SAORÍN PÉREZ, Tomás; GARCÍA GÓMEZ, Juan Carlos; MARTÍNEZ MÉNDEZ, Francisco Javier javima@fcu.um.es
Grupo de Investigación de Tecnologías de la Información. Universidad de Murcia.
Resumen:
Se presenta en esta comunicación un conjunto de reflexiones y consideraciones previas al desarrollo de métodos normalizados de diseño de sistemas de información electrónica para instituciones documentales, constituyendo la línea directriz de este proceso reflexivo una óptica integradora en los distintos escenarios donde se desenvolverán estos sistemas.
Desde hace unos años es frecuente hallar en la literatura científica aportaciones sobre las ventajas y necesidades del uso de la Tecnología de la Información en el campo de la Información y Documentación. Por lo tanto, disertar sobre la trascendencia de la continua evolución provocada por la Tecnología de la Información en nuestras labores profesionales y de investigación así como del progreso de las redes de comunicación o "autopistas de la información" no supone sino reiterar la constatación de un hecho que es, o debería ser, cotidiano.
Si bien el empleo de estos nuevos recursos tecnológicos se extiende a todos los niveles en las instituciones documentales, nos surgen algunas dudas acerca de su correcto aprovechamiento. Por regla general, aunque el colectivo profesional es favorable al uso de Internet y de otras redes en el seno de las bibliotecas y centros de documentación, detectamos cierta ausencia de desarrollos de metodologías encaminadas a facilitar su incorporación en el seno de estas instituciones documentales. Así, nos encontramos con un contexto de partida que denominamos Escenario 0, donde cada institución ha abordado este proceso de cambio tecnológico de forma individual y sin herramientas de apoyo, lo que, en la mayor parte de los casos, las ha abocado a sufrir una serie de carencias, deficiencias que pueden repercutir de forma negativa, tanto en el nivel de la gestión bibliotecaria como en el nivel del usuario, bien por exceso de complejidad del sistema como por la posible infrautilización del mismo.
Nuestra aportación pretende esbozar una línea directriz conducente a procurar una adecuada inserción de la nueva tecnología en este tipo de centros, sin desatender en lo más mínimo la autonomía de gestión sobre su institución que debe poseer todo profesional de la información. Para nosotros, parece plenamente coherente la existencia de un método normalizado de diseño de sistemas de información que oriente a este profesional en esta serie de procesos y que le pueda servir como modelo de referencia, procurando la máxima integración de las prestaciones ofrecidas por las redes de comunicación con los servicios tradicionalmente ofertados por las bibliotecas, dotándolos de nuevas posibilidades, sin duda más versátiles, que redimensionen las bibliotecas como lugares, espacios, de acceso a la información y confiriendo al profesional de la información un nuevo perfil, que en la mayoría de los casos será evolución del actual, superando de esta forma recelos y temores ante el masivo advenimiento de esta tecnología y facilitando su mejor aprovechamiento, configurándose así un contexto más integrado que el precedente, el Escenario 1.
Este nuevo entorno operativo debe procurar la aproximación de la sociedad que le circunda, procurando que la evolución que esta sufra con el advenimiento de la sociedad de la información, tenga su fiel reflejo en la evolución de los entornos profesionales de la información y documentación, llegando de esta manera al Escenario 2.
Nuestra idea en este apartado consiste en trazar una perspectiva general de la situación actual del binomio tecnología de la información / institución documental. Como no podía ser menos, la realidad tiende a ser dispersa y peculiar para cada caso, encontrándonos con un amplio rango de situaciones, que oscilan desde la biblioteca carente de recursos tecnológicos hasta aquella dotada de los últimos avances. Los motivos de esta dispersión pueden ser varios, no constituyendo una reflexión sobre los mismos el objeto de esta comunicación. Para elegir el punto de partida, nuestro Escenario 0, preferimos idealizar el contexto, eligiendo como situación inicial la mejor de entre las disponibles en la actualidad y obviemos que en muchos centros todavía se custodian libros bajo llave o no disponen del más sencillo de los ordenadores. Tomamos pues situaciones reales existentes en muchos centros aunque no sean la representación fidedigna de una situación promedio.
De la oferta de servicios que podemos encontrar, la consulta a un módulo OPAC de un sistema integrado de gestión bibliotecaria, constituye hasta el momento, el elemento básico y común denominador de la mayoría de servicios ofertados a través de Internet. En muchos casos todavía se mantiene esta consulta mediante telnet, si bien se van sustituyendo con vertiginosa rapidez por interfaces de consulta basados en el web y en el estándar Z39.50.
