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I S S N     1577 - 6921

NÚMERO 2 - NOVIEMBRE 2001

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CHARLATANES Y CURANDEROS.Orígenes, métodos y lenguaje

Jean Moline

(Universidad François Rabelais, Tours, Francia)

 

Dedicado a :

Ramón Gómez de la Serna y a  «El Doctor inverosímil» quien, ya en 1921, había inventado el placebo, la máquina de curar,  la paja de sacar el grillo y la psicología médica.

 


I - PERMANENCIA Y UNIVERSALIDAD

Tradicionalmente, las tres raíces de la medicina corresponden a tres vías de consulta, lo que se puede comprobar merced a referencias históricas, geográficas y etnográficas.


1 - Referencias históricas

Armando Trousseau ve en la Grecia antigua las tres fuentes de la medicina:

- la medicina sagrada, que es la medicina adivinatoria y los rituales de Epidauro,

- la medicina popular de los «ensalmadores» y de los vendedores de hierbas,

- la medicina de la Escuela, primer paso en la instauración de un saber racional transmitido por escrito, enseñado y fundado en la observación crítica.

Más tarde, se vuelven a encontrar esas tres vías: el Dr. Lefrançois en 1723 o el Prof. Trousseau en 1862 se quejaban de los competidores de los Doctores como los religiosos, curanderos, boticarios y charlatanes.

F. Lebrun o J. Leonard, historiadores contemporáneos, relatan que la gente acude a los religiosos curanderos, los santos, los curanderos rurales, los brujos, los ensalmadores y los charlatanes urbanos, quienes compiten con los médicos graduados de los siglos XVII y XVIII.


2 - Referencias regionales francesas

En las diversas provincias de Francia y en distintas épocas se encuentran prácticas semejantes.

Vienen mencionadas en Anjou, Berri, Borgoña, Bretaña, Brie, Perigord, Saboya, Turena, y hasta en París, por diversos autores, en publicaciones universitarias o en tesis doctorales de medicina, y también en la prensa. En Martinica es parecida la situación aunque más complicada.

En resumen coexisten tres medios de consulta, que son los siguientes:

- la vía mística o mágica (religiosa, sectaria) en busca del milagro o del gurú,

- la vía médica «natural» o tradicional de los curanderos o ensalmadores

- la vía médica, en principio racional, del Hospital o de la Facultad.

Estas tres clases de consultas pueden ser sucesivas o incluso simultáneas.


3 - Referencias etnográficas o geográficas

La triple consulta se encuentra en diversas civilizaciones, en los países más variados.

En América:

F. Aliaga describe unas prácticas que se llevan a cabo en la actualidad en el Perú entre los Indios Quechua, de la sierra de Junín: curanderos, oraciones a Tayta Wamani y a los santos cristianos con romerías, fitoterapia tradicional, medicina oficial en español.

En Méjico, la medicina colonial, en el siglo XVIII, hizo suya la herencia azteca. Hoy en día coexiste la medicina popular con una medicina occidental, lo que no impide las romerías a Nuestra Sra de Guadalupe.

Es parecida la situación en Arizona, en Nuevo Méjico, en Haití.

En Africa:

Semejantes fenómenos se encuentran en el Africa sub-sahariana, entre los Bisa del Burkina-Fasso, en Maradi en Niger, en Gabón, entre los Baluba de Katanga, con los curanderos Nganga o Moganga.

También son parecidas las cosas en el Magreb, por ejemplo en Marruecos donde Pasqualini, en 1957, describe los diversos sectores de la sanidad marroquí:

- curanderos empíricos de los zocos o de la plaza Djemmã-el Fna en Marrakech,

- morabitos, santos hombres curanderos y magos beréberes del Sous,

- tobibs, en las zaouias, herederos de la tradición médica árabe con la que compite la medicina europea.

En los países islámicos, en la actualidad coexisten medicina tradicional y medicina occidental (Ulmann).

En Asia, tenemos cuadros parecidos en la India, en Macao, en Hong-Kong.

En Europa, se pueden recordar los ejemplos evocados por Rafael Andolz en el Alto Aragón, en medio rural. Habla de los curanderos y describe a pilmadores y componedores, curanderos y videntes. También expone el origen del don de los curanderos y curanderas.

