Número Actual - Números Anteriores - TonosDigital en OJS - Acerca de Tonos
Revista de estudios filológicos
Nº24 Enero 2013 - ISSN 1577-6921
<Portada

peri-biblion

JOSÉ RIZAL: UNA PROFANACIÓN [1]

 

Vasco Caini

 

(Introducción y notas)

 

 

Es un artículo sin firma, escrito seguramente por Rizal, y publicado en la revista La Solidaridad   del mes de julio 1889. En la biografía de Rizal [2] , el autor, Retana, dice: ... "un artículo que mana sangre, y no por el lenguaje, que no puede ser más reposado, sino por la espantosa iniquidad que en dicho artículo se denuncia. ... Perdió el tiempo Rizal: el cadáver de su cuñado, enterrado en el campo ¡en el campo siguió! Justo es reconocer que quien experimentaba infamias semejantes tenía motivos para ser filibustero. Y, sin embargo, Rizal no lo era todavía. No; no lo era, aunque cause asombro que no lo fuese."

Hoy también la Iglesia Católica no admitiría sepultura eclesiástica a los que no mueren en gracias de Dios; pero se acepta que uno puede arrepentirse de sus pecados en los últimos instantes de su vida e, in dubio pro reo, se concede.

 

----------

 

 

En el pueblo de Calamba [3] , provincia de la Laguna (Filipinas), murieron de cólera el 23 de mayo próximo pasado dos vecinos, ambos principales [4] y muy respetados y queridos de sus compoblanos. El ataque del cólera fue tan rápido que murieron en menos de 20 horas.

El uno de ellos era cuñado de Rizal, autor del Noli me tangere [5] , y se llamaba D. Mariano Herbosa [6] , el otro, D. Isidoro Alcalá [7] y ambos fueron tenientes mayores [8] . 

Inmediatamente, el coadjutor, el P. Domingo Añonuevo, enemigo de Rizal y de su cuñado, telegrafió a Manila en estos términos:

 

Mariano Herbosa, cuñado de Rizal, ha fallecido: desde que se casó no se ha confesado hasta la hora de su muerte.

 

El gobernador eclesiástico contesta al párroco de Calamba en el telegrama no. 6608:

 

Recibido telegrama, siendo verdad lo manifestado negamos sepultura eclesiástica.

 

Con arreglo a esto entierran a D. Mariano Herbosa en un montecillo fuera del pueblo, y al otro que murió de igual suerte, pero que no era cuñado de Rizal, en el cementerio, costándole a su familia más de 55 pesos fuertes [9] no obstante no haber pasado el cadáver por la iglesia [10] .

Nadie tendrá derecho a quejarse porque un cadáver yazga enterrado aquí o allá, en terreno perteneciente a la iglesia, o en otro que pertenece a la hacienda de los PP. dominicos, el cadáver se pudre en todos los sepulcros, no hay tierra más honrada que otra, la tierra del cementerio no es la sola creada por Dios, así como la de las colinas y montes no ha sido amasada por el diablo. El sol alumbra a toda la tierra, la lluvia la riega sin distinciones ni preferencias con arreglo a diferentes climas, la brisa la acaricia por igual y la Naturaleza no hace brotar más flores en los cementerios que en otras partes, por lo menos en Filipinas. Por el contrario, la familia del muerto debía agradecer a los sacerdotes esta venganza, pues a más de no costarle nada el entierro, le libran al cadáver del que en vida fue un hombre de mucha inteligencia y esprit [11] , del contacto de los cadáveres de tantos abrutis [12] , de las injurias del sepulturero que a lo mejor desentierra restos demasiado frescos, y de los rezos pagados y dichos sin fe, ni piedad por el sacerdote que oficia a prisa con cierto hastío mezclado de pereza. Sobre la colina, donde descansa o se corrompe el cadáver pasa la brisa del lago, purificando el ambiente; allí brilla el sol y la lluvia no lo encharca como le sucede al cementerio del pueblo de Calamba. Allá pueden visitar su tumba la familia y sus amigos, seguros de que no han de coger ninguna fiebre, seguros de que no han de respirar ninguna molécula deletérea. Para el Dios que ha creado todas las cosas y todos los seres, sin exceptuar a los sacerdotes de Filipinas, para la Religión Cristiana que ha predicado amor y no venganzas mezquinas y se fija más en el alma que en el cuerpo o materia, ¿qué significa la tumba sobre una colina y qué el sepulcro en un cementerio encharcado? Para el hombre, para el filósofo, para el libre pensador, para el espíritu moderno ¿qué tiene la tierra de un cementerio explotado por una casta religiosa, qué sea preferible a la tierra de una colina que sirve de paseo matinal e higiénico y que produce plantas útiles que alimentan a los otros seres?

