Reportajes

Tres investigadoras de la UM participan en un estudio que asemeja la capacidad intelectual de los Neandertales con los primeros humanos



Las investigadoras de la Universidad de Murcia María José Martínez Sánchez, Carmen Pérez Sirvent y Josefina Zapata Crespo, han participado junto a 14 investigadores más, integrados en un equipo internacional y multidisciplinar, en un estudio que ha permitido comprobar, a través de los hallazgos realizados en los yacimientos murcianos de la Cueva de los Aviones (Cartagena) y Cueva Antón (Mula), que los neandertales tenían un comportamiento similar a los ancestros de los humanos modernos, los cromañón. Los elementos que sugieren tal conclusión han sido, fundamentalmente, la aparición de conchas marinas, perforadas y teñidas de pigmento que se han interpretado como material de ornamentación personal.

El PROYECTO

Según el estudio llevado a cabo por un equipo multidisciplinar e internacional, integrado por investigadores españoles, portugueses, franceses, italianos y británicos, publicado el pasado mes de Enero en la prestigiosa revista norteamericana Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), la capacidad del comportamiento simbólicamente organizado de los neandertales era similar a la de los primeros hombres modernos de África.

Entre los miembros de dicho equipo se encuentran las investigadoras de la Universidad de Murcia María José Martínez Sánchez y Carmen Pérez Sirvent del Grupo de Investigación de Contaminación de Suelos y Josefina Zapata Crespo, perteneciente al Grupo de Investigación Tecnología, Antropología y Ecología del Cuaternario de esta Universidad. Este equipo de trabajo ha estado codirigido por el arqueólogo portugués João Zilhão, catedrático en el Departamento de Antropología y Arqueología de la Universidad de Bristol y el arqueólogo español Valentín Villaverde, catedrático de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Valencia.

Este estudio se enmarca dentro del proyecto "Del Paleolítico medio al superior en la Región de Murcia", llevado a cabo, desde 2007, por un amplio equipo multidisciplinar e internacional, cuya investigadora principal es la profesora Josefina Zapata, y cuya financiación (en la que también han participado la Fundación Séneca y el Ayuntamiento de Mula) ha sido respaldada, en diferentes convocatorias, por esta Universidad.

MATERIAL Y RESULTADOS

En este estudio se aportan datos contundentes de que, hace 50.000 años, 10.000 años antes de los que los primeros humanos llegaran a Europa, el comportamiento de los neandertales era ya, en efecto, simbólicamente organizado. La evidencia proviene de dos yacimientos murcianos del Paleolítico medio, Cueva de los Aviones (Cartagena, Figura 1) y Cueva Antón (Mula, Figura 2) que han ofrecido conchas marinas, perforadas y/o teñidas de pigmento, de las especies Acanthocardia tuberculata, Glycymeris insubrica (Figura 3) y Pecten maximus (Figura 6). Conchas idénticas procedentes de contextos prehistóricos más recientes españoles (Edad del Cobre, Neolítico o Paleolítico superior), o en asociación (directa o supuesta) con humanos modernos en yacimientos del Paleolítico medio y superior inicial de Oriente Próximo, han sido unánimemente interpretadas como material de ornamentación personal.

 

Vista de la Cueva de los Aviones

Figura 1.- a) Vista de la Cueva de los Aviones  en el Puerto de Cartagena (Abril de 2008), b) Detalle de la cueva en 1985,
indicando el área que a continuación fue excavada, cuyos sedimentos son atacados por el oleaje,
c) Vista general de la cueva en 2009, viéndose el perfil dejado tras las excavaciones de 1985.

 

Vista del pantano de la Cierva

Figura 2.- a) Vista del pantano de la Cierva, con la presa y la localización de Cueva Antón
señalada con el círculo (Mula, Abril de 2009), b) Vista de la excavación a finales de la campaña de Septiembre de 2008,
c) Plano de la cueva con indicación de las cuadrículas excavadas.

 

Conchas perforadas de la Cueva de los Aviones

Figura 3.- Conchas perforadas de la Cueva de los Aviones: 1) Acanthocardia tuberculata, 2-3) Glycymeris insubrica.

En la Cueva de los Aviones, junto a las conchas perforadas, se hallaron también masas de pigmento rojo y amarillo que pueden haber sido usados para la pintura corporal. Una importante acumulación homogénea de polvo amarillo (probablemente el contenido de una bolsa de piel u otro material perecedero) resultó ser, al analizarse por difracción de rayos X (Figura 4), natrojarosita de gran pureza, cuyo uso hasta ahora conocido (en el Antiguo Egipto) es en aplicaciones cosméticas o, en la estatuaria funeraria, para representar la piel femenina.

Resultados del pigmento hallado en la Cueva de los Aviones

Figura 4.- Resultados del pigmento hallado en la Cueva de los Aviones,
analizado por difracción de rayos X (realizado en la Univ. de Murcia), identificado como natrojarosita de gran pureza.

