Número Actual - Números Anteriores - TonosDigital en OJS - Acerca de Tonos
Revista de estudios filológicos
Nº32 Enero 2017 - ISSN 1577-6921
<Portada
<Volver al índice de peri-biblion  

peri-biblion

 

 

CONSIDERACIONES EN TORNO AL GÉNERO LITERARIO DE LA OBRA ALEMANA EKKEHARD DE JOSEPH VICTOR VON SCHEFFEL

Mónica Rodríguez Gijón

(Universidad de Huelva)

monica.rodriguez@dfint.uhu.es

 

 

Resumen:

Ekkehard es una novela histórica del Realismo decimonónico alemán que recrea la vida monacal de Sankt Gallen en el siglo X, y que desde el año de su publicación en 1855 se convirtió en un éxito de ventas sin precedentes en el panorama literario alemán, llegando a ser considerada durante muchos años por la crítica como un título clásico y canónico de la novela histórica alemana. A partir de la Segunda Guerra Mundial algunos críticos especifican aún más calificándola dentro de este subgénero como «novela de profesores» (Professorenroman), mientras que otros la consideran  «novela de artistas» (Künstlerroman). Atendiendo a otros criterios, sectores de la crítica la han valorado como «literatura de entretenimiento» (Unterhaltungsliteratur), e incluso también como «literatura trivial» (Trivialliteratur). El objetivo trazado en el presente artículo es profundizar en el conocimiento de esta obra singular, aclarando y analizando los motivos por los que se le ha atribuido cada uno de estos géneros literarios.  

Palabras clave: Novela histórica; Literatura alemana; Joseph Victor von Scheffel; Ekkehard.

 

Abstract:

Ekkehard is a historical roman of the Realism of the 19th century, that it reproduces the monastery life of Sankt Gallen in the 10th century, and since the year of its publication in 1855 reached a record high in the german literature. It was so considered during many years by the critics as a classic and canonical title of the historic roman in Germany. Since de Second World War some critics specify more exactly and they include it in this genre with terms as Professorenroman, meanwhile others consider it as Künstlerroman. If we consider other opinions, a group of the critics have named it as Unterhaltungsliteratur, and moreover, also Trivialliteratur. The finality of this article is to study this special novel in depth, explaining and analysing the reasons why Ekkehard has been included in all these literary genres.

Keywords: Historical novel; German Literature; Joseph Victor von Scheffel; Ekkehard.

 

INTRODUCCIÓN

En la historia de la literatura alemana existen, como sucede en otras producciones literarias, obras que desde la fecha de su publicación se convierten en un éxito extraordinario. Tanto la crítica como los lectores las aplauden con fervor, concediéndoles la primera un lugar en el canon de su producción literaria y los segundos el estatus de best sellers, por hacer saltar todos los índices de ventas en el mercado literario. Algunas de estas obras consiguen mantenerse en esa doble situación durante muchos años; otras en cambio son olvidadas poco tiempo después.[1] La obra Ekkehard. Eine Geschichte aus dem 10. Jahrhundert[2] («Ekkehard. Una historia del siglo X»), escrita por el alemán Joseph Victor von Scheffel, es un ejemplo de esta reflexión. Desde el mismo año de su publicación en 1855, Ekkehard se convirtió en un enorme éxito de ventas en el panorama literario alemán, llegando a ser considerada durante mucho tiempo por la crítica como un título clásico de la novela histórica alemana. No obstante, a partir de la Segunda Guerra Mundial la obra será mucho menos demandada que a principios de siglo por el público, y los críticos la eliminarán o relegarán a un segundo plano en las nuevas listas canónicas literarias. (Rodríguez, 2015)

Ekkehard es en forma, contenido y esencia una novela histórica del siglo XIX. No obstante, en torno a la clasificación de su género se le han añadido matices. A partir de la Segunda Guerra Mundial algunos estudiosos especifican aún más, bien calificándola dentro de este subgénero narrativo como «novela de profesores» (Professorenroman), o bien encuadrándola como «novela de artistas» (Künstlerroman). Barajando además otros criterios de valoración, algunos críticos la han llegado a calificar como «literatura de entretenimiento» (Unterhaltungsliteratur), e incluso también «literatura trivial» (Trivialliteratur). El objetivo que se traza en este artículo es profundizar en el conocimiento de esta obra singular que actualmente ocupa un discretísimo segundo plano en los manuales de historia de la literatura alemana, aclarando y analizando los motivos por los que se le han atribuido cada uno de estos géneros literarios.

 

1. CONTEXTUALIZACIÓN DEL AUTOR Y DE LA NOVELA

El siglo XIX alemán posee varias constantes que configuran su personalidad: la política, con las revoluciones burguesas y la Unificación alemana en 1871; la económica, con la industrialización; la social, con la consolidación de la burguesía y el nacimiento del proletariado, y la cultural, con un amplio abanico de tendencias, de entre las cuales destaca el Realismo, que es el que contextualiza al autor y a la obra que nos ocupa (Rodríguez, 2012: 9). Aunque el Realismo del siglo XIX es un movimiento de carácter internacional, sus límites cronológicos suelen situarse en Alemania entre 1850 y 1890, teniendo como referentes histórico-políticos la Revolución de Marzo de 1848 y el fin del mandato de Bismarck.

También conocido en este territorio como «Realismo poético» (Poetischer Realismus), el movimiento está marcado por la desilusión ante el fracaso de la revolución burguesa de 1848. Con deseo de evadirse de la realidad presente, el autor realista alemán se traslada a lugares y épocas históricas que se alejan de la inestabilidad político-social que le rodea. La exposición de su mundo literario es objetiva, pero se diferencia del Realismo europeo porque salvo excepciones como Fontane o Raabe, no efectúa críticas políticas sobre la realidad del momento (Pérez, 1997: 631-633; Hernández/Sabaté, 2005: 105). La función, por tanto, de la literatura del Realismo decimonónico alemán era la de entretenimiento de las masas, no se ocupaba de las grandes cuestiones sociales y poseía una ausencia total de compromiso. Así, a pesar de tomar motivos de la realidad, éstos eran siempre positivos (Hernández/Sabaté, 2005: 100) mostrando en ocasiones pinceladas de humor, sus personajes poseían un lenguaje muy cuidado y predominaban las descripciones de paisajes (Baumann/Oberle, 1985: 156). Y aunque se trabajaban todos los géneros, era sin duda la prosa la que tenía más aceptación por parte del público lector, en su mayoría burgués (Hernández/Sabaté, 2005: 15-18). La novela, uno de los géneros narrativos más queridos, cultivaba a su vez subgéneros de diversa temática: novela criminal, de aventuras, y también la histórica, en la que se encuadra Ekkehard de Scheffel.