Otra de las actividades más frecuentes como servicio de bibliotecas y centros de documentación es la ubicación de una página web con información general sobre el centro. Estas páginas suelen ser bastante simples y sin demasiadas pretensiones. Normalmente se trata de una versión HTML de los folletos explicativos de la sede y servicios generales que presta el centro con la inclusión de una pequeña reseña histórica, la forma de contacto (teléfono y dirección), secciones, fondos, alguna que otra foto o incluso un plano del centro, pero no se presta ningún tipo de servicio directamente a través del web salvo la posibilidad de contactar con el centro a través del correo electrónico.
Tampoco es infrecuente hallar centros que realizan difusión de información basándose de alguna forma en las redes de comunicación. Los servicios más comunes vienen a ser consistentes en una distribución a través de correo electrónico de los Boletines de Sumarios del centro en cuestión, en la mayoría de los casos entre profesionales de otros centros y algunos usuarios. En ocasiones se puede hablar de servicios de Difusión Selectiva de Información (DSI en adelante), aunque bien es cierto que limitados en cuanto a prestaciones y pretensiones. Así, el servicio de DSI se suele limitar a la creación de unos pocos grupos generales de necesidades de información de usuarios a los que se adscribe a aquellos usuarios que lo soliciten, de forma que reciban la información a través del correo electrónico. En este caso, el servicio es bastante básico no llegando a ser un servicio personalizado en cual el usuario define sus necesidades de información, y donde a lo más puede ajustarse a uno de los perfiles genéricos predeterminados de difusión de información que mejor satisfaga sus necesidades. El proceso de selección y difusión de esta información se hace manualmente, un profesional selecciona los documentos, registros bibliográficos, etc. y los adscribe a uno o varios de los perfiles prefijados. Posteriormente procede a enviar mensajes de correo electrónico a cada una de las listas de correo que utiliza, una por cada perfil.
En muchos casos es posible realizar desde el propio centro consultas a bases de datos en CD-ROM que, bien estén físicamente en ese centro o bien se encuentren en un servidor de CD-ROM de la red local de esa organización. No suele existir posibilidad de acceso desde fuera de la red a esta información ni es consultable mediante interfaz web (intranet corporativa), siendo muy frecuente tener que utilizar un interfaz diferente para cada base de datos.
Otro aspecto que suele estar presente en la mayoría de webs de bibliotecas o centros de documentación con presencia en la red es una selección de recursos Internet. Aquí tiene cabida una recopilación de direcciones de otros centros más o menos afines (de la misma red o temática), enlaces a obras de referencia en la red, catálogos de otras bibliotecas, bibliografías y bases de datos, revistas electrónicas, asociaciones profesionales, etc. La selección se hace normalmente con más voluntad que criterio y método, sin excesivo rigor ni exhaustividad y no pasa de ser un intento voluntarioso pero con pocos resultados eficaces para la consecución de los objetivos finales de la institución.
También cabe la posibilidad de que se ofrezca como servicio la presencia de algún que otro ordenador con conexión a Internet, pero sin que ello venga asociado a programas de formación de usuarios o asesoramiento al usuario por parte del personal del centro, ya sea en cuanto a las técnicas de navegación y búsqueda de información en Internet como en lo referente a información sobre recursos especializados para la búsqueda bibliográfica. Esto ocurre en buena parte de las ocasiones simplemente porque carece de la formación necesaria para ello.
La posibilidad de "servicio 24 horas" aparece limitada en la mayor parte de las ocasiones simplemente a la oferta de la guía de la biblioteca y la consulta del módulo OPAC. Uno de los fines que se pretenden es llegar a una situación en la que todos los servicios sean interactivos y accesibles durante las 24 horas de un día, pero para llegar a esto todavía faltaría desarrollar un par de escenarios, al menos.
La identificación de usuarios se realiza a través del carné de biblioteca, de forma presencial con el carné de biblioteca y, en el mejor de los casos, usando un lápiz óptico para ello.
La localización topográfica de las monografías se lleva a cabo por medio de la consulta del módulo OPAC, pudiendo realizarse el préstamo a domicilio y en sala de las obras. En cambio, no resulta frecuente consultar este módulo en el caso de las obras de referencia, sino que el usuario accede directamente a su ubicación, donde las obras son perfectamente visibles. Lo mismo ocurre con las publicaciones seriadas: periódicos y revistas, boletines de sumarios, catálogos, directorios, etc.
