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CAMBIO SEMÁNTICO Y COMPETENCIA GRAMATICAL, DE MARÍA
AZUCENA PENAS IBÁÑEZ
Marco A. Gutiérrez
(Universidad del
País Vasco/EHU)
PENAS IBÁÑEZ, María Azucena, Cambio
semántico y competencia gramatical, Madrid, Iberoamericana-Vervuert, 2009, 537 pp., ISBN 978-84-8489-352-3;
978-3-86527-378-9.
Tradicionalmente
Otro acierto no
menos importante de la monografía es cuestión es método expositivo utilizado,
que intenta en todo momento establecer una dialéctica fructífera entre la
teoría y los ejemplos que apoyan sus tesis. En efecto, al contrario de lo que
suele suceder en los tratados generales de sintaxis o de semántica, donde se
ofrecen escuetos ejemplos (a veces inventados) para avalar una determinada
tesis, aquí la autora presenta en varias ocasiones los resultados del estudio
sistemático de un texto literario abundantes datos al respecto. De particular
interés son en este sentido los análisis que ofrece sobre textos de Lope de
Vega (capítulos 6, 9, 10, 11, 17, 18, 19, 20, 22, 23, 24), de Pío Baroja
(capítulo 8), o de Sor Marcela (capítulo
21), entre otros.
Nos parece importante destacar que la
perspectiva metodológica desde la que se enfocan los asuntos tratados en el
libro que nos ocupa no es un análisis estrictamente gramatical o semántico,
sino más bien retórico, lo que justifica, por otro lado, que de manera
complementaria se traigan a colación y con oportunidad consideraciones tomadas
de autores que trabajan en otros campos más o menos próximos, como puede ser el
de la lingüística del texto u otros similares, entre los que están, junto a otros
muchos pensadores de primera línea del s. XX, K. Vossler
o P. Ricoeur, por ejemplo.
Esta mirada
diversa justifica que la profesora Azucena Penas se remita continuamente tanto
a los autores grecolatinos (con preferencia a Aristóteles) como a los modernos,
sin olvidar en el camino a tratadistas de la talla y relevancia de Francisco
Sánchez de las Brozas, el Brocense, a quien dedica buena parte de capítulo 7, y
no por casualidad, pues, como la propia autora recuerda (p. 163), fue coetáneo
de Lope de Vega. También nos parece oportuna la aproximación que en el capítulo
21 se hace a tricotomía sígnica de Peirce para aplicarla a las Comedias de Lope de Vega. El
resultado en términos cualitativos nos parece revelador; la propia autora lo
sintetiza en las siguientes palabras (p. 421): “el teatro de Lope de Vega en
cuanto a comedias se refiere, empieza siendo indicial,
para terminar siendo simbólico, a través de un período intermedio icónico. Tal
conclusión aminoraría en su teatro el papel tan relevante que ha querido dar P.
Pavis al icono.”
El enfoque
multidisciplinar del trabajo queda también patente en algunos capítulos que
ofrecen enfoques diferentes a los reseñados con anterioridad. Así, en el
capítulo 15, se estudian las relaciones entre léxico y sintaxis desde la
perspectiva que ofrece el registro lingüístico coloquial (en las comedias de
Lope de Vega). Igualmente pertinente es el eje diatópico desde el que se
analizan en el capítulo 23 los americanismos y noticias de América (en las
Comedias de Lope de Vega).
En nuestra
opinión, todos y cada uno de los veinticinco capítulos que componen la
monografía que nos ocupa están desarrollados correctamente y tienen su razón de
ser. Ahora bien, creemos que la ordenación y disposición de los materiales
podrían haberse mejorado. Es éste un asunto de cierta trascendencia, pues tiene
también repercusión en la manera de optimizar la lectura y asimilación de los
contenidos, ya complejos de por sí. De hecho, si el lector tiene la precaución
de mirar detenidamente el Índice general (pp. 7-8) se percatará enseguida de
que es muy probable que le resulte más útil una lectura discontinua de los
diferentes capítulos del libro. No es este el lugar y el
momento oportunos para sugerir una reordenación óptima de los diferentes
capítulos, pero sí queremos hacer una pequeña sugerencia que puede resultar de
interés para futuras posibles reediciones del libro en cuestión, cosa que sería
lógica pues nos parece digno de ello. En efecto, Pensamos, por un lado, que hay
demasiados capítulos, de manera que la obra debiera estar dividida en varias
secciones, lo que ayudaría a reunir bajo un mismo epígrafe contenidos
estrechamente relacionados, y, a su vez, evitaría una excesiva dispersión de
los temas tratados. También serviría para evitar la aparición aquí y allá de
consideraciones y citas hechas ya con anterioridad. Por otro lado, estimamos
que aquellos capítulos que tienen como finalidad principal ofrecer un amplio
muestrario de ejemplos que avalen tesis propuestas en el capítulo precedente,
también podrían incorporarse al mismo como una sección más de él, de esta forma
no sólo se ofrecería al lector una sensación de continuidad expositiva, sino
que también se vería mejorada la eficacia argumentativa de los ejemplos
propuestos.
