta de los titulados (item 13) se refleja alguna insatisfacción en relación con la capacitación profesional del título. Dado el número de matriculaciones en cada curso en nuestra Facultad, el número clausus es innecesario. Si existe desde hace dos cursos se debe a una decisión administrativa del Vicerrectorado ante la posibilidad de que se superen 125 alumnos y entonces se pueda solicitar ampliación de las plazas docentes. Existen canales de representación de los alumnos tanto en el departamento como en la Facultad. Teóricamente es ahí donde pueden expresarse los representantes de alumnos. Y con frecuencia así se hace sobre temas generales organizativos (horarios, exámenes...) En cambio, en cuanto a temas delicados los alumnos no expresan públicamente su opinión. Existe gran escepticismo ante la solución de esos problemas y sobre todo ante los cauces disponibles para expresarlos. Es más, los alumnos no están informados sobre los medios que tienen para expresar sus opiniones, un 29,4% dice no sentirse nada representado por sus compañeros en los órganos de la Universidad, y un 31,93% poco representado, frente a un 5,88% que dice sí estar bien representado. Quizá esa situación se deba al desconocimiento acusado de los órganos de gobierno de la Universidad, del Centro y de los órganos de participación de los estudiantes en la Universidad. En cuanto al nivel participativo en las elecciones y órganos de representación universitaria suele ser bastante bajo. Con frecuencia los alumnos son indiferentes, pero en las últimas elecciones participaron 70 alumnos, es decir, un 23% de la Facultad, lo cual nos sitúa en un porcentaje relativamente alto dentro de la Universidad. La información ofrecida a los alumnos de nuevo ingreso consiste en un folleto informativo que explica la "Estructura de la Facultad y el plan de ordenación de la licenciatura en Filosofía", también dispone de una página web. Además, cada alumno es atendido, si lo requiere, por el personal de secretaría, y el secretario de la Facultad. El Equipo decanal organiza una reunión informativa al principio de cada curso con los nuevos alumnos. Esta reunión se dedica a temas generales y orientación en la organización de los estudios. Lo más frecuente es que los alumnos recurran a los profesores a título personal. Podemos decir que la información facilitada al alumno para su orientación académica es suficiente y adecuada. Pero, lo cierto es que tal información no es aprovechada al cien por cien por el alumno de primer curso debido a la poca familiaridad con ciertos términos y sobre todo por la dificultad que conlleva la gran "libertad" existente para configurar los horarios, y la gran optatividad de asignaturas. Quizá por eso los alumnos de primer curso expresan que la información que se les facilita es: muy mala para un 22,95% y mala para un 29,51%. Una vez pasado el primer año los alumnos se familiarizan con la Facultad y se sienten mucho mejor informados, un 27,5% se siente realmente bien informado, y un 36,07% bien informado, frente a tan sólo un 3,28% y un 4,10% que se sienten nada o poco informados respectivamente. Por lo cual podemos calificar este punto como muy satisfactorio. En cuanto a los servicios de información al alumno y de ayuda, específicos, como pueden ser, intercambio, alojamientos, becas y ayudas, bolsa de trabajo, etc... los alumnos tienen la suficiente información. Es normal en nuestra Facultad tener alumnos becados en el extranjero, pero hay que tener en cuenta que muchas de las becas están orientadas hacia las ciencias experimentales, lo cual perjudica a nuestra titulación. Igual ocurre con la bolsa de trabajo, donde la inmensa mayoría de salidas laborales están destinadas a las carreras de ciencias. La información que el alumno recibe en cuanto a las salidas al mercado laboral es casi inexistente. La Facultad organiza una o dos charlas por curso, sobre las salidas profesionales. Las cuales son insuficientes como refleja la encuesta a los alumnos, quienes dicen no tener información sobre su salida al mercado laboral, un 29,75% dice que nada, y un 33,88% dice que poco. Luego, sigue siendo un reto el ofrecer una mayor información sobre este tema a los alumnos. No sólo es la Facultad la que no ofrece solución a dicho problema sino que tampoco existe una verdadera información en el C.O.I.E. donde las salidas profesionales parecen estar básicamente orientadas para las carreras de ciencias. En cuanto a las actividades complementarias a la docencia (conferencias, exposiciones, etc...) los