 

Una concha de Spondylus gaederopus (Figura 5) del mismo yacimiento contenía residuos de una masa pigmentosa rojiza de lepidocrocita mezclada con partículas molidas de hematites y pirita, cuyas superficies cuando están frescas son de un negro brillante y reflectante semejante al de la purpurina actual, sugiriendo que su inclusión en la masa pigmentosa haya correspondido a la búsqueda deliberada de un efecto cosmético. La elección de una valva superior de Spondylus como contenedor para esta compleja receta puede haber estado determinada por su llamativa apariencia (escultura exuberante y color rojo, carmesí o violeta), características que han transformado a estas conchas en objeto de colección para fines rituales o simbólicos en una variedad de contextos arqueológicos a nivel mundial, como, por ejemplo, el Neolítico europeo o la América precolombina.

 

Concha de Spondylus gaederopus de la Cueva de los Aviones

Figura 5.- Superior: Concha de Spondylus gaederopus de la Cueva de los Aviones
(originalmente entera, rota en excavación) mostrando la localización,
en el recuadro, del residuo de pigmento, y detalle de la mancha de pigmento (dcha.). Centro e inferior: Resultados de los análisis del pigmento por espectroscopía de Raman

Estas conchas fueron trasladadas de la costa a los yacimientos, en el caso del Pecten maximus a una distancia de 60 kms. Además, se trataba de ejemplares muertos con perforación natural porque presentan un modelo de erosión similar al hallado en la colección de referencia que hemos organizado. Ésta sirvió, también, para interpretar que la selección de las conchas estuvo condicionada más por el tamaño de la perforación, para insertar la cuerda, que por el brillo o color de la concha, ya que éste podía ser renovado mediante pigmentos. De igual forma, los numerosos agujeros de esponjas marinas en el perímetro de la perforación del Pecten (Figura 6) indican que la concha fue objeto de una bioerosión avanzada en los fondos marinos, antes de ser arrojada por el mar a la playa donde fue recogida.

 

Hace casi dos décadas que se debate sobre la autoría de los adornos del Chatelperroniense (cultura del Paleolítico superior), que en su mayor parte son colgantes de hueso y diente, y que corresponde, sin lugar a dudas, a los neandertales, aunque su cronología tardía (45.000-40.000 años) los solapaba con la llegada del hombre moderno a Europa (42.000 años). De ahí su polémica adjudicación, ya que para algunos investigadores se trataba de adornos realizados por el neandertal imitando a los del hombre moderno, o bien, simplemente que el neandertal se apoderaba de los adornos abandonados por el moderno.

 

Estos resultados apoyan la hipótesis que desde hace años viene sosteniendo João Zilhão, según la cual hubo intercambio cultural y genético entre los neandertales y los cromañones, así como que los neandertales fueron posteriormente absorbidos por el hombre moderno en regiones como la Península Ibérica. En Mayo de 2010, cinco meses después de la publicación del artículo  en PNAS sobre las conchas de Murcia, esta teoría fue validada por los resultados del proyecto del genoma Neandertal, publicados por la revista Science.

 

 

Media valva superior perforada de Pecten maximus de Cueva Antón

Figura 6.- Media valva superior perforada de Pecten maximus de Cueva Antón. Arriba: (izq.) Cara interna de color rojo natural; (dcha.) cara externa de color blanco pintada con un pigmento de color naranja elaborado con goetita y hematites. Abajo: Imágenes de detalle de la perforación, obtenidas con lupa binocular, observándose la pigmentación y los agujeros producidos por esponjas.

 

CONCLUSIONES

La importancia de estos hallazgos se basa en que:

  • Se trata de los ornamentos en conchas más antiguos pertenecientes a los neandertales.
  • El uso de estos adornos por los neandertales les confiere la misma capacidad de comportamiento simbólicamente organizado que hasta el momento sólo se había atribuido al hombre moderno.
  • Contribuyen a respaldar la autoría de los neandertales en los objetos de adorno chatelperronienses. El material estudiado data de 10.000 años antes de que los humanos modernos llegaran a Europa, lo que no da lugar a interpretaciones de tipo imitación o aculturación como las que han llegado a proponerse para los adornos del Chatelperroniense.

 

Los restos hallados en estos yacimientos quedarán expuestos en el futuro Museo Paleontológico y de la Evolución Humana que se está construyendo en Torre Pacheco (Murcia).



Mas información:

Zilhão, J., Angelucci, D. E., Badal-García, E., d?Errico, F., Daniel, F., Dayet, L., Douka, K., Higham, T. F. G., Martínez-Sánchez, M. J., Montes-Bernárdez, R., Murcia-Mascarós, S., Pérez-Sirvent, C., Roldán-García, C., Vanhaeren, M., Villaverde, V., Wood, R., y Zapata J. (2010). Symbolic Use of Marine Shells and Mineral Pigments by Iberian Neandertals. Proceedings of the National Academy of Sciences USA, 107, 1023-1028. doi:10.1073/pnas.0914088107



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