Joseph Victor von Scheffel nació en Karlsruhe en 1826 en una familia burguesa. Estudió Derecho en Heidelberg y Berlín, pero en un viaje a Italia en 1852 descubrió su pasión por la literatura. Los años siguientes de su vida se vieron marcados por un matrimonio infeliz y por su enfermedad. No obstante, nada de esto interfirió en su producción y éxito profesionales. Fue nombrado hijo predilecto de varias ciudades alemanas y elevado al estamento de la nobleza en 1876. En los últimos años de vida fue un escritor muy admirado, no solo por Ekkehard, sino también por otras obras como Der Trompeter von Säckingen (1854) y Gaudeamus (1868). Estando muy enfermo y sintiendo próximo su final, Scheffel volvió a su Karlsruhe natal, donde murió en 1886. (Rodríguez, 2012: 21-29)

La historia narrada en Ekkehard se sitúa en el siglo X al sur de Alemania, y cuenta cómo su protagonista, la duquesa viuda Hadwig de Suabia conoce al monje Ekkehard del monasterio de Sankt Gallen y le pide que viaje hasta su castillo del Hohentwiel para enseñarle latín y poder leer así la Eneida de Virgilio. Durante el año que dura esta situación surge entre Ekkehard y Hadwig una gran amistad que genera la envidia de los monjes de Reichenau, monasterio rival de Sankt Gallen, y que terminará cuando Ekkehard sufra una crisis nerviosa que los pone a él y a la duquesa en una situación comprometida delante de todo el mundo. Ekkehard es apresado, pero se escapa y se refugia en una ermita de los Alpes. Allí pasará unos meses escribiendo el poema germánico Waltharius. A su término Ekkehard abandona la ermita, le hace llegar a la duquesa su texto y luego decide marcharse, rodeando su destino de un halo de misterio. (Rodríguez, 2012: 32-33)

Cuando Scheffel se decidió en 1854 a escribir Ekkehard, hizo acopio de todo el material necesario: en abril de ese año viajó al Lago Constanza y visitó Reichenau, el Hohentwiel y el monasterio de Sankt Gallen, de cuya biblioteca sacó toda la documentación para su novela; a esto hay que sumar experiencias de su biografía personal: en agosto se casó su prima Emma y esto supuso para Scheffel un revés emocional, ya que estaba muy unido a ella. El autor huyó a los Alpes, donde conoció la ermita del Wildkirchli y la montaña Säntis, que formarían parte del conjunto de escenarios de Ekkehard, el cual estaba siendo escrito en ese momento. En noviembre de 1854 se mandaron los 16 primeros capítulos a la imprenta de la editorial Meidinger. En febrero de 1855 Scheffel añadió a la obra el prólogo y en marzo y abril las anotaciones (Mahal 1986: 40-41). La novela completa se publicó en verano de 1855, quedando fijada su estructura en este orden: un prólogo, 25 capítulos y 285 anotaciones a pie de página.

 

2. el género literario de ekkehard de scheffel

2.1. El género predominante: Ekkehard como Professorenroman

La novela histórica es un subgénero narrativo que normalmente sitúa su acción en un pasado real e histórico distante en el tiempo. Para ser considerada como histórica, la novela ha de recrear esa época del pasado (personajes, acontecimientos y contextos) en la que sitúa su acción representándola con unos presupuestos ficticios, ya que esto último es lo que le imprime su condición de literatura (Spang, 1995: 13-24). El género, tal y como responde a estas premisas, nació en Inglaterra gracias a Walter Scott en el s. XIX con Waverley (1814) e Ivanhoe (1820). Estas obras fueron traducidas al alemán y al momento surgieron imitadores, que impulsaron así este género que surge en Alemania en 1817 con Joachim von Arnim, Alexis y Hauff. (Wilpert, 2001: 344-346; Estébanez, 1996: 757-758; Alonso, 2008; Spang, 1995)

En la etapa correspondiente al Realismo decimonónico la novela histórica se consolida en Alemania extraordinariamente gracias al numeroso público que la demandaba. Siguiendo las tendencias estilísticas del Realismo poético, la novela histórica, ofreciendo verosimilitud, debía mostrar unas coordenadas espacio-temporales muy exactas. De ahí que el escritor gustara de descripciones detalladas para recrear el espacio y acudiera a otras ciencias como la historiografía para contextualizar la época histórica. A la función de entretenimiento y de evasión de la realidad, el Realismo burgués alemán añadió una más a la novela histórica: el carácter didáctico (Hernández/Sabaté, 2005: 107; Rodríguez, 2012: 39-40). Acosta resume la función de la novela histórica durante la segunda mitad del siglo XIX:

 

… a la novela histórica se le asigna la función, secundaria en todo caso, de colaborar en la desaparición o al menos mitigación del descontento social que se ha generalizado como consecuencia de esa crisis. El objetivo concreto consiste en volver la vista al pasado en el que parecen encontrarse formas de comportamiento que permiten explicar y justificar el presente, esto es, un punto en el que pueda percibirse el nuevo camino a seguir. Expresado de otra manera, la historia se convierte en «magistra vitae». (Acosta, 2005a: 70)

 

Muchos autores realistas, además, son conscientes de esta situación. El propio Scheffel concibe la novela histórica como un «fragmento de historia nacional» en el prólogo de Ekkehard.[3]

Así pues, la novela histórica con su vuelta al pasado ofrecía la posibilidad de enseñar conocimientos sobre el nacimiento del Imperio alemán al mismo tiempo que distraía, pero siempre sin ánimo de crítica y adoptando una postura apolítica. Basándonos en estas premisas, en el Realismo poético pueden identificarse dos tipos de novela histórica, ya que a pesar de esas constantes, se observa una línea de producción de novela histórica ligeramente excepcional cuyos escritores muestran cierta visión crítica hacia su presente. Estas obras no tenían tanta demanda por parte del público de la época, pero sus autores actualmente se encuentran en el canon literario: Stifter (Witiko, 1865-1867), Conrad Ferdinand Meyer (Jürg Jenatsch, 1876), Fontane (Vor dem Sturm. Roman aus dem Winter 1812 auf 13, 1878) y Raabe (Das Odfeld, 1888). (Eggert, 2000: 53-55; Hernández/Sabaté, 2005: 112-166; Rodríguez, 2015)