¿Es esto suficiente?. Disponer de la presencia de diversos avances tecnológicos en la biblioteca, aunque ayuda, no implica necesariamente que esta biblioteca esté desarrollándose en la línea que le exige la sociedad de la información. ¿Qué pretendemos con esta reflexión?, precisamente procurar que la incorporación de la tecnología de la información venga acompañada de la paulatina modificación de las actividades a desarrollar en la biblioteca, de manera que ésta evolucione, sin procesos traumáticos, de forma continua y dinámica, a ritmo de la evolución de su contexto. Esto nos lleva a sugerir un nuevo entorno operativo que denominaremos Escenario 1.
Este escenario constituye lo que debería ser el futuro más o menos próximo, bastante cercano tecnológicamente, siempre que se siga la línea de trabajo anterior. Las acciones a desarrollar para llegar a este escenario se centrarían básicamente en el avance de los componentes del escenario 0 hacia situaciones mejoradas, sin por ello dejar de ser los mismos componentes y que adquirirían nuevos matices, y que nos proporcionarían nuevos elementos producto de la sinergia de los actuales.
Las respuestas de los OPAC se mejoran de forma que la interrogación se hace sobre una base de datos con más información de la que ofrecen las preexistentes, pensadas y basadas en ISBD. Un modelo a imitar puede ser el de la biblioteca de la Universitat Oberta de Catalunya (1). Se puede tratar de aprovechar las posibilidades que ofrece el formato MARC para mejorar las consultas y recuperación de información introduciendo más información, como el sumario, el resumen, portadas, fragmentos de texto, etc. de las publicaciones en formato HTML, de tal forma que sea posible acceder a ellos cuando se visualiza la ficha bibliográfica en pantalla. Este tipo de usos del MARC permite la mejora de sus prestaciones reales y la revitalización de este formato, de forma que no termine condenado a ser simplemente un formato cuyo uso se limite al intercambio de registros bibliográficos de forma temporal mientras, como parece inevitable, la adopción generalizada de nuevos Sistemas Integrados de Gestión Bibliotecaria y formatos de intercambio nos hagan olvidar definitivamente las presentaciones ISBD y las fichas de cartón de 12x7.
Se introduce la mejora de los sistemas de búsqueda y se supera (de una vez) el álgebra booleana, introduciendo sistemas capaces de ponderar la representatividad y validez de los resultados de las búsquedas y presentarlos ordenados por orden de relevancia, acercando cada vez más el lenguaje de interrogación al lenguaje natural. (2)
La información se presenta de forma distribuida y transparente al usuario, ofreciendo una información que se puede completar mediante enlaces a lugares donde ésta aparece más elaborada o desarrollada, por ejemplo, dando información bibliográfica de los libros y añadiendo un enlace que lleve al lugar donde esta publicación está reseñada y comentada, ya sea este lugar una editorial, una revista electrónica sobre libros, etc.
Hay ciertas tareas que no son trabajo de la biblioteca. Han de ser hechas por los productores de la información de la misma manera que los libros no se hacen en las bibliotecas, de este modo sería de esperar que las revistas ofrecieran una sede web de la revista, con sumarios de novedades, sumarios retrospectivos, etc. la editorial ofrecería información editorial ya elaborada acerca de los libros. Esto nos lleva a la idea de que ya es preciso tener en cuenta que para hacer nuestras referencias en nuestros documentos digitales hemos de usar fuentes de información electrónica generadas por el productor de la obra o editorial, así como de otras publicaciones electrónicas de divulgación cultural como por ejemplo El país de las Tentaciones (3), e incluso, usar los servicios de empresas que hacen de intermediario entre el productor de la información y la biblioteca. Este puede ser el caso de servicios como SWETSCAN, que mediante suscripción ofrece boletines de sumarios de 15.000 revistas a través de Internet, permitiendo tener acceso a tablas de contenido de publicaciones seriadas especializadas y obtención de documentos a través de dicho sistema. Otro interesante referente lo podemos encontrar en CompluDoc (4), un proyecto de la Universidad Complutense de Madrid mediante el cual es posible consultar a través de un interfaz basado en el web, y de forma simultánea, distintas bases de datos en las que se recogen registros bibliográficos de los artículos de parte de las publicaciones periódicas existentes en esta Universidad.