resultados son excelentes, hay conferencias semanalmente, además algunos profesores de la Facultad organizan cursos formativos o de otro tipo vinculados a la misma. También existen dos actividades culturales ya consagradas y con gran éxito, el "Foro de los 90", y la "Semana de Filosofía". Los alumnos están satisfechos con las actividades organizadas en la Facultad, un 30,58% de los alumnos dice que siempre se programan actividades complementarias, y un 39,67% que casi siempre, frente a tan sólo un 0,83% que dice que no se programan. Respecto a las actividades que se ofrecen a los alumnos con dificultades académicas, no existe en la Facultad ningún tipo de actividad que haga frente a estas dificultades. No obstante, a título personal, los profesores suelen estar disponibles para los alumnos que lo necesiten. Puntos fuertes y débiles Como punto débil de la licenciatura de Filosofía destacar la escasa información ofrecida a los alumnos respecto de las salidas profesionales al mercado laboral. Para solventar este problema la Facultad debería organizar charlas para los alumnos, donde se hiciera patente que la salida al mercado laboral no es sólo la preparación de oposiciones destinadas a la docencia en secundaria. Además, se podría disponer de información en la delegación de alumnos, que estuviera al alcance de todos, también mantener una mayor relación con el C.O.I.E. para que nos pusiera en contacto con empresas y otros sectores ajenos a la enseñanza, donde se necesite la presencia de filósofos. En relación a los puntos fuertes de la Facultad puede señalarse la disponibilidad de los profesores para atender a los alumnos de forma individual. Esto se debe a que hay relativamente pocos alumnos en la licenciatura y así la relación alumno-profesor puede ser personalizada. Otro punto a destacar es la cantidad y la calidad de las actividades culturales organizadas por la Facultad. Las cuales tienen gran éxito no sólo entre los estudiantes de la licenciatura sino que pocas actividades culturales suelen atraer a tanto público en la ciudad con temas frecuentemente áridos y "poco rentables", y que, sin embargo, muestran la importancia que tienen para el "desarrollo humano" de la Región. 7.1. Profesorado Tipología del profesorado implicado en la docencia La titulación de Filosofía cuenta con un total de 29 profesores, distribuidos en las categorías siguientes:
Se puede observar que de ese total de 29 profesores 2/3 son profesores ordinarios y que los profesores contratados (a tiempo parcial y tiempo completo) son todos Doctores, excepto uno, lo que se puede interpretar como un punto fuerte de la calidad del Profesorado. En segundo lugar, cabe observar que el conjunto de profesores contratados podría rendir mucho más para la Universidad si se consiguiese su estabilidad. Con relación a la formación del profesorado, se observa un número escaso de AU. Si se tiene en cuenta que esta es la categoría inicial de la carrera docente cabe interpretar este dato como un punto débil de la titulación. Profesorado y gestión de la docencia Teniendo en cuenta que hay un grupo de profesores que tienen que estar dedicados a tareas de Gestión (Decanato y dirección del Dpto.), la investigación se ve afectada por estas funciones. En cambio, sólo afecta relativamente a la docencia, dado que ningún profesor dedicado a tareas de gestión ha pedido reducción de horas docentes. Participación del profesorado implicado en la titulación en órganos de gobierno Hay que tener en cuenta que principalmente el Decano de la Facultad tiene que dedicar gran parte de su tiempo a la participación no sólo en las Comisiones del Centro, sino también en las de Junta de Gobierno y del Claustro. 7.2. Personal de administración y servicios Respecto de la plantilla y contratación del PAS, los criterios utilizados por el Centro y el Departamento a la hora de solicitar plazas han sido cubrir las necesidades mínimas. Sí cabe la observación de los problemas que se originan en las unidades que tienen un solo funcionario (Decanato y Departamento) cuando éste se pone enfermo, por ejemplo. El cuestionario refleja una media alta de satisfacción en la forma de acceso al puesto de trabajo, pero por otro lado el mecanismo de acceso desconoce la particularidad de las necesidades del Centro, lo que también refleja el cuestionario. La plantilla es adecuada según el porcentaje del cuestionario, pero no se llega a la plantilla ideal que dé solución a los problemas señalados anteriomente, sobre todo en el marco de la