La otra línea de producción de este género sí era muy querida entre el público de su época, y curiosamente solo se cultivó en la segunda mitad del siglo XIX. Es conocida como Professorenroman («novela de profesores»), aludiendo al oficio de profesor o historiador que solían tener casi siempre sus autores. De hecho, Scheffel fue bibliotecario en Donaueschingen y poseía conocimientos de historia y latín. Estas novelas históricas responden a los parámetros antes descritos de evasión de la realidad y de función de entretenimiento con didactismo. Se caracterizan especialmente por presentar argumentos triviales que se ambientan en épocas pasadas, pero mostrando un enorme afán por reflejar toda la documentación de donde se había extraido el material. De hecho, era tal la obsesión de estos autores por mostrar un cuadro histórico lo más fiel posible a la realidad sucedida, que cargaban sus novelas con numerosas anotaciones eruditas en donde citaban las fuentes documentales utilizadas. Esta práctica salpicaba constantemente el texto, provocando como consecuencia saturación de información y un estilo que en ocasiones rayaba lo artificial (Wilpert, 2001: 636; Acosta, 2005a: 71-72; Rodríguez, 2012: 41). Autores destacables cuyas obras se convirtieron en best sellers durante la segunda mitad del s. XIX fueron: Felix Dahn (Ein Kampf um Rom, 1876), Georg Ebers (Eine ägyptische Königstochter, 1864) y Gustav Freytag (Die Ahnen, 1872-1880). Algunos manuales de historia de la literatura también incluyen a Scheffel (Ekkehard, 1855) en este apartado. (Schlosser, 1999: 211; Gigl, 1999: 106)

Siendo, pues, un Professorenroman al uso, Ekkehard fue un éxito de ventas en vida del autor porque reunió todos los ingredientes necesarios según los gustos del público de la época en la que surgió (Aust, 1994: 93-94): su función literaria, la exposición de los contenidos en cuanto al espacio y a la época recreada, y la forma de exponerlos. Tras la Unificación alemana y la fundación del Imperio alemán en 1871 el arte contribuyó en el proyecto de la burguesía de construir su identidad nacional y cultural investigando en su historia huellas del pasado germánico y mitos sobre el nacimiento del imperio (Aust, 1994: 93). Esta búsqueda dotó al periodo medieval de una imagen idealizada (Berschin/Wunderlich, 2003: 118), y la novela histórica ofreció el formato perfecto para darla a conocer al público burgués. El mismo Scheffel compartía esta opinión, porque así lo indica en el prólogo de Ekkehard, avisando de que su novela se puede leer como un libro erudito (si se incluye la lectura de las 285 anotaciones que él ha insertado) o como un libro de costumbres (si se ignoran las citas), ya que él quiso aunar para esa etapa histórica de Alemania en un solo texto literatura e historia, cumpliendo así varias funciones: literaria, científica y didáctica (Scheffel, 2000: 497-503). Ekkehard, que en su vuelta al pasado retrocede hasta el s. X —momento de la fundación del imperio de los Otones y del esplendor cultural de las abadías de Sankt Gallen y Reichenau—, responde así a esa función otorgada a la novela histórica de magistra vitae (Acosta, 2005a: 70) y encuentra por ello una gran acogida popular.

Siendo fiel al estilo realista decimonónico, en Ekkehard hallamos una gran cantidad de descripciones de paisajes, en concreto de los Alpes, Sankt Gallen y del Hegau en Suabia. En el prólogo de la novela Scheffel apunta que viajó personalmente a estos lugares (Scheffel, 2000: 507), y los expone con exactitud pictórica. El Hegau es una comarca situada al sur de Baden-Württemberg en Alemania, que limita al este con el Lago Constanza, y que posee una serie de montañas que hace millones de años eran volcanes y que hoy día ya no tienen actividad sísmica. De hecho, sobre casi todos existen castillos en ruinas, destacando la montaña Hohentwiel, de unos 686 metros de altitud. Su historia está unida a la de su castillo, construido en su cima en 915, y que se convirtió en el centro de gobierno de los duques de Suabia durante la Temprana Edad Media, tal y como lo muestra la novela.

El Lago Constanza es otro de los topónimos constantes en el argumento de la obra, en donde con frecuencia es llamado «Mar suabo» (Schwäbisches Meer) (Scheffel, 2000: 13, 218, 502). El Rin entra en este lago por el sur (Austria) y sale por el oeste, marcando la frontera natural entre Alemania y Suiza. Es en este sector y en su área de influencia donde se desarrolla parte de la vida de Ekkehard, pues allí se encuentran edificados los monasterios de Reichenau y Sankt Gallen, que durante el s. X estaban bajo la protección de los duques de Suabia.

Y por último, el tercer gran espacio natural de la obra son los Alpes. El enclave de Ekkehard se centra en los Alpes occidentales, concretamente en la cordillera de los Alpes de Appenzell. Uno de sus valles es el Alpstein, en cuya zona norte conocida como Ebenalp se encuentran situados los picos más altos de esta cordillera: Säntis, Hohen Kasten y Kamor. Desde ese punto existe un camino por el cual se llega al Wildkirchli, ermita que tiene su ubicación justo debajo de la Ebenalp. Allí es donde el Ekkehard de la novela compone su Waltharius.

La época histórica recreada en Ekkehard se ubica en el Renacimiento otoniano, etapa del periodo temprano-medieval comprendida entre 936 (año de coronación como rey de Otón I) y 1056 (año de la muerte de Enrique III) (Rodríguez, 2006). Esta franja temporal supone un punto de inflexión político en la historia de Alemania y de Europa porque en 962 Otón I funda el Sacro Imperio Romano Germánico. Si nos ceñimos a la época en la que se desarrolla la novela —los años de vida de la duquesa Hadwig de Suabia (c. 938-994)—, la frontera cronológica queda entonces limitada al reinado de los emperadores Otón I (936-973), Otón II (973-983) y Otón III (983-1002).

