REVISTA ELECTRÓNICA DE ESTUDIOS FILOLÓGICOS


Estrella distante, ROBERTO BOLAÑO

(en Tres novelas, Roberto Bolaño, Círculo de Lectores, Barcelona, 2003)

 

 

        Seguimos hablando durante mucho rato. Wieder, según Bibiano nos contó, quería decir “otra vez”, “de nuevo”, “nuevamente”, “por segunda vez”, “de vuelta”, en algunos contextos “una y otra vez”, “la próxima vez” en frases que apuntan al futuro. Y según le había dicho su amigo Anselmo Sanjuán, ex estudiante de filología alemana en la Universidad de Concepción, sólo a partir del siglo XVII el adverbio Wieder y la preposición de acusativo Wider se distinguían ortográficamente para diferenciar mejor su significado. Wider, en antiguo alemán Widar o Widari, significa “contra”, “frente a”, a veces “para con”. Y lanzaba ejemplos al aire: Widerchrist, “anticristo”; Widerhaken, “gancho”, “garfio”; Widerraten, “disuasión”; Widerlegung, “apología”, “refutación”; Widerlage, “espolón”; Widerklage, “contraacusación”, “contradenuncia”; Widernatürlichkeit, “monstruosidad” y “aberración”. Palabras todas que le parecían altamente reveladoras. E incluso, ya entrado en materia, decía que Weide significaba “sauce llorón”, y que Weiden quería decir “pastar”, “apacentar”, “cuidar animales que pastan”, lo que lo llevaba a pensar en el poema de Silva Acevedo, Lobos y Ovejas, y en el carácter profético que algunos pretendían observar en él. E incluso Weiden también quería decir regodearse morbosamente en la contemplación de un objeto que excita nuestra sexualidad y/o nuestras tendencias sádicas. Y entonces Bibiano nos miraba a nosotros y abría mucho los ojos y nosotros lo mirábamos a él, los tres quietos, con las manos juntas, como si estuviéramos reflexionando o rezando. Y después volvía a Wieder, exhausto, aterrorizado, como si el tiempo estuviera pasando junto a nosotros como un terremoto, y apuntaba la posibilidad de que el abuelo del piloto Wieder se hubiera llamado Weider y que en las oficinas de emigración de principios de siglo una errata hubiera convertido a Weider en Wieder. Eso si no se llamaba Bieder, “probo”, “modoso”, habida cuenta que la labidental W y la bidental B confunden fácilmente al oído. Y también recordaba que el sustantivo Widder significaba “carnero” y “aries”, y aquí uno podía sacar todas las conclusiones que quisiera.