José María Palacín insiste en la influencia psicológica del curandero en los enfermos. Los charlatanes y curanderos acuden con remedios sin valor científico,  pero añaden un factor psicológico.

Finalmente, se pueden encontrar notables semejanzas a través del tiempo y del espacio geográfico y cualquiera que sea la categoría a la que pertenezca el observador: médico, historiador, geógrafo, etnógrafo, etc.



II - EL CONCEPTO DE ENFERMEDAD


1 - El concepto primitivo

Para Mirko D. Grmek, en la concepción primitiva, la enfermedad es, o un objeto material inanimado procedente del exterior que se ha metido en el organismo (teoría corpuscular), o un ser vivo material (teoría parasitaria), o un ser inmaterial (teoría demoníaca).

Por ejemplo, se imagina al enfermo bajo la forma de un gusano o de un grillo que se ha introducido en el cuerpo humano. Se personifica a la enfermedad.

El pensamiento primitivo no distingue la causa y el fenómeno mismo.

El enfermo debe reconciliarse con los antepasados y la colectividad. Los chamanes y los curanderos americanos y africanos pueden reconciliar al enfermo con su ambiente, antepasados, familia, vecinos, tierra.

Asi, la enfermedad tiene sentido moral, lo que explica la espera de la curación mágica.


2 - El concepto religioso

En Francia, para François Lebrun, en el siglo XVII y, durante bastante tiempo después, la enfermedad, advertencia o castigo, es siempre un don de Dios.

Alude a una carta de Saint Louis-Marie Grignon de Montfort a su hermana enferma (1703) en la que dice: «Me alegra tener  noticia de la enfermedad que Dios le ha mandado a Vd para purificarla Casi me da envidia su felicidad».

Esa concepción cristiana pudo perdurar, lo que justifica la espera del milagro.


3 - El concepto naturista

Se considera la enfermedad como castigo por una vida no natural, no ecológica y regida por la medicina.

La vuelta a la naturaleza tiene que curarnos. Esas son las palabras de ciertos charlatanes y curanderos, las de algunos brujos y también las de Ivan Illich.

Para ellos, finalmente, civilización y medicina son auténticas plagas, por lo que se espera al gurú curandero.


4 - El concepto racionalista

A un fenómeno causal y reproductible le sigue el mismo efecto.

El conjunto es analizable y lógico. Ese esquema lo aceptarían mal ciertos enfermos, lo que acarrea un rechazo al médico. La realidad no tiene el don de la seducción.



III - LAS DEFINICIONES

El  uso de las palabras cambia a lo largo del tiempo. El vocablo «empirismo» tiene a menudo un sentido más despectivo que elogioso. Hoy en día «empírico» es peyorativo.

- Siglos XVII y XVIII

El origen del uso de «empírico» se sitúa en el siglo XVII y se refiere a un médico que emplea remedios secretos y que ha cursado una carrera poco seria como por ejemplo Nicolás de Blegny (1692).

El charlatán (charlar) es un falso médico que habla mucho en las plazas públicas o en el Pont-Neuf de París y que vende orvietán.

- Siglos XIX y XX

A menudo aludirá la palabra charlatán a un médico o un farmaceútico graduado, estafador e incapaz. Según el diccionario de la Real Academia, el curandero será la «Persona que hace de médico sin serlo».

El diccionario de Robert da la misma definición.

Un curandero francés contemporáneo dio una definición muy curiosa de su estado: es la reunión del don, con la antigüedad en el ejercicio, la tradición, la clientela y la remuneración recibida. El dinero justifica al curandero.

Algunos médicos hasta se han metamorfoseado en curanderos, olvidando su diploma, y son charlatanes.

Ahora las palabras «empíricos», «charlatanes» y «curanderos» parecen casi iguales.