Cuanto acabamos
de decir creemos que justifica el hecho de que ofrezcamos a continuación un
listado de los 25 capítulos que contiene dicha monografía. Una lectura atenta y
comparada de los títulos ayudará al lector a comprender mejor el alcance de
nuestras consideraciones al respecto:
Capítulo 1. Competencia gramatical y
competencia textual (pp. 13-36)
Capítulo 2. Competencia literaria (pp.
37-60).
Capítulo 3. Gramaticalidad y literalidad.
Concepto lingüístico de estilo (pp. 61-76).
Capítulo 4. Connotación e isotopía (pp.
77-110).
Capítulo 5. Motivación y arbitrariedad
(pp. 111-132).
Capítulo 6. Idiolecto y evolución de
estilo (pp. 133-162).
Capítulo 7. Figura retórica y figura
gramatical (pp. 163-188).
Capítulo 8. Fundamentos gramaticales del
solecismo y del schema (pp. 189-200).
Capítulo 9. Estructura del solecismo:
metaplasmos, metataxis, metalogismos
y metasememas. Las metáboles (pp.
201-222).
Capítulo 10. Metaplasmos. El proceso de
intensificación: morfología y léxico. Implicación
lingüística y estilística (pp. 223-242).
Capítulo 11. Metataxis:
relaciones entre semántica y sintaxis. Isotopías y correlaciones (pp.
243-254).
Capítulo 12. Metataxis:
relaciones entre semántica y sintaxis. Anomalías sintácticas y
discordancias
(pp. 255-262).
Capítulo 13. Metataxis:
relaciones entre semántica y sintaxis. Procedimientos de negación
(pp.
263-278).
Capítulo 14. Metataxis:
coherencia semántica y cohesión sintáctica (pp. 279-316).
Capítulo 15. Metataxis:
relaciones entre léxico y sintaxis. El registro lingüístico coloquial
(pp. 317-326).
Capítulo 16. Metalogismos:
estudio lingüístico-semántico de la hipérbole (pp. 327-336).
Capítulo 17. Metasememas:
epíteto y metáfora (pp. 337-354).
Capítulo 18. Metasememas:
metáfora, polisemia y sinonimia (pp. 355-364).
Capítulo 19. Metáboles:
presencia de los distintos niveles del lenguaje en los juegos de
significantes y significados
(pp. 365-376).
Capítulo 20. Metáboles:
gramática y retórica (pp. 377-396).
Capítulo 21. Metáboles:
semántica. Monosemia y polisemia textual (pp.
397-410).
Capítulo 22. Semiótica: aplicación de la
tricotomía sígnica de Peirce
(pp. 411-422).
Capítulo 23. Semiótica: americanismos y
noticias de América (pp. 423-440).
Capítulo 24. Pragmática: la evidentia (pp. 441-466).
Capítulo 25. Pragmática: texto y contexto
(pp. 467-482).
En
un trabajo tan extenso como el que aquí estamos reseñando tiene una particular
importancia el apartado relativo a la bibliografía. Dada, a su vez, la densidad
del mismo, entendemos que éste debe limitarse únicamente a las ‘Referencias
bibliográficas’ propiamente dichas, como en efecto hace la autora, lo que no
impide que el mismo tenga una extensión de 42 páginas; con acierto se ha hecho
distinción entre la ‘Bibliografía citada y consultada (pp. 483-518), y la
bibliografía de ‘Obras y textos analizados y consultados (pp. 519-523).
La aludida
densidad de contenidos justifica igualmente la oportunidad y necesidad de un
detallado ‘Índice de conceptos’ como el que carece al final del trabajo (pp.
525-537). Este instrumento de consulta rápida resulta doblemente eficaz en el
caso que nos ocupa, toda vez que, como ya hemos señalado con anterioridad, no
son pocos los conceptos que se tratan en más de un capítulo (que a veces no
consecutivos), lo que puede obligar al lector interesado sólo en aspectos a realizar
consultas selectivas guiadas.
En resumen, pues,
queremos reiterar que estamos ante una obra novedosa que pone al lector sobre
muchas pistas para plantearse desde una perspectiva multidisciplinar el estudio
de ciertos temas tradicionalmente considerados como ‘gramaticales’, pero que
analizados en profundidad pueden considerarse más bien como la antesala (y a
veces como conditio sine que non) de lo
‘expresivo’, y, por extensión de lo literario. La autora no pretende con este
libro ni agotar todos los temas posibles ni asimilar o identificar gramática y
poética, simplemente deja muestras convincentes de que un diálogo a dos (o más
voces) no sólo es posible, sino incluso deseable. La interadecuación
de métodos y teorías es sólo un primer paso, pero todo camino, largo o no,
empieza por este primer conato de avanzar hacia una convergencia siquiera
parcial de intereses comunes.
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