Unidad administrativa, ya se trate de unidades unipersonales, u otras como la Secretaría del Centro, en momentos de mayor acumulación de trabajo. Con relación a la Gestión e incentivación del PAS, el grado de atención del personal de la Secretaría del Centro es según los alumnos ciertamente mejorable. Los alumnos parecen sugerir una ampliación del horario de atención al público. El grado de atención del personal de la Conserjería que refleja el cuestionario es altamente satisfactorio. Y lo es todavía más el de la Biblioteca del Centro, cuyo horario (de 9 a 21 horas) es considerado oportuno por una gran mayoría. Sin embargo, en lo relativo al horario en periodo de vacaciones esta satisfacción disminuye notablemente, tal vez por el cierre de dicha Biblioteca durante la primera quincena de septiembre. Con relación al posible reconocimiento y recompensa de los esfuerzos destinados a mejorar la calidad el PAS, no hay establecido ningún sistema de incentivación ni moral ni profesional. El sistema de control de horarios y ausencias, vigente hasta la fecha, se limita a una hoja de firmas depositada en la Conserjería del edificio Luis Víves, que se remita a la Gerencia al final de la semana. En cuanto a las sustituciones, se producen con agilidad una vez conocido el parte de baja. Con relación a la categoría administrativa en función de las exigencias del Centro, el cuestionario refleja cierto malestar porque en alguno de sus puestos de trabajo, en la Secretaría de la Facultad por ejemplo, están considerados en el nivel básico (nivel 15) de la universidad en su escala. Este hecho tiene como consecuencia la inestabilidad en el puesto de trabajo, cuando las necesidades de la secretaría por la naturaleza del Plan de Estudios requieren una atención particular y por lo tanto estable. El sistema de promoción interna (dentro del Centro) es prácticamente inexistente, lo que obliga a la movilidad intercentros de los funcionarios. Esta valoración es la que refleja el cuestionario. Por otra parte, el ambiente de trabajo es normalmente bueno. La formación del PAS La formación básica para desempeñar las tareas parece buena o muy buena, salvo alguna excepción, tal como lo refleja el cuestionario. En cuanto a la oferta de cursos de formación, el cuestionario refleja un grado de aceptación medio. Sin embargo, respecto de la relación cursos de formación/necesidades del puesto de trabajo el cuestionario refleja una clara disfunción. Aunque dichos cursos hayan contribuido en algo a mejorar las tareas del puesto de trabajo. No existen ayudas para la preparación profesional o se desconocen. Concretamente en este Centro no existe ningún proyecto o iniciativa de formación o innovación profesional, tal como refleja el cuestionario, y como ocurre en los demás Centros. Instalaciones y recursos En cuanto al espacio y condiciones ambientales de trabajo la opinión que refleja el cuestionario es normalmente aceptable. La opinión de la adecuación de los recursos materiales a las necesidades es también aceptable (la totalidad de los encuestados coinciden en la puntuación media). La mayoría cree necesaria la implantación de un programa sistemático de calidad en el Centro. Como observación general referida a este apartado, hay que tener en cuenta que en septiembre de 1992 se produjo el traslado de la Facultad desde el antiguo edificio C al actual edificio Luis Víves, con lo cual se ha conseguido una evidente mejora en instalaciones y recursos. Recursos didácticos relativos a esta titulación La titulación dispone de los recursos didácticos mínimos al servicio de determinadas asignaturas (1 TV, 1 vídeo, 1 retroproyector y 1 minicadena); pero dados los avances de la técnica y las nuevas necesidades metodológicas está claro que la dotación actual es insuficiente. Con todo los medios actuales son utilizados habitualmente en asignaturas como Estética y Antropología Social. Con relación a la Biblioteca Luis Víves, el cuestionario refleja un alto grado de satisfacción (48,78% Bien y 28,46% Muy Bien) en cuanto a su funcionamiento. En cambio, los alumnos sólo muestran una satisfacción media (33,33%) respecto al del servicio de fotocopias. Respecto de la valoración del servicio de limpieza, el cuestionario refleja una satisfacción muy buena (40,98% Bien y 22,95% Muy Bien). El cuestionario refleja en cambio cierto malestar en lo que se refiere a la climatización del aula (una media de 34,43% y un 23,77% Muy Mal). La valoración de la acústica y el mobiliario del aula refleja una media alta. En cuanto a