Otón I ejerció el control sobre todo el imperio colocando a miembros de su familia en los puestos más importantes de su administración. En el año 954 el noble Burchard (c. 906/915-973) se casó con Hadwig, sobrina del Emperador, y accedió al ducado de Suabia. Hadwig es la protagonista femenina de la novela y sobre su figura histórica se sabe poco (Rodríguez, 2011): vivió entre 938 y 994, era hija del duque Enrique I de Baviera —hermano de Otón I—, y de niña fue prometida a un mandatario bizantino. Como esa alianza nunca llegó a producirse, la casaron con Burchard de Suabia, que murió en 973 tras dieciocho años de matrimonio sin hijos. Manteniendo su viudedad, Hadwig regentó el gobierno de esas tierras durante veinte años más (973-994). Su imagen en el Casus Sancti Galli (Ekkehard IV, 1991) es la de una mujer majestuosa, severa, sensata y culta (Berschin/Wunderlich, 2003: 85). Scheffel también ofrece en su Ekkehard el retrato de una mujer inteligente, gobernante ejemplar y de comportamiento intachable. (Rodríguez, 2011)

Siguiendo el modelo de Carlomagno, los Otones quisieron crear una época de esplendor cultural, y para ello aprendieron latín, se casaron con princesas bizantinas y en sus cortes se rodearon de eruditos. Entre estos últimos hay que mencionar precisamente a Ekkehard II de Sankt Gallen (c. 940-990), llamado Palatinus por su actividad en la corte de Otón II, y que es uno de los personajes históricos en los que está basado el protagonista de la novela.[4] Esta febril actividad cultural produjo durante los siglos X-XI el revivir de la cultura clásico-pagana y latino-cristiana en los territorios del recién fundado Sacro Imperio Romano Germánico, convirtiéndose en el movimiento que se conoce como Renacimiento otoniano.

Para recrear este espíritu cultural en su novela, Scheffel consultó una prolija bibliografía tanto historiográfica como literaria, que no dudó en plasmar en sus 285 notas eruditas, como si se tratara de un texto científico (Aust, 1994; Acosta, 2005b: 34). Para determinar detalladamente la coordenada temporal el autor recurre a textos que se convierten en lecturas obligadas para comprender las referencias culturales a las que alude. De la extensa documentación citada a lo largo de la novela se distingue una bibliografía primaria —formada por las obras de literatura utilizadas—, y una bibliografía secundaria —compuesta por estudios específicos sobre los diversos temas tratados—.

El número de obras primarias es inmenso; aparecen en las notas explicativas y dentro del texto literario mismo de Ekkehard. Su clasificación gira en torno a tres temas: cultura latino-cristiana (donde destaca el Casus Sancti Galli)[5], cultura grecolatina pagana (cuyo epicentro es la Eneida)[6] y cultura germánica primitiva (donde resalta el Waltharius)[7]. La fuente principal de inspiración de toda la novela es el Casus Sancti Galli («Historia del monasterio de Sankt Gallen»). Se trata de una crónica en prosa escrita en lengua latina en los siglos X-XI comenzada por Ratpert de Sankt Gallen († c. 911) y terminada por Ekkehard IV (c. 980-c. 1060), siendo esta última parte en la que se centra Scheffel; en ella se encuentran los capítulos 89-90, que inspiran la base argumental de la novela: la visita de la duquesa Hadwig a Sankt Gallen, donde solicita los servicios docentes de Ekkehard. (Ekkehard IV, 1991: 182-187)

Por supuesto, como literatura que es, Ekkehard posee anacronismos y elementos ficticios que se alejan de la crónica latina. Un anacronismo interesante es la coexistencia de diferentes monjes de Sankt Gallen que no coincidieron en la realidad. En cuanto a la ficción, hay que indicar que en el Casus Sancti Galli no se dice nada del enamoramiento de Ekkehard hacia la duquesa (Scheffel, 2000: 509-510); esto lo añade Scheffel como ficción. (Berschin/Wunderlich, 2003: 84)

La segunda gran fuente primaria, la Eneida del autor latino Virgilio (29 a.C.), se convierte en Ekkehard en el objeto literario de veneración y lectura de todos sus personajes intelectuales, reproduciendo así el sentimiento que provocó esta obra latina en la Europa medieval de Occidente. Y finalmente hay que mencionar el Waltharius, del que se destaca su tratamiento diferente y especial. Cuando Hadwig da por finalizada la lectura de Virgilio, y en su lugar dispone que se cuenten historias germánicas antiguas, encarga a Ekkehard que componga una leyenda que las rememore. Y aunque el monje no se ve con energía para ello, posteriormente en la tranquilidad del Wildkirchli lo logrará: el Waltharius es presentado así en esta novela como una obra de creación del personaje Ekkehard. Scheffel, que era especialista en latín, dedica todo el capítulo 24º a la reproducción del texto, que en este caso es una traducción suya al alemán de la versión original latina, citando en una nota erudita las antologías de donde ha sacado el texto latino para su traducción[8]. En la vida real el Waltharius —epopeya heroica del s. X de 1.455 hexámetros latinos basados en la saga germánica de Walther de Aquitania—, aún se considera anónimo. Para determinar al autor real la crítica baraja dos nombres: Geraldus, que según algunos estudiosos solo fue responsable de la dedicatoria (Millet, 2007: 100), y Ekkehard I (Wright/Sinclair, 1969: 175), porque en el capítulo 80 del Casus Sancti Galli, Ekkehard IV cuenta que el monje Ekkehard I de Sankt Gallen fue autor de un texto llamado Vita Waltharii manufortis, que compuso en torno al año 930 (Ekkehard IV, 1991: 168). Aunque esta hipótesis también sea puesta en duda por la crítica, es en la que Scheffel se inspiró para adjudicarle a su personaje Ekkehard la autoría del poema.

