Una correcta conservación de los murciélagos cavernícolas pasa por considerar como importantes refugios nocturnos alternativos distintos a los habituales, incluir dentro de la gestión de las áreas protegidas hábitats importantes donde estas especies se alimenten y llegar a acuerdos con los propietarios de los terrenos adyacentes para evitar el uso masivo de pesticidas
Estas son algunas de las conclusiones a las que han llegado los investigadores Fulgencio Lisón, José Antonio Palazón y José Francisco Calvo, del Departamento de Ecología e Hidrología de la Universidad de Murcia, en un artículo en el que evalúan la efectividad de la Red Natura 2000 en la protección de los murciélagos cavernícolas.
Los resultados del estudio, publicado recientemente en la revista Animal Conservation, muestran que la Red Natura 2000 tiene una eficacia del 60% aproximadamente en la protección de los refugios de estos murciélagos. Sin embargo, su nivel de protección era inferior al 40% para el hábitat óptimo de la especie.
Como resultado de miles de millones de años de evolución según procesos naturales y de la influencia creciente de las actividades del ser humano existe una amplia variedad de seres vivos sobre la Tierra. Cuando hablamos de biodiversidad o diversidad biológica nos referirnos a la variabilidad de estos organismos y a los rasgos que los caracterizan y los hacen ser como son.
Con la finalidad de asegurar la supervivencia, a largo plazo, de las especies y los hábitats más amenazados de Europa y de contribuir a detener la pérdida de biodiversidad ocasionada por el impacto adverso de las actividades humanas, surgió la red ecológica “Natura 2000” que, impulsada por la Directiva Hábitats en el año 1992, supone la red de espacios naturales más grande del mundo y, actualmente, es el principal instrumento para la conservación de la naturaleza en la Unión Europea.
Sin embargo, la efectividad de esta iniciativa ha sido cuestionada, especialmente en las regiones mediterráneas. Los estudios sobre la efectividad de la “Red Natura 2000” son especialmente importantes ya que ayudan a una mejor planificación de las áreas protegidas y aportan valiosa información sobre carencias detectadas.
Los murciélagos son uno de los grupos de mamíferos más numerosos y sus poblaciones están sufriendo un acusado declive en toda Europa debido a la desaparición de sus hábitats, la agricultura intensiva y el uso masivo de pesticidas e insecticidas. Según Fulgencio Lisón, “a estas especies, además de los problemas antes citados, se le añade las molestias ocasionadas por el hombre en la visita de sus refugios nocturnos”, y añade que, “por otro lado, los murciélagos cumplen un importante papel como controladores de plagas agrícolas, por lo que tienen una gran importancia ecológica y económica”.
De las 21 especies de mamíferos terrestres incluidas en el Anexo II de la Directiva de Hábitats de la Unión Europea como especies que están especialmente protegidas, 13 son murciélagos. Entre las especies de murciélagos más amenazadas se encuentran las especies cavernícolas, aquellas que se refugian en cuevas, minas y otras cavidades subterráneas. La inclusión de estos mamíferos en el anexo de la directiva europea anexo marca la obligación de designar Lugares de Interés Comunitario (LIC) para favorecer su conservación.
Los investigadores de la institución docente han analizado la efectividad de las zonas LIC de la Región de Murcia en la protección de 6 especies de murciélagos cavernícolas. Para ello, han comparado la eficacia de los LIC a dos niveles: en la protección de los refugios de estas especies y en la protección de sus hábitats óptimos estimados mediante modelos de nicho ecológico (ambiente que ocupan o función que desempeña estas especies dentro de la Región). Estos modelos son especialmente interesantes para estudiar especies de las que no es difícil conocer su distribución real, como en el caso de los murciélagos. Para ello, los investigadores combinaron datos de presencia de la especie (tanto en sus refugios como hábitats) con variables ambientales conocidas para elaborar mapas de distribución potencial.
Los resultados del estudio muestran que la Red Natura 2000 tiene una eficacia del 60% aproximadamente en la protección de los refugios de estos murciélagos. Sin embargo, su nivel de protección era inferior al 40% para el hábitat óptimo de la especie (los valores oscilan entre el 27,9% y el 38% según la especie). El estudio, destaca la importancia de otros tipos de refugios como las minas y las casas de campo como refugios potencialmente importantes para estas especies. Además, los resultados muestran que para una correcta protección de las especies es necesario la conservación de las áreas anexas a los espacios protegidos, así como la disponibilidad de corredores ecológicos entre diferentes áreas que permitan a las especies mantener sus movimientos y los flujos genéticos entre poblaciones.

Ratonero Grande (Myotis myotis) en su refugio de Sierra Espuña
Autor de la foto: Carlos González Revelles.
Datos de la publicación:
Lisón, F.; Palazón, J.A. y Calvo, J.F. 2013. Effectiveness of the Natura 2000 Network for the conservation of cave-dwelling bats in a Mediterranean region. Animal Conservation. doi:10.1111/acv.12025
Red Natura 2000
La Red Natura 2000 fue creada por la Directiva 92/43/CEE), de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres (más conocida como Directiva Hábitats). Debe permitir alcanzar los objetivos establecidos por el Convenio sobre la Diversidad Biológica, aprobado en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro (1992). Para dar cumplimiento a la Directiva, los Estados miembros debían seleccionar los sitios naturales de su territorio susceptibles de formar parte de la Red, estando previsto para junio de 1998 la aprobación por la Unión Europea de la Lista de Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), que posteriormente, y en un plazo máximo de seis años, deberían ser designadas por las Comunidades Autónomas como Zonas de Especial Conservación (ZEC) junto con la aprobación de las medidas de conservación necesarias. No obstante, la aprobación de las Listas de Lugares sufrió un importante retraso y se inició, por regiones biogeográficas, en el año 2002.