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Conclusiones.
La Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) plantea una profunda renovación de la educación. Se defiende una nueva concepción del aprendizaje que pone el acento en la actividad a desarrollar por el propio alumno y en la importancia de desarrollar estrategias para el aprendizaje autónomo (aprender a aprender), que presupone la formación de capacidad de documentarse en el alumnado. A su vez, el sistema educativo debe contribuir a crear lectores competentes, a promover actitudes reflexivas y críticas ante los distintos medios de transmisión y difusión de la cultura y a despertar interés por la lectura. En este nuevo planteamiento la biblioteca escolar se perfila como nuevo e importante ámbito educativo: espacio de acceso, uso y comunicación de información. De lo anterior podemos deducir que debemos ir hacia un nuevo modelo de biblioteca escolar que esté totalmente integrada en el Proyecto Educativo del Centro y cuente con una serie de recursos que en la actualidad distan mucho de ser los necesarios para realizar su actividad tal y como plantea la LOGSE. A lo largo del presente trabajo hemos dado alguna pautas para desarrollar un modelo organizativo de la biblioteca escolar más acorde con los objetivos educativos y con las necesidades presentes y futuras de los miembros de la comunidad educativa, es decir, de los escolares de hoy y lo ciudadanos de mañana. Es un proceso difícil, pero que hay que comenzar de modo a la vez realista pero ambicioso. La clave está en lograr la continuidad del proyecto, por encima de dificultades como los traslados de los docentes (intentando registrar las tareas realizadas y en curso para que no sean algo realizado de modo voluntarista e individual), buscando el apoyo de la dirección, los profesores y el Consejo Escolar, del que forman parte los padres de alumnos, como otro elemento interesado y que es importante involucrar. La biblioteca pública, finalmente, es un elemento cuyo apoyo también puede garantizar la estabilidad, y con ello el avance y el uso, de la biblioteca escolar. Los proyectos que actualmente se desarrollan (Cataluña, Mec, Canarias, los proyectos en Murcia) tienen en la biblioteca pública una unidad de gestión técnica e impuo de todo tipo. Pero en esta colaboración no solo se beneficia la biblioteca escolar. Indirectamente, las necesidades generadas por la colaboración de la biblioteca pública puede hacer crecer las plantillas de algunas de ellas, y mejorar la condición como usuario de los miembros de la comunidad escolar. Ello irá haciendo que cada biblioteca tenga el uso que le es más propio, y abrirá la biblioteca pública a colectivos que frecuentemente se ven disuadidos de utilizarla por la función primordialmente subsidiaria de la biblioteca escolar a que se obligada la biblioteca pública cuando no existe la escolar. |