IV - COMPARACION MÉDICO – CURANDERO

Metódica y universitaria, esta comparación se hace pocas veces. En la literatura común y popular, o también la prensa, aparece más a menudo, y con frecuencia, se hace en detrimento del médico. He aquí dos ejemplos:


1 - Para el sacerdote médico, Marc Oraison en 1955, es satisfactoria

 

 

MEDICO

 

CURANDERO

 

Saber

Cura

Creencia

Sana

Fracasos conocidos

ê

Condena

Fracasos mal conocidos

ê

Acciones judiciales ilusorias

Dossiers (objetivos)

comprobables

Historias contadas

incomprobables

Mundo real

complejo

Mundo mágico

sencillo

Evolución relacionada con el tratamiento

Evolución espontánea

 

Evolución espontánea

 

2 -Para el etnosociólogo, Camus en 1990, es poco aceptable


 

MEDICO

 

 

CURANDERO RURAL

Título

Saber

Don

Secreto

Aislado

ê

otro lenguaje

En la comunidad

ê

mismo lenguaje

Interesado*

Desinteresado*

Diagnóstico indeciso*

Tratamiento largo, caro

Diagnóstico sencillo*

Tratamiento breve, barato

Da miedo

No da miedo

Oficial

Clandestino

Ilegítimo

Imagen negativa

Imagen positiva

* Se trata de afirmaciones no demostradas, de creencias o de opiniones

Existe una simpatía popular por el curandero rural o local; una simpatía de los etnógrafos, sociólogos, folkloristas, periodistas, que los lleva hacia los curanderos.

La medicina es menos pintoresca y menos explotable para sus estudios.

Montesquieu, al comparar médicos y charlatanes, afirma lo siguiente: «El pueblo quiere a los charlatanes porque le gusta lo maravilloso».



V - FACTORES FAVORECEDORES DE LA PERSISTENCIA DE ANTIGUAS CREENCIAS


1 - El aislamiento rural

Ese factor, puesto de realce desde siempre (M. Bouteiller) va perdiendo importancia en la actualidad. De acuerdo con él, la gente se sentiría más unida en el campo que en la ciudad y el paciente estaría cerca del curandero.

Así, se transmitirían las tradiciones con mayor facilidad.


2 - Factores religiosos y étnicos

Existe una medicina tradicional local propia específica de tal o cual población por motivos históricos. Veamos un ejemplo español. Para R. Andolz,  las tradiciones mudéjares y judías dejaron huella en el Alto Aragón.

Luis Garcia Ballester comparte ese punto de vista al estudiar las familias moriscas y las generaciones sucesivas de sus descendientes.



VI - EJEMPLOS DE ANTIGUAS CREENCIAS. LOS REMEDIOS EMPIRICOS

- El sacrificio de la gallina y del gallo: simbólico y terapéutico, es muy antiguo y está presente en numerosos países. Viene descrito y representado en una miniatura de un manuscrito latino del siglo XIV en el Libro III del Canón d’Ibn Sinna (Biblioteca Vaticana Ms. U.L. 241).

- El traslado: la enfermedad tiene que pasar del hombre al animal sacrificado. Se utiliza por ejemplo el cobaya en la medicina Quechua.

- La doctrina de la firma (semejanza o analogía): así es como se atribuyen virtudes al ginseng y a la mandrágora que se parecen al cuerpo humano.

- La fitoterapia tradicional, polvos y tisanas: ofrecidas a la venta en las tiendas de comestibles o por los curanderos quienes sabrían de las plantas virtudes desconocidas por los farmacólogos. Sin embargo, hace mucho tiempo que se usa la quinina, la digitalina, la belladona, etc

- Los astros y las fases de la luna tendrían que regir la toma de los remedios.

- A los santos curanderos se les ruega y cada uno tiene su campo de acción. A Santa Clara le rezan por las enfermedades de los ojos, a San Roque por la peste, a San Lorenzo por las quemaduras, etc.



VII - EL CHARLATANISMO MEDICO-CIENTIFICO

Renacimiento y siglo XVII.

Desde el Renacimiento, el charlatanismo se apropia los harapos de los descubrimientos, los imita o los desvía.

La quina traída de América, en tanto que remedio eficaz, acarreará imitaciones, falsificaciones, mezclas (corteza de sauce).

Se verán los misteriosos polvos de simpatía facilitando la curación a distancia.