Fiel al carácter erudito de los Professorenroman, Scheffel también se documenta con las fuentes secundarias de su época, que aparecen distribuidas por toda la obra, especialmente en el prólogo y en las 285 anotaciones. En el primero explica su propósito de escribir la novela aplicando rigor científico y para ello cita algunas fuentes. Pero es en las 285 observaciones adicionales a pie de página donde se muestran todas. Las notas son muy diversas, desde apuntes explicativos que aclaran algunos aspectos de la vida del s. X, a citas literales en alemán antiguo o en latín, todas ellas con sus referencias bibliográficas correspondientes. Los monográficos de bibliografía secundaria giran en torno a varios temas (Berschin/Wunderlich, 2003: 77-78): la historia y sus métodos de investigación científica, teniendo muy presentes al inglés Macaulay y el manual de Edward Gibbon Geschichte des römischen Weltreichs[9]; antologías de textos literarios y tratados lingüísticos de la época, algunos de los cuales se han convertido actualmente en manuales clásicos de los estudios germanísticos[10]; estudios sobre autores concretos de la época[11] y compilaciones de temas culturales de diverso tipo[12].

 

2.2. Otros géneros literarios de Ekkehard

Atendiendo a un criterio relacionado exclusivamente con la temática de la obra, algunos autores también califican a Ekkehard como Künstlerroman («novela de artistas»), que Wilpert (2001: 443-444) define como la narración que gira en torno al destino de un artista, la mayoría de las veces ubicado en una época histórica. En ella se expone un conflicto personal del personaje y cómo evoluciona su proceso psicológico. Wilpert ofrece varios ejemplos entre los que no contempla a Ekkehard. No obstante, sí existen otros críticos que así lo presentan (Aust 1994: 88; Acosta 2005a: 71), y de hecho, uno de los anacronismos identificados por la crítica en la novela es el tratamiento del protagonista Ekkehard, del que se dice que aparece más caracterizado como un artista romántico del s. XIX que como un religioso del s. X (Berschin/Wunderlich, 2003: 85). Y es que la novela responde perfectamente a todas estas características: el monje medieval Ekkehard es un poeta capaz de componer el bello poema Waltharius, y se lo dedica a Hadwig, mujer inaccesible con la que ha trabajado durante un año y de la que sin ser consciente se ha ido enamorando. El dilema interno que ha supuesto para él luchar contra sus sentimientos explota en una crisis nerviosa que corta bruscamente esa situación. El final de la historia es abierto, pues Ekkehard se marcha y su ignoto destino queda lejos del monasterio que lo formó.

Otro género en el cual se ha encuadrado a Ekkehard en los últimos tiempos es el de Unterhaltungsliteratur («literatura de entretenimiento») y en algunas ocasiones también Trivialliteratur («literatura trivial») (Berschin/Wunderlich 2003: 57). Aunque algunos críticos como G. Mahal (Berschin/Wunderlich 2003: 11-21) se muestran en expreso desacuerdo con esta clasificación, ésta sin embargo se encuentra actualmente muy extendida. Para conocer el origen de esta valoración hay que repasar la historia de la recepción de la novela: desde su publicación en 1855 hasta 1945 fue un éxito de ventas y estuvo considerada por la crítica como una obra canónica de la literatura alemana. A partir de la Segunda Guerra Mundial, coincidiendo con el comienzo de esta clasificación para la obra, Ekkehard dejó de ser solicitada por el público y fue retirada del canon literario. (Rodríguez, 2015)

 Scheffel pudo ser testigo en vida del éxito de su novela, de cómo fue traducida al inglés (1867) y de cómo saltó a otras disciplinas artísticas (Berschin/Wunderlich, 2003: 207-218). Según Mahal (1986: 91-93), el triunfo de Ekkehard quizá no estribó en el enorme alarde de erudición del que hace gala la obra, pues es posible que la mayoría de los lectores no hubiera entendido el esfuerzo que supuso la traducción al alemán del Waltharius ni las 285 anotaciones explicativas que añadió Scheffel, sino la posibilidad de que el público hubiera quedado encantado con una novela que ofrecía una clase de historia con un argumento sencillo narrado de manera amena. Hasta la muerte del autor en 1886 el texto experimentó unas noventa ediciones y fue uno de los grandes best sellers de la literatura escrita en lengua alemana (Berschin/Wunderlich, 2003: 24; Aust, 1994: 93; Lechner, 1962: 147). Este éxito tan rotundo siguió vigente durante la primera mitad del s. XX. En torno a los años conmemorativos del nacimiento y muerte de Scheffel (1915-16 y 1925-26) se aumentó la tirada y se ofrecieron novedades editoriales, como ediciones de las obras completas del autor o publicaciones de capítulos sueltos de Ekkehard. (Rodríguez, 2015)

Pero tras la Segunda Guerra Mundial se produce un punto de inflexión en la recepción de la obra (Berschin/Wunderlich 2003: 89). El motivo se centra en la evolución del género de la novela histórica en su totalidad, que a partir de 1945 sufre una nueva valoración por parte del público. En la inmediata posguerra (1945-49) el género empieza a considerarse en Alemania anticuado y corrompido (Aust, 1994: 147). En la RFA, que asiste a unos años de despolitización y búsqueda de un nuevo comienzo sin historia, los lectores están cansados ya de la antigua función de la novela histórica de enseñar el pasado colectivo. El género evoluciona entonces en el tratamiento de temas, formas y función: se prefieren contenidos históricos en los que haya crítica de la realidad, se recurre con frecuencia a técnicas narrativas propias de otras disciplinas como el cine, y la finalidad de este tipo de novela ya no es didáctica, sino la de mero entretenimiento. Ekkehard, que antes había causado furor precisamente por cuestiones opuestas a lo que se necesitará en esta nueva etapa, ve cómo decrece su interés ante el público lector. (Rodríguez, 2015)

Otro cambio importante además para la historia de la recepción de esta novela es su situación en el canon literario, pues éste también ha ido evolucionando con los tiempos; de hecho, manuales de historia de la literatura alemana como el de W. Beutin (1991)[13] o estudios como el de H. Aust (1994: 35-37) realizan una observación sobre la gran cantidad de autores ubicados en la segunda mitad del s. XIX que figuraron como los más leídos de su época, y que sin embargo actualmente han caído prácticamente en el olvido. Es el ejemplo de los Professorenromane. Entre 1855 y 1945 Ekkehard se convirtió en una novela histórica «clásica» de la lengua alemana y Scheffel fue incluido en el canon literario de los grandes narradores de su época, junto con Freytag, Dahn y Ebers. Sin embargo este catálogo cambió posteriormente, y a partir de 1945 esos exponentes fueron excluidos del canon literario (Aust, 1994: 152-153). En la actualidad, la presencia de Scheffel en los manuales de historia de la literatura es bastante discreta. Los pocos que lo mencionan suelen encuadrarlo en la categoría de Unterhaltungsliteratur, o lo presentan como un exponente clásico del Professorenroman del s. XIX[14]. A su vez, este subgénero es contemplado en un plano secundario y como una anécdota literaria lejana en el tiempo y que en el presente ya se siente superada. (Rodríguez, 2015)