La comunicación entre el usuario y el centro se ve modificada, de forma se puede realizar la petición a distancia desde el mismo sistema de búsqueda de registros, produciéndose la recepción del libro (aún en papel) en menos de 24 horas en el domicilio del usuario o en un centro cercano a su domicilio. Se incorporan procesos de Difusión activa de información (novedades, boletines, etc.) a través del correo electrónico, con los que se informa de forma personalizada y atendiendo a perfiles de usuario y necesidades de información dinámicas, que tienen en cuenta la posible variabilidad de las necesidades de información en el usuario. Se crea un servicio de news de la biblioteca, mediante el que se intercambia opiniones y entre todos se van haciendo aportaciones para construir un "boletín" de la biblioteca. Mediante el correo también se establecen foros de discusión de la biblioteca, de forma y naturaleza similar a los que ahora conocemos, pero centrados en la biblioteca y sus usuarios.
Documentos digitales
Si bien aún no ofrecemos todos los textos completos como documento digital, hemos de pasar a ofrecer algo de contenido, digamos algo así como un 30% del total del contenido de la obra, de forma que se ofrezca información final pero siga siendo necesario o deseable el documento original en soporte papel.
Para elaborar toda esta información en forma de documentos digitales se depende de los productores de información, ya que son ellos en última instancia los que elaboran la información base que la biblioteca obtiene simplemente mediante suscripción para que pueda ser consultada directamente por los usuarios del centro en la sala. De este modo se contratan suscripciones a diversas publicaciones periódicas de forma que sea la Biblioteca y no el usuario final quien establezca una suscripción a las publicaciones y se produzca el acceso en sala a través de ella.
Las obras de consulta se acceden mediante una red de CD ROM, de la forma antes mencionada a través del web, de forma que se pague una licencia multiusuario para consulta en red local.
Las alternativas para las publicaciones periódicas, prensa y revistas electrónicas pueden pasar por que éstas amplíen sus servicios actuales (por ejemplo El País digital (5) ofrece el periódico del día y 7 números anteriores) de forma que a cambio del importe de las suscripciones se tenga derecho a la consulta y búsqueda retrospectiva de ejemplares atrasados. El acceso para el usuario de la biblioteca se haría desde la sala de la biblioteca.
Sala de Consulta Digital.
Estas salas consisten básicamente en puestos de trabajo desde donde se puede acceder a Internet y a las suscripciones a publicaciones que tenga la biblioteca.
Contamos ya con servicios de apoyo en la búsqueda (formación de usuarios), orientación para desenvolverse en la biblioteca, en Internet y entre otros recursos tecnológicos. Se presta atención en persona y también a través de la red mediante el correo electrónico (respuesta diferida) o mediante el chat (muy interactivo aunque limitado por los horarios del centro). La persona encargada de esta función puede ser perfectamente el bibliotecario referencialista quien, además de la atención al público en sala realice este tipo de servicio, o bien puede ser una persona exclusivamente dedicada esta labor sin que esté físicamente en la biblioteca.
La integración total de los catálogos de bibliotecas mediante el estándar Z39.50 constituye un hecho asumido y consumado.
Consultamos los CD-ROM mediante una Intranet de manera que todos los CD-ROM son accesibles dentro de un entorno Intranet, a través de un cliente web, siendo accesibles todos ellos a partir de una única operación de búsqueda y de forma transparente al usuario.
Existe interacción avanzada entre la Base de datos Bibliográfica (catálogo) y otras Obras de referencia (Encarta, Aranzadi, D.R.A.E., y cualquier obra de referencia en general). La integración es en los dos sentidos: desde el módulo OPAC se accede, simultáneamente, a los libros y a las entradas de la enciclopedia, y también desde una entrada de una obra de referencia se accede a la consulta de los libros de la biblioteca.
La selección de recursos Internet se afronta aplicando criterios de selección a partir de contenidos, discriminando y seleccionando los más adecuados de entre los que son realmente interesantes y no producen redundancia o duplicaciones de recursos. Se ha de tender sobre todo a la acertada selección de compilaciones ya realizadas en otros lugares, ofreciendo enlaces a recursos finales sólo en aquellos casos que resulten claves para este centro y no estén ya recogidos en otra compilación temática afín. Además, se incluye la selección de otros recursos que no sean propiamente del web tales como servidores de ficheros de aplicaciones software o news temáticas, todo ello ya bajo interfaz web.
Esta situación quizá no sea tan lejana pues, por ejemplo, la Universidad de Murcia ha realizado el proyecto ALA (6) , consistente en una serie de aulas informáticas de libre acceso para el alumnado donde se tiene acceso directo a servicios como correo electrónico, acceso normal a Internet, aplicaciones de trabajo ofimático.