Siglo XVIII

El magnetismo, triunfo de Mesmer con su cubeta, encantó a los filósofos y a la sociedad parisina. El siglo de las luces, ávido de saber y novedad, no apartaba el trigo de la cizaña.

Siglos XIX y XX

Magnetismo y luego radiestesia siguieron fascinando. La electricidad y las ondas reales o supuestas, los fluidos serán considerados como aptos para curar o diagnosticar.

«Clínicas» privadas emplearon a veces a extraños médicos charlatanes y tratamientos misteriosos (adelgazamiento, rejuvenecimiento, curación del cáncer, de la esclerosis en placa, del sida). Los métodos terapéuticos más inverosímiles fueron usados: alimentos sin cocer, dietas orientales, remedios milagrosos, vacunas ilusorias, células frescas, etc.

De tal modo, los estafadores sacan provecho de una caricatura del saber científico.



VIII - METODOS DE LOS CHARLATANES Y DE LOS CURANDEROS

Algunos curanderos se valen de varias prácticas juntas. Observemos las conclusiones de P. Lebaud (1986) en su estudio en 250 curanderos:

Magnetizadores..

200

Radiestesistas.

52

Fitoterapeutas.

27

Hipnotizadores

18

Homeópatas

16

Deshechiceros.

11

Videntes

11

Terapeutas manuales.

11

Iridólogos..

10

Naturópatas..

9

Ensalmadores..

8

Telépatas

5

Sofrólogos.

5

Acupuntores, etc.

 

Veamos ahora el estudio de J. Jalby (1990) en 31 pacientes que acuden a practicantes empíricos:

Imposición de manos

7

Rogativas

2

Magnetismo

3

Manipulaciones..

4

Imposición de manos + hierbas.

5

Imposición de manos +  rogativas    

3

Imposición de manos + magnetismo

1

Rogativas  + hierbas.

3

Magnetismo + hierbas..

2

Imposición de manos + magnetismo + rogativas..

1

 

Está comprobado que curanderos y charlatanes graduados usan prácticas comunes.

Ciertas prácticas van siguendo la moda: magnetismo, hierbas, manipulaciones…

Períódicos y revistas van generando pacientes para las distintas consultas.

IX - CARACTERISTICAS COMUNES A LOS CURANDEROS Y LOS CHARLATANES

Podemos observar doce caracteres de los curanderos rurales o «tradicionales»:

I-Trabajan la vida entera en su propia tierra

II-A menudo tienen otro oficio

III-Hablan la lengua regional. Tienen poca instrucción

IV-Aceptan los regalos de toda clase, pero no cobran honorarios

V-Heredaron el don de los antepasados o de un maestro

VI-Ellos mismos transmiten el don

VII-En un principio fueron ensalmadores, pilmadores y deshechiceros

VIII-Se valen de la oración, la palabra mágica, la vara del zahorí, el péndulo

IX-Se aprovechan de la benevolencia de las autoridades locales

X-«Paz armada con el médico»; a veces hostilidad

XI-Cuando mueren, el pueblo los recuerda

XII-Fascinan a ciertos universitarios (antropólogos, etnólogos, sociólogos)

Veamos ahora doce caracteres de los grandes curanderos y de los charlatanes graduados :

I-Cambian de ubicación en su propio país

II-Cambian de país (Francia ® Suiza, Francia ® Bélgica, etc)

III-Tienen consultorios múltiples o alguna actividad organizada en dos países fronterizos

IV-Se dicen desinteresados y, a menudo, no exigen honorarios

V-Pero venden productos y libros

VI-Tienen cierta instrucción. Titulares de diplomas extraños y extranjeros.