 

3. Conclusiones

Dependiendo del criterio aplicado, una misma obra literaria puede ser categorizada en diferentes géneros literarios, y todos válidos y compatibles. No obstante, siempre existirá uno predominante. Atendiendo a los criterios temático y formal, Ekkehard de Scheffel es una novela histórica que fue concebida dentro del Realismo poético, al que se debe en el tratamiento de los contenidos y de la forma, y en la función didáctica y erudita que Scheffel le aplica, siendo así claro ejemplo del subgénero de novela histórica Professorenroman, que solo se produce en el s. XIX.

La novela Ekkehard está estructurada con gran pericia técnica, pues en ella existe una plena correspondencia entre contenido y forma. Contiene a su vez fragmentos de textos pertenecientes a otros géneros literarios: varias canciones y poemas repartidos a lo largo de toda la obra, y la epopeya heroica Waltharius. Este poema es según Scheffel producto del genio creador del personaje protagonista, Ekkehard, un hombre culto con alma de artista y con una compleja personalidad; datos fundamentales del contenido, que pueden perfectamente argumentar el hecho de que también se califique la obra como Künstlerroman.

Así pues, estas dos categorizaciones atienden a criterios de temática y de estilo. Siendo un Professorenroman representativo, Ekkehard responde a las necesidades y gustos del lector decimonónico realista, que busca señas de identidad en el pasado. La novela histórica se convierte en el s. XIX en un género muy querido tanto para los escritores —que encuentran en él un canal óptimo para transmitir esos contenidos—, como por el gran público lector —que recibe este tipo de novelas como una manera entrentenida de conocer la historia—. Con Ekkehard Scheffel sumerge al lector en la vida cultural de la Alemania del s. X, repasando en su universo literario particular el Renacimiento otoniano y la época dorada del ducado de Suabia. De esta manera la novela alcanzó un éxito inconmensurable desde su primera edición hasta varias décadas después de su muerte.

A partir de 1945, el progreso de la civilización impulsa un cambio en la actitud de la recepción del género literario de la novela histórica en general, y lectores, autores y crítica buscan otras premisas para este tipo de textos, que pasan a ser considerados Unterhaltungsliteratur. Ekkehard, como es una novela histórica con ausencia de crítica, asume también esta nueva nomenclatura y ya no es presentada dentro del canon literario como una obra principal y atemporal, sino que es ubicada como ejemplo de Professorenroman y relegada a un segundo plano.

Así pues, Ekkehard es y será siempre novela histórica y Professorenroman como subgrupo dentro de la primera, porque esa es su clasificación literaria en función de su tema y estilo. Partiendo de la complejidad que presenta su personaje protagonista, también podrá mantener siempre la clasificación de Künstlerroman. Pero si nos basamos en la cuestión de la recepción de la novela, la categorización que está recibiendo desde 1945 como Unterhaltungsliteratur y Trivialliteratur podría variar en el futuro, ya que como se ha comentado, anteriormente a esa fecha no se la valoraba así.

No se sabe si en el futuro el avance histórico, los cánones o los gustos del público cambiarán alguna de estas clasificaciones, o añadirán una nueva a las ya existentes de esta novela, en la que su autor supo conjugar los factores literario, científico e histórico con tal destreza, que creó una obra maestra que tanto por ella misma como por el efecto que ha causado en su recepción desde su nacimiento a la actualidad, sigue hoy día sin dejar indiferente a nadie.

 

4. BIBLIOGRAFÍA

 

Acosta, L. (1989). El lector y la obra. Teoría de la Recepción Literaria. Madrid: Gredos.

_____ (2005a). Literatura e historia: la historia en la literatura. Revista de Filología Alemana, 13, 63-88.

_____ (2005b). La libertad poética en la configuración novelesca de los hechos históricos. Estudios Filológicos Alemanes, 8, 31-58.

Alonso, M. C. (2008). La novela histórica alemana y los Austria españoles. Madrid: Dykinson.

Aust, H. (1994). Der historische Roman. [La novela histórica]. Stuttgart: Metzler.

Baumann, B./Oberle, B. (1985). Deutsche Literatur in Epochen. [Literatura alemana en épocas]. Múnich: Hueber.

Berschin, W./Wunderlich, W. (eds.) (2003). Joseph Victor von Scheffel (1826-1886). Ein deutscher Poet – gefeiert und geschmäht. [Joseph Victor von Scheffel (1826-1886). Un poeta alemán – celebrado y denostado]. Ostfildern: Thornbecke.

Beutin, W. (et al.) (1991). Historia de la literatura alemana. Madrid: Cátedra.

Boor, H./Newald, R. (1979). Geschichte der deutschen Literatur von den Anfängen bis zur Gegenwart. [Historia de la literatura alemana desde los comienzos a la actualidad]. Múnich: C.H. Beck.

Eggert, H. (2000). «Historischer Roman». En: Reallexikon der deutschen Literaturwissenschaft. [Lexicón de la teoría de la literatura alemana]. Berlin: Walter de Gruyter, vol. 2, 53-55.

Ekkehard IV (1991). St. Galler Klostergeschichten (Casus Sancti Galli). Haefele, Hans (ed.). Darmstadt: Wissenschaftliche Buchgesellschaft.

Estébanez, D. (1996). Diccionario de términos literarios. Madrid: Alianza.

Fernández, C. (1998). Historia y novela: poética de la novela histórica. Pamplona: EUNSA.

Gigl, C.J. (1999). Abitur-Wissen Deutsch. Deutsche Literaturgeschichte. [Saber para la Selectividad alemana. Historia de la literatura alemana]. Freising: Stark.

Haug, W./Vollmann, B.K. (eds.) (1991). Frühe deutsche Literatur und lateinische Literatur in Deutschland 800-1150. [Literatura alemana en sus inicios y literatura latina en Alemania 800-1050]. Fráncfort/M.: Deutscher Klassiker Verlag.