la capacidad de las aulas utilizadas por los alumnos de esta titulación la satisfacción es media baja (un 27,64% Mal y un 36,59% Regular). Este porcentaje todavía es más insatisfactorio en lo que se refiere a los aparcamientos (un 22,22% Muy Mal y un 31,62% Mal). El cuestionario de los alumnos manifiesta su insatisfacción con la dotación de medios audiovisuales (un 29,06% Mal y un 35,90% Regular). En cambio se manifiestan bastante satisfechos (una media alta) en lo que se refiere al servicio de cafetería. Finalmente, el servicio de la Secretaría Virtual refleja igualmente una media alta (un 33,33% Regular y un 23.68% Bien). El Centro, concretamente el Departamento de Filosofía, cuenta además con las siguientes dotaciones: sala de informática para profesores, una sala de lectura para alumnos, sala de ordenadores para alumnos (microaula), sala de audiovisuales y fotocopiadora para profesores. De las dotaciones complementarias relacionadas, la sala de informática para profesores constituye un evidente apoyo a sus tareas. La sala de lectura para alumnos cumple también su función. Sin embargo, en la microaula no funciona ninguno de los cinco ordenadores, anticuados (MAC-Classic) entre otras razones por carecer de personal técnico de coordinación y mantenimiento. Con relación a la sala de audiovisuales se utiliza habitualmente, pero es necesario actualizar la dotación de los medios disponibles. En cuanto a la fotocopiadora al servicio de los profesores es preciso mejorar el mantenimiento, dado que está casi más tiempo con pequeñas averías que en servicio óptimo. Respecto al espacio físico que necesitan los discapacitados para acceder a las dependencias del Centro, el cuestionario refleja una media alta de existencias de barreras arquitectónicas. En cuanto al conjunto de los recursos materiales para la gestión de la docencia y la investigación en el centro, la dotación (ordenadores, acceso a redes, etc.) se adecúa bastante bien a las funciones y volúmen de usuarios (profesores). Sin embargo, dados los avances técnicos existe una necesidad evidente de renovación de los medios que utilizan los profesores. Pero es mucho más necesaria una sala ALA para los alumnos (sobre todo para los de Tercer Ciclo), que deben ir a la Facultad de Educación en busca de este servicio, lo que les produce una evidente ralentización en su actividad. La evolución presupuestaria en los últimos cinco años, con relación a las necesidades de la titulación, ha sido muy insuficiente. La división de centros producida en 1992, así como la crisis presupuestaria producida en esta fecha a nivel nacional, que afectó explícitamente a la Universidad de Murcia, dio origen a que a este Centro tuviera que sobrevivir con el mismo presupuesto durante dos o tres años, incluso reducido, hasta el año 1999 que experimentó un claro incremento. La insuficiencia de la evolución del presupuesto en el periodo indicado se ha hecho notar en los siguientes conceptos:
Como refleja el cuestionario, la disponibilidad de los servicios universitarios durante el periodo de vacaciones no es totalmente satisfactoria. Cabe interpretar que si bien es comprensible que el Centro esté cerrado por las tardes durante las vacaciones de Navidad y Semana Santa, así como en el mes de agosto, resulta menos comprensible que esté cerrado en la primera quincena de septiembre. En este sentido, la Gerencia de la Universidad debería dar solución al problema que se plantea con respecto a los turnos de vacaciones de los auxiliares de servicio responsables de la apertura y cierre del edificio, motivo por el cual la Biblioteca y otros servicios no pueden permanecer abiertos. Biblioteca El servicio de la Biblioteca está muy bien valorado en el cuestionario de los alumnos, tanto en lo que se refiere al tiempo prudencial para disponer de los libros (33,33% Bien y 19,51% Muy Bien), como a la dotación de bibliografía y espacio disponible (en torno al 40% Bien y al 21,50% Muy Bien). El mismo porcentaje considera conveniente la realización de cursos de formación de los usuarios en el manejo de las fuentes y de la Biblioteca en general. El Director del Departamento de Filosofía señala además, como valoración positiva del servicio de Biblioteca, que todos los libros indispensables para la titulación se encuentran en la Biblioteca (de libre acceso para los usuarios, dotada de personal especializado y amplio horario), y no hay ninguna otra dependencia, ni siquiera en los despachos de los profesores, como ocurre en otros centros, salvo los de uso