VII-Enseñan y conceden títulos

VIII-Tienen su publicidad organizada (periodistas, prensa especializada, revistas)

IX-Hacen proselitismo (grupos de presión o sectas)

X-Unen dos o más prácticas de medicina heterodoxa o paralela

XI-Se hacen publicidad unos a otros

XII-Sacan provecho de su paso ante los tribunales. A menudo salen libres, lo cual les proporciona más publicidad

Podemos sistematizar también determinados rasgos comunes a todos los curanderos:

I-Influencia psicológica en el paciente

II-Utilización de la información dada por el mismo enfermo o por sus familiares

III-Papel de las manos curanderas

IV-Usan vectores diagnósticos o terapéuticos (fotos, pelo, productos magnetizados, imanes, etc)

V-El enfermo cumple con la receta como si fuera un ritual

VI-La mayoría de los curanderos son enemigos del tratamiento médico a pesar  de lo que dicen

VII-Se presentan como víctimas o ignorados, bienhechores de la humanidad o místicos

VIII-Se valen de la naturaleza

IX-Su consulta es de teatro;  usan jerga

X-También usan el lenguaje médico de sus enfermos

El análisis de numerosos casos permitió poner de manifesto los caracteres comunes que acabamos de mencionar.

Charlatanes y curanderos utilizan un lenguaje hablado y gestual que procede del lenguaje de los sacerdotes, de los médicos y de las brujas.

Obscuridad, hermetismo y fórmulas extrañas se usan cada vez con mayor frecuencia.



X - LOS CLIENTES DE LOS CURANDEROS

El nivel socioprofesional de los clientes es variable y objeto de discusión. La relación bajo nivel socioprofesional con la consulta de curanderos no es cierta. El factor económico puede intervenir, pero los representantes de la clases acomodadas también consultan a los charlatanes y curanderos.

La psicología de los pacientes parece ser la siguiente: el enfermo confía en el curandero. El curandero tiene un poder de sugestión y reduce la angustia del paciente, que llega a depender del curandero y hace una transferencia hacia él. La imposición de las manos es el gesto de la curación.

¿Por qué llegan a la consulta del curandero?

La causa más a menudo propuesta es el fracaso de la medicina ortodoxa. En realidad es más un tópico que una auténtica razón.

Consultan también a charlatanes y curanderos fuera de cualquier situación de fracaso médico.



XI - EVOLUCION INTERNACIONAL - EL CURANDERISMO Y LAS SECTAS

Todo el razonamiento anterior nos lleva a la actualidad, aunque la existencia de curanderos y charlatanes que cruzan las fronteras es un fenómeno ya antiguo, incluso desde el siglo XVIII, con Mesmer y luego Hahnemann; pero en el siglo XIX es cuando se va desarrollando, por ejemplo con Philippe, curandero de Lyon que se desplaza a la corte del Zar, y con la creación de sectas curanderas en los EE.UU. (Graham, M. Bakker Edy).

Las sectas utilizan a menudo, igual que ciertos curanderos, las sesiones colectivas de curación con el trance del sanador y de los pacientes (EE.UU., URSS, grupos de predicadores itinerantes). Las sectas curanderas se fueron desarrollando a partir del siglo XIX desde EE.UU., Suiza, Alemania y Japón (Heidel, Steiner, Ron Hubbard, Ohsawa).

Curanderos o charlatanes también se han establecidos en Suiza y en EE.UU. (Niehans, Kousmine).

Esos individuos han elegido tales países por la tranquilidad de la que gozan en ellos y la facilidad con la que ahí pueden recaudar dínero.

El uso de la  prensa y de la publicidad hace más fácil la actividad de esos estafadores. La moda de las medicinas alternativas también es internacional y forma parte de esos fenómenos.

A modo de conclusión hemos de señalar que en lo que concierne al curanderismo, comprobamos que hemos pasado de la artesanía a la industria. Sin embargo el hombre permanece idéntico a sí mismo en sus angustias, que ningún médico puede ni podrá curar. De esto nace una insatisfación ya señalada por Ar-Razi (Razes) en el siglo IX en la guía del médico nómada (Kitâb al-Murchid aw al-Fusûl).

Pedro Laín Entralgo, en 1969, insistió en las dificultades de la relación médico-enfermo. La medicina socializada no resuelve todos los problemas.

Tenemos que admitir que más allá del esfuerzo del médico, lo religioso y lo mágico perduran todavía en nuestra sociedad.

En numerosas ocasiones, el interés económico guía a curanderos y charlatanes a pesar de lo que dicen.

Es necesario observar cierta vigilancia frente a las mentes a la deriva y a la falta de honradez.



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