Los libros siguen estando presentes en todo el proceso y ocupando un lugar preeminente, el mismo considerando es aplicable a monografías, periódicos, revistas u obras de referencia. Ahora, en cambio, han de "aprender" a convivir con un buen número de aparatos y tecnologías que empiezan a ganarles espacio y protagonismo poco a poco.
Ya se ofrecen servicios de gestión de préstamo a través de Internet. Un cierto número de obras ya está disponible en texto completo, siendo necesario tener muy en cuenta las leyes de derechos de autor. Los textos a incluir en la colección serán obras clásicas a los que no les afecten estas leyes, o documentos de dominio público bien por su naturaleza legal: la Constitución u otras leyes o bien porque los autores accedan bajo petición (7), etc.). En el caso de las bibliotecas universitarias estas obras pueden ser aportaciones de profesores materializadas en los apuntes (8) de clase en soporte digital, así como otros documentos digitales de elaboración propia como guías, reseñas, exposiciones virtuales (9), etc.
El usuario accede al sistema siempre de forma identificada. Para ello ha de utilizar su login y password al inicio de cada sesión, tanto desde la sala como desde cualquier otro ordenador con acceso a la red. De esta manera, al estar de este modo identificado en todo momento el usuario, se posibilita el préstamo del libro a través de la red y el acceso a ese determinado número de publicaciones en texto completo que solo están disponibles para los usuarios de la biblioteca.
Llegados a esta situación resulta necesario empezar a pensar en nuevos conceptos, nuevas formas de trabajo y marcos tecnológicos que hagan derivar las posibilidades y actividades reales que se pueden realizar dentro de una biblioteca a un marco virtual que refleje lo más fielmente posible el cotidiano discurrir de las actividades que ocurren en una biblioteca y en una sala de consulta, pero ya plenamente inmersos en un "cyber-entorno". A este contexto lo llamamos Escenario 2.
ESCENARIO 0 |
ESCENARIO 1 |
ESCENARIO 2 |
|
Sala de Consulta |
Sala tradicional + algún ordenador con red. |
Sala con libros + Integración con ordenadores |
Sala casi sin libros. Salas virtuales. Actividades virtuales |
Identificación de Usuarios |
Carnet de Usuario + lápiz óptico |
Login + password |
Login + password + carnet inteligente. |
Consulta |
OPAC Sala +OPAC 24 h. |
Integracion OPAC / Obras de referencia. Mayor contenido en la base de datos. Integración de catálogos |
Ayudas de Agentes Inteligentes. Interrogación en lenguaje natural |
Prestamo |
Libros en sala + Domicilio |
Libros + pedido en red + Acceso a algunos textos en Intranet (Distribuida o en sala) |
Un usuario identificado y una y sólo una copia digital |
Referencia |
En Sala + Guía Internet |
Presencial en sala + interactiva a distancia (chat + e-mail) |
Agente Inteligente |
Formación de Usuarios en Tecnología |
NO |
Pasa a hacerla el bibliotecario referencista. FAQ's en web |
Interactiva con el sistema. |
Otras Actividades Virtuales |
Chat convencional - cybercafé |
Canal Chat de biblioteca. Exposiciones virtuales |
Trabajo en equipo. Charla. Escritorio de trabajo en el web. |
Tabla: Presentación de los escenarios y posibilidades a desarrollar en cada uno de ellos.
Una vez que la Tecnología de la Información está plenamente difundida por el planeta y la sociedad de forma global acepta e integra este entorno tecnológico en sus quehaceres cotidianos, es posible, tanto en el aspecto técnico como humano, aceptar el reto de llevar la actividad real y efectiva a un entorno totalmente "tecnológico-virtual". El objetivo que nos mueve en este escenario es tratar de hacer ciertas especulaciones respecto a las soluciones reales para una biblioteca en este ámbito, íntimamente imbricada con el concepto de Sala de Consulta Digital, pero procurando también no caer en la mera divagación imaginativa desligada de posibilidades tecnológicas reales, lo que nos llevaría indefectiblemente a la ciencia ficción.
En este escenario necesitamos reproducir digitalmente las actividades que es posible realizar normalmente en una biblioteca. Éstas se tienen que poder realizar de forma digital con la misma comodidad y facilidad (si no más) que en las bibliotecas reales. El camino del éxito en este terreno ha de venir por la adaptación de los sistemas y entornos al usuario, a sus tareas cotidianas, tanto a las más intelectuales como a las más triviales, y ofrecérselas de forma virtual sin exigirle un gran esfuerzo de aprendizaje o de abstracción. Pretender que sea el usuario quien se adapte a entornos incómodos, abstractos o nada amigables significa tener la garantía de que el proceso de implantación de servicios bajo esta perspectiva será un completo fracaso.