Nada.

El hecho en sí no tiene, pues, nada de malo ni perjudicial, y así lo han comprendido todos los amigos y todos los miembros de la familia del difunto.

Pero quien debe ofenderse es la Religión , la Justicia y el gobierno, ya que su deber es gobernar y no permitir abusos ni venganzas torpes y extravagantes.

La Religión católica debe darse por ofendida porque ha servido de juguete e instrumento de viles pasiones. Debe considerarse humillada por contar con un miembro falso y embustero, como el que envió el telegrama, diciendo que D. Mariano Herbosa desde que se casó, no se había confesado, lo cual es falso de toda falsedad, y el que lo ha dicho ha mentido como un ignorante y un bellaco.

Primeramente, el tal no podía saber si se había confesado o no en el espacio de 12 años, puesto que no le estuvo siguiendo paso a paso, ni era él el único sacerdote con quien todo el mundo se debía confesar, ni aun cuando así fuese, se puede apuntar todos los nombres de las personas que se confiesan. Nos consta por de pronto que el difunto iba a confesarse con los sacerdotes de los pueblos vecinos, como Cabuyao y Los Baños [13] , y aun con los P. P. jesuitas de Manila, como lo hizo en 1877, costumbre muy común en Filipinas, cuando vecinos y párrocos se conocen demasiado.

Que no haya podido confesarse en la hora de su muerte, no es nada extraño, pues fue atacado del cólera muriendo en menos de 20 horas, y nos consta y podemos afirmar que el mismo sacerdote que le persigue tiene mucho horror a esta enfermedad, tan es así que durante la epidemia de 1882 iba siempre tapándose las narices con un pañuelo, costumbre que conservó después en la iglesia y aun cuando está de visita en casas particulares. Y además ¿no mueren muchos sin confesión, y se les entierra por eso en otra parte?

¿A qué venía además poner en el telegrama, cuñado de Rizal, si no se persiguiese un fin vengativo, mezquino e infame? ¿Qué tenía que ver la santa Religión con los parentescos? ¿A qué venía esta insinuación en una cosa tan sagrada como deben ser las que se relacionan con la Religión ?

Se ofende a la Justicia porque se calumnia indecentemente la memoria de una persona que fue buen hijo, buen marido, buen padre, buen católico y buen cristiano, de uno que ha prestado su hogar a pobres enfermos, desvalidos, a quienes esos mismos sacerdotes han negado sus auxilios, de un hombre que dio de comer y cuidó a pobres madres enfermas de males asquerosos pero no vergonzosos sólo por amor a la humanidad y por piedad cristiana. Las obras cristianas que el difunto ha hecho sin haber sido obligado a ello, no lo han soñado nunca sus perseguidores.

Pertenecía a una familia de bienhechores [14] a la iglesia del pueblo; la mayor parte de las imágenes que adornan los altares, cubiertas de oro y plata son donaciones de su familia. De su familia son el Santo Sepulcro, la Virgen de Aránzazu [15] , el Paso de las tres caídas [16] , Santa María Magdalena, el S. Juan, el Jesús Nazareno, etc., etc. Aquellas andas y carros de plata eran la fortuna de su familia; y él cuidaba de todas aquellas imágenes y en ellas invertía su tiempo y su dinero. ¡Y sólo por ser cuñado de Rizal le han de negar la sepultura eclesiástica! ¡Y la familia de Rizal con quien se ha emparentado era otra bienhechora de iglesias casi con otras tantas imágenes religiosas y carros de plata como la otra!

Si hemos de negar la sepultura eclesiástica a todos aquellos que creemos que no se han confesado desde que se han casado, miren que crecerá la yerba en los senderos que conducen a los cementerios. Pregúntese cada hombre honrado en España y en Filipinas, si han sido mejores católicos que D. Mariano Herbosa, si como él han oido misa todos los días festivos.