Hermand, J. (1994). Geschichte der Germanistik. [Historia de la germanística]. Hamburg: Rowohlt.

Hernández, I. (2004). Introducción. Conrad Ferdinand Meyer, El Santo. Madrid: Espasa, págs. 9-50.

______/Sabaté, D. (2005). Narrativa alemana de los siglos XIX y XX. Madrid: Síntesis.

______/Maldonado, M. (2003). Literatura alemana: Épocas y movimientos desde los orígenes hata nuestros días. Madrid: Alianza.

Huyssen, A. (ed.) (1988). Bürgerlicher Realismus. [Realismo burgués]. En: Besch, O.F./Schmitt, H.-J. (ed.), Die deutsche Literatur in Text und Darstellung. [La literatura alemana en texto y representación]. Stuttgart: Reclam, vol. XI.

Jurado, J. (ed.) (2006). Reflexiones sobre la novela histórica. Cádiz: Universidad de Cádiz.

Kartschoke, D. (1990), Geschichte der deutschen Literatur im frühen Mittelalter. [Historia de la literatura alemana en la Temprana Edad Media]. Múnich: dtv.

Kappe, R. (2011). Joseph Victor von Scheffel. Einblicke in ein vielschichtiges Leben. [Joseph Victor von Scheffel. Miradas a una vida compleja]. Singen: MarkOrPlan.

Killy, W. (ed.) (1988-93). Literaturlexikon. Autoren und Werke deutscher Sprache. [Lexicón de literatura. Autores y obras de la lengua alemana]. Múnich: Bertelsmann.

Langosch, K. (1977). Mittellateinische Dichtung in Deutschland. [Poesía latina medieval en Alemania]. Kohlschmidt, W./Mohr, W. (ed.): Reallexikon der deutschen Literaturgeschichte. [Lexicón de la historia de la literatura alemana]. Berlín: Walther de Gruyter.

Lechner, M. (1962). Joseph Victor von Scheffel: Eine Analyse seines Werks und seines Publikums. [Joseph Victor von Scheffel: Un análisis de su obra y de su público]. Múnich: Uni-Druck.

Lukács, G. (1956). Der historische Roman. [La novela histórica]. Berlín: Aufbau Verlag.

Mahal, G. (1986). Joseph Viktor von Scheffel. Versuch einer Revision. [Joseph Victor von Scheffel. Intento de una revisión]. Karlsruhe: C.F. Müller.

Martini, F. (1964). Historia de la literatura alemana. Barcelona: Labor.

Millet, V. (1998). Épica germánica y tradiciones épicas hispánicas: Waltharius y Gaiferos. Madrid: Gredos.

______ (2007). Héroes de libro. Poesía heroica en las culturas anglogermánicas medievales. Santiago de Compostela: Universidad.

Navarro, M.T. (2000). Novela histórica europea: rasgos y diferencias. Madrid: UNED.

Pérez, A. (1997). Realismo (1850-1890). Acosta, L. (coord.), La literatura alemana a través de sus textos. Madrid: Cátedra. Págs. 631-633.

Pounds, N.J.G. (2000). Geografía histórica de Europa. Barcelona: Crítica.

Rodríguez, M. (2006). El Emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico en poemas alemanes de los siglos X-XI. Sevilla: Fénix Editora.

_____ (2011). La duquesa Hadwig de Suabia a través de la novela histórica alemana Ekkehard de Joseph Victor von Scheffel. Anuario de Estudios Filológicos, 34, 189-203.

_____ (2012). Una aproximación a la novela histórica alemana Ekkehard. Eine Geschichte aus dem 10. Jahrhundert de Joseph Victor von Scheffel. Sevilla: Fénix Editora.

_____ (2015, octubre). Historia de la recepción de un best seller decimonónico en Alemania después de 1945: Ekkehard. Eine Geschichte aus dem 10. Jahrhundert de Joseph Victor von Scheffel. Comunicación presentada en el XII Congreso Internacional de la Sociedad Goethe en España, Sevilla, España.

Roetzer, H./Siguán, M. (2012). Historia de la literatura alemana. Desde los inicios hasta la actualidad. Barcelona: Universidad.

Scheffel, J.V.v. (2000). Ekkehard. Eine Geschichte aus dem 10. Jahrhundert. [Ekkehard. Una historia del siglo X]. Lengwil am Bodensee: Libelle Verlag. Con comentario de H. Schmidt-Bergmann.

_____ (2004). Werke. Kritische Ausgabe. [Obras. Edición crítica]. F. Panzer (ed.). Hildesheim: Georg Olms. vol. III. Reimpresión.

_____ (1867).  Ekkehard. A Tale of the Tenth Century. Translated from the German by Sofie Delffs.

Schlosser, H.D. (1999). Dtv-Atlas Deutsche Literatur. [Dtv-Atlas de la literatura alemana]. Múnich: dtv.

Selbmann, R. (1982). Dichterberuf im bürgerlichen Zeitalter. Joseph Viktor von Scheffel und seine Literatur. [La profesión del poeta en la época burguesa. Joseph Victor von Scheffel y su literatura]. Heidelberg: Carl Winter.

Spang, K./Arellano, I./Mata, C. (1995). La novela histórica. Teoría y comentarios. Pamplona: EUNSA.

Virgilio (2009-11). Eneida. Rivero, Luis (et al.) (eds.). Madrid: CSIC. 4 vols.

Vogler, W. (Dtor.) (1992). La cultura de la abadía de Sankt Gallen. Madrid: Encuentro.

Waltharius. Lateinisch/Deutsch. (1994). Vogt-Spira, Gregor (trad. y ed.). Stuttgart: Reclam.

Wilpert, G.v. (2001). Sachwörterbuch der Literatur. [Diccionario de literatura]. Stuttgart: Kröner.

Witt, W. (ed.) (2011). Joseph Victor von Scheffel. Ein Lesebuch. [Joseph Victor von Scheffel. Un libro de lectura]. Tubinga: Klöpfer und Meier.

Wright, F.A./Sinclair, T.A. (1969). A History of Later Latin Literature from the Middle of the Fourth to the End of the Seventeenth Century. Londres: Dawsons of Pall.

