REVISTA ELECTRÓNICA DE ESTUDIOS FILOLÓGICOS


Discute el LAUSD uso del español

Padres exigen su derecho a utilizarlo en reuniones

Rubén Moreno

 La Opinión

12 de julio de 2007

 

Una simple frase recogida en los estatutos que regulan el Comité Consejero del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) ha encendido la mecha entre un grupo de padres hispanos al alegar que viola el derecho que tienen de hablar español en las reuniones mensuales.

La sección 7 del artículo VI de los mencionados estatutos dicta que "todas las reuniones del Comité Consejero del Distrito se deberán llevar a cabo en inglés". Lo que pocos sabían es que eso mismo se contrapone a las normativas estatales y federales que regulan la participación de padres en la educación pública de sus hijos.

 

Mientras que la sección 1118 de la ley que ningún niño se quede rezagado establece que los programas, reuniones y actividades deben informarse "en un idioma que los padres puedan entender", el Código de Educación de California es claro en exponer en la sección 48985 que "cuando el 15% o más de los estudiantes inscritos hablan otro idioma primario diferente del inglés, todos los materiales enviados deben ser provistos en ese lenguaje".

 

"Algunas escuelas desconocen esta ley estatal o usan métodos incorrectos para identificar idiomas que requieren traducción", escribió Elaine Howle, auditora estatal, en una carta dirigida al gobernador de California en octubre del año pasado. "Algunos distritos escolares no cumplen con los requisitos estatales de traducción porque creen que hay poca demanda" de otros idiomas.

 

Este desconocimiento de la ley no implica directamente al LAUSD, donde tres de cada cuatro estudiantes son hispanos y un importante número de ellos son catalogados como aprendices de inglés, pero sí le afecta el hecho de que el idioma ha sido eje central recientemente de discusiones entre los propios padres.

 

Funcionarios del Distrito Escolar reconocen que la frase que aparece en los estatutos no ha estado precisamente alineada con las normativas estatales y federales. Sin embargo, y aunque no detallaron por qué no se cambió la frase cuando el reglamento se adoptó por última vez en abril del año pasado, argumentaron que en realidad siempre se ha permitido a los padres del distrito hablar otro idioma diferente del inglés sin que hubieran surgido problemas.

 

"Esa frase ha estado en los estatutos durante años y se fue retrasada la revisión para cambiarla. No ha sido hasta ahora que un grupo de padres leyeron los estatutos y reclamaron su derecho de hablar en español", comentó Rita Caldera, asistente del superintendente para programas de fondos especiales en LAUSD.

 

"Pero en la práctica, hemos sido consistentes con las leyes federales y estatales, y hemos aceptado que los padres hablen otros idiomas diferentes del inglés, facilitando los equipos de traducción cuando es necesario".

 

Todo comenzó cuando Roberto Fonseca, presidente del Comité, quiso leer en español el reporte mensual de febrero ante la junta de padres.

 

"Una madre afroamericana comenzó a gritar diciéndome que por qué no hablaba en inglés", dijo Fonseca. "Creo que el grupo minoritario quiere tener el control del mayoritario, porque en el Distrito Escolar somos 73% de hispanos y, conforme a la ley, estamos en el derecho de hablar español en las juntas".

 

"El telón de fondo es que durante los últimos años se ha estado hablando en inglés en el Comité y el señor Fonseca no había elegido hasta esa fecha hacerlo en español", señaló Caldera. "Cuando lo hizo, eso le molestó a algunos padres, aunque técnicamente estuviera en su derecho. No fue tanto por lo que dijo sino por cómo lo hizo, ya que quienes no hablaban español sintieron falta de respeto hacia ellos".

 

Desde el LAUSD aseguran que ya se ha comenzado el proceso para revisar el lenguaje del párrafo que cuestionan los padres, con el objetivo de "permitir que todos hablen en el idioma que se sientan más cómodos".

 

"Hemos estado trabajando para modificar los estatutos, reuniéndonos con miembros del Comité a la vez que recibiendo recomendaciones para cambiar el lenguaje de ese párrafo", apuntó John Walls, abogado del Distrito Escolar. "No es cierto que sólo se tenga que hablar inglés en las reuniones, sino que promovemos que se puedan comunicar en cualquier otro lenguaje porque sabemos que eso va a mejorar la participación de los padres. El idioma no debe ser un obstáculo".

 

"Nadie había dicho nada de cambiar el texto hasta que los padres se dieron cuenta y se armara el escándalo. Sabiendo que estaba así escrito, no tenían que haber esperado para corregirlo hasta que los padres se quejaran", expresó Daisy Ortiz, vicepresidenta segunda del Comité Consejero.

 

Ortiz critica además que se esté produciendo favoritismo a la hora de revisar los estatutos.

 

"Las reuniones que están haciendo no representan un grupo equitativo, porque de un distrito local hay más gente que de otro", dijo Ortiz, quien en mayo pasado presentó una moción para que fuera eliminado el texto que dicta como mandatario tener que hablar inglés, para que se adoptara en su lugar uno que satisfaga el interés del mayor número de padres.

 

La moción, de acuerdo con Caldera, no salió adelante porque el Comité en sí mismo no puede aceptar resoluciones ni es la instancia correcta que pueda modificar los estatutos.

 

"Vamos a sentarnos con los padres y a revisar página por página del reglamento para que todas queden claras y no se produzca ambigüedad", dijo la funcionaria. "Vamos a asegurarnos también de que todas las voces sean escuchadas y que sea de la forma más justa y rápida posible".

 

Caldera también aseguró que de ahora en adelante se vigilará más de cerca la representación de los distritos locales ya que, aunque se permite la participación de miembros comunitarios en las reuniones sin que necesariamente tengan hijos en las escuelas, recibieron quejas de que en algunos casos suponían un mayor número que el de los padres.

 

"Estamos trabajando para que eso no vuelva a suceder", dijo Caldera. "La idea es que haya un equilibrio entre padres y miembros comunitarios que participen en las discusiones, ya que tenemos reglas sobre la cuota que debe representar cada grupo".

 

De no resolverse el conflicto con el idioma, Ortiz anunció que un grupo de padres estará dispuesto a interponer una demanda contra el LAUSD por "discriminación del lenguaje".