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Revista de estudios filológicos
Nº31 Junio 2016 - ISSN 1577-6921
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reseñas

LA MUERTE EN GALDÓS

 

Pedro García Suárez

 

(Universidad Complutense de Madrid)

                                            

 

María Aboal López, La muerte en Galdós, Sant Vicent del Raspeig, Publicacions de la Universitat d'Alacant, 2015, 228 págs. ISBN: 978-84-9717-369-8.

 

La Doctora María Aboal López nos presenta en esta monografía un profundo estudio acerca de la representación de la muerte en la obra galdosiana. Marcada por una clara perspectiva interdisciplinar, la investigación supera los límites literarios, comprendiendo la importancia del movimiento realista y naturalista español como testimonio de la realidad social de la época. Resulta entonces especialmente sugerente el objetivo de “vislumbrar las creencias y rituales de aquella en relación con la muerte” (17) y el de la reflexión crítica acerca “de la nueva forma de enfrentarse a la muerte del hombre del Ochocientos” (19). Para alcanzar estas metas tan definidas y, al mismo tiempo, tan ambiciosas, la investigadora decide indagar en otras disciplinas, como la de la medicina, presentando unos resultados tan esclarecedores como certeros.

 

Una vez establecidos sus objetivos, el estudio se abre con una primera parte titulada “Hacia la muerte realista. Últimos vestigios de la muerte romántica en la novela galdosiana”. En esta, se realiza un análisis de las primeras novelas de Galdós en el que se demuestra la imposibilidad de considerar una ruptura radical entre movimientos literarios en torno a este tema, dado que el realismo y el naturalismo heredan la visión idealizada de la muerte romántica, aunque siempre en una constante evolución. En este capítulo, centrado en el análisis de esta combinación de rasgos románticos y realistas en la novelas, destaco dos logros fundamentales. Por un lado, el minucioso análisis con que enfrenta su objetivo, dado que son objeto de estudio tanto la descripción de los rasgos corporales, es decir, la visión del cuerpo enfermo e, inmediatamente después, del cadáver, como de la manera en que el entorno observa y percibe al difunto, subrayando entonces el imaginario social que subyace por debajo de estas percepciones. En esta misma línea, pero volcado en el terreno más filosófico, ahonda en la manera en que el personaje enfrenta la muerte, realizando un recorrido por los cambios que experimentan los personajes a lo largo de todo el siglo XIX. Asimismo la comparación con obras coetáneas a nivel europeo completan y enriquecen este apartado.

 

Si en algún capítulo se muestra de manera más clara el afán interdisciplinar que apuntamos al comienzo de esta reseña, es en “La visión galdosiana de la ciencia: médicos y enfermos”. Teniendo en cuenta el interés por la medicina de Galdós, esta parte está volcada en la representación del nacimiento y la historia de la medicina contemporánea a través de su obra, “haciendo especial hincapié en las enfermedades de consecuencias mortales, en la forma en que los médicos se enfrentaban a la muerte del paciente, y en las distintas alusiones a la anatomía forense” (40). Respecto a su primer interés, el subpartado “Retratando el cuerpo” sobresale en cuanto al llamativo análisis acerca de la evolución sobre la percepción de la tuberculosis desde el Romanticismo hasta la época del autor tratado. En segundo lugar, “El médico galdosiano” se vuelca en la descripción de la figura del doctor a través de los personajes de Moreno Rubio, Augusto Miquis y Teodoro Golfín. Por último, el siguiente objetivo se plasma en el apartado “Autopsias” que, contextualizando el nacimiento de la medicina forense, examina la influencia de esta nueva manera de acercarse al organismo enfermo:

 

Esto hace que las referencias galdosianas a esta rama científica entronquen directamente con su reflexión sobre la muerte, sobre el cuerpo como especulación o posible acercamiento a una justificación que aclare, de algún modo, el inevitable desenlace de la vida humana […] (54)

 