Zettler, A. (2003). Geschichte des Herzogtums Schwaben. [Historia del ducado de Suabia]. Stuttgart: Kohlhammer.



[1] Para profundizar sobre la Teoría de la Recepción literaria cf. Acosta (1989).

[2] La edición de la novela tomada como referencia para este comentario es Scheffel (2000).

[3] La cita completa es: «In diesem Sinn nun kann der historische Roman das sein, was in blühender Jugendzeit der Völker die epische Dichtung, ein Stück nationaler Geschichte in der Auffassung des Künstlers, der im gegebenen Raume eine Reihe Gestalten scharf gezeichnet und farbenhell vorüberführt, also daß im Leben und Ringen und Leiden der einzelnen zugleich der Inhalt des Zeitraumes sich wie zum Spiegelbild zusammenfaßt. Auf der Grundlage historischer Studien das Schöne und Darstellbare einer Epoche umspannend, darf der Roman auch wohl verlangen, als ebenbürtiger Bruder der Geschichte anerkannt zu werden, und wer ihn achselzuckend als das Werk willkürlicher und fälschender Laune zurückweisen wollte, der mag sich dabei getrösten, daß die Geschichte, wie sie bei uns geschrieben zu werden pflegt, eben auch nur eine herkömmliche Zusammenschmiedung von Wahrem und Falschem ist, der nur zu viel Schwerfälligkeit anklebt, als daß sie es, wie die Dichtung, wagen darf, ihre Lücken spielend auszufüllen». (Scheffel, 2000: 498-499).

[4] De hecho, el personaje Ekkehard es la fusión de dos monjes de Sankt Gallen: Ekkehard I Decanus (c. 910-973) —de donde Scheffel toma la autoría del Waltharius— y su sobrino, el ya mencionado Ekkehard II Palatinus (c. 940-990) —de donde toma la relación con la duquesa de Suabia—. (Berschin/Wunderlich, 2003: 82-83)

[5] Existen además otras fuentes: religiosas (la Biblia, Liber benedictionum de Sankt Gallen, Regula Benedictina y hagiografías), latinas anteriores al siglo X (Marciano Capella, Boecio, Ausonio y Prisciano) y latinas del s. X (Roswitha de Gandersheim, Widukind de Corvey, Ecbasis Captivi y Annales S. Gallenses majores). También menciona a escritores de Sankt Gallen (Tuotilo, Ratpert, Notker Balbulus, Notker Labeo, Folchard y los monjes llamados Ekkehard), de otros cenobios (Gunzo de Novara, Walafrid Strabo, Hermann y Ermenrich de Reichenau, Hincmar de Reims, Richer, Regino de Prüm, Liutprando de Cremona, Gerberto de Aurillac, Ermoldus Nigellus, Nithard y Einhard), a autores que escribieron en latín en épocas posteriores (Sebastian Münster y Prätorius) y a escritores bizantinos (Procopio y Agathias).

[6] También nombra a los latinos Ovidio, Tácito, Persio, Plinio y Suetonio, y a los griegos Aristóteles y Homero.

[7] Más testimonios: Notker Labeo, Physiologus, Vocabularius Sancti Galli, Hildebrandslied, el diccionario del obispo Salomo, la leyenda del herrero Wieland, el poema König Rother; las sagas islandesas, las leyes de los pueblos germánicos en lengua latina, Ruodlieb, Cantar de los Nibelungos y los poetas Walter von der Vogelweide y Gottfried von Straßburg.

[8] «Siehe den Text des Waltharius bei Grimm und Schmeller, Lateinische Gedichte des zehnten und elften Jahrhunderts, Göttingen 1838, p.3 u. ff. Verdeutschungen von anderen anders, Kommentar und Anmerkungen bei San-Marte, Walther von Aquitanien, Magdeburg 1853». (Scheffel, 2000: 496).

[9] Los más mencionados: Ildefons von Arx, Geschichte des Kantons Sankt Gallen; Stälin, Geschichte von Wirtemberg; Keller, Der Bauriß des Klosters Sankt Gallen; S. Gfrörer, Geschichte der ost- und westfränkischen Karolinger; Burmeister, Geschichte der Schöpfung; Mone, Geschichte des Heidentums; Maßmann, Gedichte des XVI. Jahrhunderts; Joh.v.Müller, Geschichte der Schweiz y Walter, Deutsche Rechtsgeschichte.

[10] Georg Heinrich Pertz y su colección Monumenta Germaniae Historica; Hattemer, Denkmale des Mittelalters. Sankt Gallens altdeutsche Sprachschätze; Wilhelm Wackernagel, Altdeutsches Lesebuch; Grimm/Schmeller, Latein. Gedichte des X. und XI. Jahrhunderts. Göttingen, 1838; Titus Tobler, Appenzellischer Sprachschatz; Bernhard Bader, Volkssagen aus dem Lande Baden y Simrock, Altdeutsches Lesebuch

[11] Vogel, Ratherius von Verona und das zehnte Jahrhundert; Magnin, Théâtre de Hrotswitha y Löbell, Gregor von Tours und seine Zeit.

[12] Grimm, Weistümer; Grimm, Deutsche Rechtsaltertümer; Grimm, Deutsche Mythologie; Landrecht des Schwabenspiegels; Bader, Das badische Land und Volk; S. Steub, Zur räthischen Ethnologie y Martène de antiqu. Ecclesiae ritib. También cita a poetas famosos del s. XIX como Ludwig Uhland y Gustav Schwab.

[13] Cita de W. Beutin (1991: 271): «En la decimoquinta edición de la Historia de la Literatura para bachillerato (1884) de Kluge, no se mencionan —por dar un ejemplo— los nombres de Otto Ludwig, Storm, Keller, Meyer y Raabe, y en la trigésimocuarta edición de 1903, un autor contemporáneo, hoy totalmente olvidado (Ebers), ocupa un espacio superior al de todos los autores anteriormente mencionados, al tiempo que las áreas de trabajo, que Kluge propone para la literatura moderna, se concentran en Die Ahnen (Los antepasados) de Gustav Freytag».

[14] En su manual, C.J. Gigl (1999) menciona como ejemplo a Ekkehard cuando habla tanto del Professorenroman (Gigl, 1999: 106), como cuando se refiere a la literatura de entretenimiento y de masas (Unterhaltungsliteratur) de esa época. (Gigl, 1999: 108)