Un adúltero mata a su querida y se suicida después [17] , y sin embargo, por ser hijo de reyes le entierran en sagrado y levantan una capilla sobre el lugar del adulterio, del asesinato y del suicidio; un joven, condiscípulo del que esto escribe, se suicida y le entierran en el cementerio de Paco en Manila; pero muere un buen hombre, una persona respetable, el heredero de tantos bienhechores de la iglesia, el sobrino del sacerdote, el educado por sacerdotes, el amparo de los pobres y desvalidos, y ¡por ser cuñado de Rizal, le entierran en un campo!

Al pueblo español, a todos los honrados católicos, a todos los nobles españoles, a la prensa libre e ilustrada de la Península, al gobierno liberal y sensato del Sr. Becerra [18] denunciamos estas injusticias. Seguros estamos de que estos hechos no han llegado antes al conocimiento de las autoridades civiles; el general Weyler [19] lo debe ignorar. Allá no hay prensa libre, pero aquí donde existe como guardián de la sensatez, de la justicia y de la libertad, aquí protestamos contra este insulto, inferido a la humanidad en la persona de uno de sus miembros, y a la nación española en uno de sus súbditos. ¡Que no se diga que en el Siglo XIX tenemos diferentes maneras de comprender la justicia!

Tócale al gobierno satisfacer los sentimientos ofendidos de un pueblo, el dolor de una viuda y justificar la memoria de un padre que debe ser venerada por los inocentes huérfanos. Tócale al gobierno ver si ya es tiempo de secularizar los cementerios, como se hace en España, y en otras naciones cultas, para impedir estas venganzas pueriles y póstumas, para que se respete a los muertos, a los que dejaron de ser. El mal por desgracia no es nuevo, data de muy antiguo: Rizal ya lo había denunciado desde las primeras páginas del Noli me tangere [20] .

Sus adversarios no hacen más que darle la razón.



[1] Escritos políticos e históricos, Tomo VII, Comisión Nacional del centenario de José Rizal, Manila 1961, pp. 115-120.

[2] Wenceslao E. Retana, Vida y escritos del Dr. José Rizal, Librería General de Victoriano Suárez, Madrid, 1907, pp.167-169. 

[3] El pueblo natal de Rizal, 50 km al sur de Manila, cerca de la Laguna de Bay.

[4] Así se llamaban los miembros del Tribunal del Pueblo.

[5] La novela más conocida de Rizal donde el autor censura agriamente la administración eclesiástica y política de la España en Filipinas.

[6] Casado con Doña Lucía, hermana de Rizal.

[7] Conocido vecino de Calamba, amigo de D. Mariano Herbosa.

[8] En la administración de los pueblos, el principal ayudante del Gobernadorcillo; el Gobernadorcillo era, durante el régimen español, juez pedáneo con jurisdicción correccional, de policía y civil en asuntos de menor cuantía.

[9] Moneda antigua de plata 900/1000 que pesaba cerca de 25 gr.

[10] Porque había fallecido por enfermedad infecciosa.

[11] Francés, espíritu.

[12] Latín, embrutecidos.

[13] Pueblos de la provincia de Laguna, colindantes con el de Calamba.

[14] En los pueblos de Filipinas todas las imágenes que se sacaban en procesión durante los días de fiesta, estaban a cargo de personas determinadas que se llamaban bienhechores.

[15] El santuario de Nuestra Señora de Aránzazu está situado en el municipio de Oñate, en Guipúzcoa, País Vasco (España).

[16] Cuadro o carro con la representación de la pasión de Cristo.

[17] Alusión a la tragedia del príncipe Rudolf Franz Karl Joseph de Habsburgo-Lorena (1858-1889), príncipe heredero de la corona de Austria, Hungría y Bohemia, hijo del emperador Franz Joseph, que se había matado en Mayerling con la querida, María Vetsera, en el mismo año.

[18] Manuel Becerra, entonces Ministro de Ultramar, de quien se dice que había propuesto algunas reformas benéficas para Filipinas.

  [19] Valeriano Weyler y Nicolau (1838-1930), Marqués de Tenerife, Gobernador General de Filipinas entonces. En Cuba se había ganado el sobrenombre de El Carnicero.

[20] Al padre de Ibarra, principal personaje del Noli, se había impedido la sepultura en el cementerio municipal por el párroco de S. Diego, fray Dámaso.