necesario para la actividad en curso, destinada a depósito de libros. Se ha de observar además que la Biblioteca Luis Víves se encuentra a medio camino entre la situación anterior de la Universidad, en la que los libros estaban en los despachos de los profesores, y la nueva situación en la que en breve plazo la Universidad tendrá una Biblioteca centralizada en el Campus de Espinardo. Consideramos que, dada la experiencia muy positiva del servicio de la Biblioteca Luis Víves (reflejada tanto en el cuestionario de los alumnos como en la opinión de los profesores), teniendo en cuenta además la peculiaridad de la titulación de Filosofía, que exige una constante consulta bibliográfica, se debe mantener el servicio de esta Biblioteca Luis Víves, aunque se cree la Biblioteca Central del Campus de Espinardo. Punto débil. En el apartado de instalaciones y recursos se podrían considerar como puntos débiles los siguientes:
En total seis despachos de profesor dispersos por el edificio. Esos despachos debieran quedar libres para su utilización por profesores visitantes, becarios, profesores de otros departamentos que imparten docencia en nuestro centro y que necesitan un lugar en que atender a los alumnos, etc. Incluso tenemos un profesor cuyo despacho está en la zona del edificio destinada a Psicología (Ángel Montes), por falta de sitio en la nuestra. Por otra parte, los servicios aludidos deberían ubicarse en la planta baja, junto a las oficinas del Decanato y la Secretaría. En concreto se necesitaría espacio para lo siguiente:
Se debería aprovechar el traslado de la Escuela de Trabajo Social para acometer las obras necesarias para cubrir esas necesidades. Finalmente, creo conveniente disponer de una Sala de Grados propia de la Facultad (actualmente compartimos con Psicología una sala fatalmente situada: en el sótano), dotada de todos los medios necesarios. Ruego al Comité que disculpe la molestia que pueda ocasionar con estas alegaciones, ya que entiendo que su trabajo ha sido muy satisfactorio, y sólo me propongo mejorar en lo posible sus resultados. Profesionalmente, las relaciones de la titulación con organizaciones empresariales de su entorno son muy bajas. La estructura de la formación y las salidas profesionales tradicionales de la titulación (enseñanza) han hecho, y continúan haciendo, muy difícil organizar este tipo de relaciones. Esta situación es inseparable del escaso impacto económico que tiene una titulación como Filosofía. Por el contrario, académicamente, y en cuanto elemento cada vez más imprescindible en la formación del estudiante, los contactos con Centros nacionales o extranjeros sí son muy relevantes. La participación de nuestros estudiantes en el programa Erasmus es muy alta; y no obstante el reducido número de alumnos, la Facultad cuenta con una persona que (benévolamente) dedica parte de su tiempo a la organización de estas actividades. Al mismo tiempo, este año hemos empezado a desarrollar los intercambios con Universidades españolas y ya tenemos acuerdos con tres, más dos que están en trámite. A nivel del profesorado las relaciones son constantes y cuantitativamente importantes con Universidades nacionales y extranjeras. Por otro lado, en las actividades culturales que desarrolla oficialmente la Facultad o que, con su apoyo, organiza alguno de sus profesores, es habitual la celebración de Ciclos, conferencias o Seminarios con participación de profesores de otras Universidades. Puntos fuertes y débiles Las relaciones externas con empresas y organizaciones profesionales son prácticamente nulas, pero esto no es percibido directamente como un punto débil en el interior de la Facultad por la naturaleza de los estudios y del perfil de los titulados. Las relaciones con Universidades extranjeras están bien orientadas y son amplias. Pero es una necesidad y una clara voluntad de la Facultad impulsarlas aún más. Las relaciones con Universidades nacionales están bien implantadas a nivel de los profesores, pero a nivel de los alumnos sólo se han empezado este año y son, lógicamente, muy limitadas. Es un terreno en el que es necesario trabajar con los estudiantes. Estas dinámicas, que son percibidas en la Facultad de manera muy positiva, podrían estar mucho más estructuradas y recibir un apoyo más eficaz si la Facultad tuviera un Vicedecanato de relaciones con las Universidades. No se ha realizado ningún estudio sobre la imagen de la titulación y de sus graduados en la Universidad o en el mundo laboral. Es un vacío que habría que enfrentar. |