La tercera parte –“Representación onírica de la muerte”– responde a la intención de la autora de abordar este tema como un elemento clave tanto de la posición individual del personaje respecto a esta como del esclarecimiento de los resortes del inconsciente colectivo de la España decimonónica. Si atendemos al instinto galdosiano por comprender al hombre en su totalidad, entendemos el uso “de la onirología para completar o perfeccionar la descripción del interior de sus personajes, para ampliar su estudio hasta la conciencia íntima y acercarse así, aún más, a la realidad” (63) de este.  A través del análisis de La Fontana de Oro, Gloria, La familia de León Roch, La desheredada, Fortunata y Jacinta, Miau, La de Bringas y Ángel Guerra la investigadora establece tres líneas generales de estudio. Resalto aquí el análisis acerca de los elementos que estudió la ciencia, que en esta época comienza a interesarse por lo que sucede en el espacio onírico, y que aparecen representados en la literatura. No por ello Aboal López se conforma y, dando un paso más allá, estudia la importancia de la muerte en el sueño como elemento de predicción narrativo. Por otro lado, y sumamente enriquecedor en cuanto a estudio multidisciplinar, es la conexión de las representaciones del tema entre el arte y la literatura.

 

Una vez hecho esto, el capítulo “La muerte galdosiana” se concentra directamente en el proceso de la muerte del personaje. Expuesta ya la influencia de la medicina en la novelística galdosiana, se parte de la idea de que el autor, en sus descripciones, “se documenta exhaustivamente y consigue un retrato, ¿cercano a la perfección?, del tránsito final del ser humano a otro estado” (91).  Con gran detalle, se atiende a los diferentes procesos que aparecen atendiendo a los condicionantes que diferencian las muertes de cada uno: si son religiosos, ateos, pequeños, mayores, mujeres, hombres, entre otros. Con este criterio, estas quedan clasificadas en religiosas, no religiosas, infantiles, repentinas y figuradas o simbólicas. Todo con el propósito de “mostrar los últimos momentos de vida de algunos habitantes de la novela realista, desapariciones todas ellas que suponen un auténtico diálogo último del personaje consigo mismo y con aquellos que le acompañan en su último viaje” (91). El capítulo acaba con una exposición de los diferentes tipos de suicidios que se presentan en la obra, acompañada de una amplia reflexión teórica.

 

El quinto capítulo titulado “Hacia el olvido” indaga en el proceso posterior de la muerte propiamente dicha. Se analizan las reflexiones sobre la muerte y el olvido, además de los escenarios narrativos que dan lugar a estos pensamientos y los diferentes rituales de duelo: “Las tumbas, los sepulcros, esos lugares donde descansan los cadáveres, están ahí, entre otras cosas, para recordarnos que los muertos que ahora yacen bajo tierra estuvieron vivos alguna vez, representando así la lucha de la memoria contra el olvido” (173).

 

Finalmente, la monografía queda clausurada con un “Epílogo”. Aquí se propone una sugerente reflexión crítica final, aunando todos los resultados expuestos en los apartados anteriores:

 

Emulando a médicos y científicos, Pérez Galdós, observó al personaje enfermo minuciosamente; después, prestó atención al moribundo; y, por último, y también con gran detallismo, posó su mirada en el cadáver, última etapa de la materia, para desde ahí elevar sus pensamientos a la habitual consecuencia de la muerte: el olvido. (195)

 

Es entonces este trabajo una monografía fundamental para los galdosistas y los investigadores de la novela decimonónica en general, en la que existen varios aspectos especialmente subrayables. Por un lado, la interdisciplinariedad, dado que permite utilizar la literatura como documento de época. En segundo lugar, la comparativa con las obras coetáneas más importantes a nivel europeo, que aporta al lector un panorama más vasto sobre la presencia de la muerte en la literatura durante el siglo XIX. Asimismo la interconexión con el arte, lo que amplía la visión sobre el tema. Por último, quiero recalcar la decisión de abarcar este tema desde la enfermedad hasta el posterior duelo, elección que permite comprender el objeto de estudio en su totalidad.