Saltar navegación Este enlace salta al contenido informativo de la página
Ir a página principal de um.es Ir a la web del Campus Mare Nostrum

Nuestro Proyecto


Proyectos de investigación del Ministerio de Educación y Ciencia
Plan Nacional I+D+I y FEDER

PB98-0398 (2000-2002)
BFF-2002-02019 (2003-2005)
HUM-2005-02556/FILO (2006-2008)
FFI-2008-01969/FILO (2009-2011)
FFI-2011-24160 [2012-2014]

 

Antecedentes

Al igual que en los demás países europeos, la obra de Shakespeare tiene una notable presencia en la España contemporánea. Baste señalar que a finales del siglo XX se representaba en nuestros teatros más Shakespeare que Lope, Tirso y Calderón juntos. Sin embargo, no se trata de un fenómeno reciente: el interés por el dramaturgo inglés ya empezó a manifestarse en España en el siglo XVIII, y desde entonces no ha cesado de mostrarse a través de numerosas traducciones, apreciaciones críticas y representaciones teatrales de su obra. En 1882 y 1883 Daniel López, profesor de lengua inglesa, recogía en sendos artículos copiosa información sobre las traducciones españolas de Shakespeare y las representaciones de adaptaciones de sus obras en España desde 1772 hasta 1838, atendiendo especialmente al gusto del público en ese período. Su trabajo, titulado  "Shakespeare en España", era el primero que se escribía sobre el tema (ver en Biblioteca Digital, sección "Crítica").

El tricentenario de la muerte de Shakespeare y Cervantes en 1916 brindó una nueva oportunidad para publicar sobre la obra de Shakespeare en España y en la literatura española. Para corresponder al interés por Cervantes demostrado en Inglaterra, la Real Academia ofreció un premio a la mejor monografía sobre el tema «Shakespeare en España: Traducciones, imitaciones e influencia de las obras de Shakespeare en la literatura española». A este ofrecimiento respondió Eduardo Juliá, cuyo trabajo vio la luz en 1918. Dos años después se publicó otro libro con exactamente el mismo título, cuyo autor era Ricardo Ruppert y Ujaravi.

Sin esta iniciativa de la Academia no sólo no habría habido investigaciones como las de Juliá y de Ruppert, sino que habría faltado el estímulo para las más amplias de Alfons Par, un devoto de Wagner y de Shakespeare, a quien podemos considerar el primer shakespearista español propiamente dicho. Bastaría citar suShakespeare en la literatura española (1935) y Representaciones shakespearianas en España (1936-1940). Dejando aparte sus imprecisiones y carencias, es indudable que, sin partir de su obra pionera, otros no habríamos podido elaborar nuestro trabajo como lo hemos hecho o habríamos tardado bastante más en realizarlo.

Proyectos subvencionados

Dado que, desde los trabajos de Par, no ha habido trabajos sobre el tema de esa envergadura, parecía conveniente reanudar la labor, actualizándola, ampliándola y revisando la documentación existente. Teníamos indicios para suponer que aún podíamos encontrar nuevos textos y documentos inéditos, sabíamos que era preciso continuar estudiando e interpretando los datos de que disponemos o podríamos disponer, y creíamos necesario publicar y difundir los resultados para promover futuras investigaciones. Siendo éste un proyecto amplio, era preciso trazarse unos objetivos generales en lo que atañe a textos críticos sobre Shakespeare,traducciones o versiones y representaciones teatrales. En consecuencia, nos propusimos las siguientes metas: (1) búsqueda y localización de documentos; (2)  recopilación, actualización y ampliación de la documentación existente; (3) estudio y reconsideración de esta documentación, especialmente de sus vinculaciones europeas; (4) publicación de los posibles hallazgos y estudios.

En la actualidad, estamos llevando a cabo el proyecto FFI-2011-24160 (2012-2014), continuación de otros cuatro anteriores, PB98-0398 (1999-2002), BFF-2002-02019 (2002-2005), HUM-2005-02556/FILO (2006-2009) y FFI-2008-01969/FILO (2009-2011).

La dimensión europea

Este interés por «Shakespeare en España» es equiparable al demostrado, más o menos esporádicamente, por la recepción de la obra del dramaturgo en los distintos países europeos. Sin embargo, desde 1990 ciertas iniciativas académicas han situado estas inquietudes nacionales en un plano europeo, dándoles un alcance y una proyección hasta entonces inéditos. Como se explica en European Shakespeare: A Brief History, en 1990 el congreso de Amberes European Shakespeares. Translating Shakespeare in the Romantic Age permitió estudiar a escala europea cómo Shakespeare era percibido, recibido y traducido en Europa durante el período romántico. Tres años después, el congreso de Sofía Shakespeare in the New Europe examinó la presencia de Shakespeare en Europa desde la Guerra Fría hasta las nuevas realidades políticas que siguieron a la caída del Muro de Berlín. El siguiente, 400 Years of Shakespeare in Europe, celebrado en Murcia en 1999, reunió en un solo foro los distintos aspectos que sobre el tema de Shakespeare en Europa se habían mostrado hasta entonces. A éste, y de modo semejante, le han seguido los congresos de BasileaUtrechtCracovia, Iaşi, y Pisa, Weimar, Montpellier y el próximo tendrá lugar en la ciudad inglesa de Worcester en 2015.