Una de las grandes trabas para realizar el préstamo de documentos electrónicos completos es la gran facilidad que ofrecen estos soportes para ser copiados y la dificultad de control de la copia ilegal de originales, lo que supone un serio compromiso para los derechos de autor y los medios de pago por uso de estos materiales. Por otro lado, sigue siendo preciso que los usuarios se identifiquen para acceder al sistema. No parece descabellado que el sistema de identificación basado en un login y password evolucione hacia complementarse con un carné identificador personal general que afecte a todas las actividades en las que se requiera identificación, algo así como un carné de identidad con banda magnética y chip que hay que introducir en un dispositivo lector incorporado tanto a los PCs como a cualquier tipo de dispositivo que requiera la identificación de una persona.
Así, y una vez que los usuarios son "suscriptores" de los servicios Internet de la biblioteca, ésta puede ofrecerles, dentro de la red Internet y como servicio sólo para usuarios registrados (lo que podríamos denominar una "intranet virtual distribuida"), los documentos digitales que la institución ha comprado con licencia de grupo.
Pero hace falta algo más para que el préstamo no se convierta en una infinita cadena de duplicidad de ese documento de forma descontrolada. A la hora de realizar el préstamo el sistema introduce en el documento electrónico una modificación en el contenido del original de forma que el documento sólo sea recuperable en el ordenador del usuario si éste suministra la tarjeta de identificación junto con el login y password de usuario y estos coinciden con los que introdujo el usuario que solicitó el préstamo. De esta forma, garantizamos que sólo ese usuario registrado está haciendo uso del documento. La copia del documento en poder de otro usuario no identificado no sirve para nada pues son necesarios esos datos de identificación y que esté insertada esa tarjeta en el dispositivo previsto para tal fin para que se pueda reproducir correctamente el contenido en la pantalla.
La biblioteca puede, así, comprar un libro en formato digital (pagando los derechos pertinentes que la habiliten para realizar posteriormente el préstamo), y ponerlo en su servidor Internet. El préstamo se realiza así de forma controlada usando los medios de identificación citados o bien realizar la consulta únicamente en sala por medio de la intranet de la biblioteca.
Mediante la utilización de Agentes Inteligentes el sistema tutoriza y monitoriza de alguna manera la acción del usuario en el sistema, en tanto que éste siempre se ha de identificar al entrar. Es posible, de este modo, crear una especie de "historial digital" del usuario en el que queden reflejadas sus necesidades de información. La información proporcionada por este Agente Inteligente le permite al sistema realizar de forma automática las tareas de DSI acordes a las necesidades que el sistema percibe en el usuario y los continuos cambios y evolución de éstas, así como sugerir nuevos patrones de búsqueda al usuario que refinen la búsqueda que este está realizando e, incluso, constituirse en asistente durante el proceso de búsqueda cuando se detecte que el usuario está utilizando de forma errónea o poco eficiente el módulo de consultas.
Llevamos al entorno digital casi todas las acciones que tradicionalmente se han venido haciendo en una biblioteca, pero ahora en lugar de usar un entorno físico usamos un entorno digital o virtual. Llevamos a este terreno la acción de localizar documentos, siendo posible echar un vistazo a las estanterías o acudir al servicio de referencia, papel que ahora ocupa un Agente Inteligente. El acto de leer libros, coger documentos y colocarlos sobre una mesa donde situamos los libros y los hojeamos, o bien disponemos varios libros abiertos sobre el escritorio, pasando de uno a otro en rápidos vistazos. También hablamos con gente e intercambiamos ideas para desarrollar un trabajo en equipo al tiempo que hacemos cosas como tomar notas y entresacar fragmentos de los textos. Podemos usar este entorno también para los necesarios momentos de ocio entre los períodos de estudio.
Como la biblioteca es algo mas que la sala de consulta y/o estudio, hemos de llegar a la conclusión de que hay que desarrollar también en un Escenario 2 actividades propias de la biblioteca como entidad u organización de ámbito superior al de la mera Sala de Consulta Digital. Pasamos, pues, a realizar también de forma virtual actividades de extensión bibliotecaria tales como la animación a la lectura entre los más pequeños, exposiciones culturales virtuales, formación de usuarios en tecnologías y en métodos avanzados de recuperación de información, e incluso, actividades tan mecánicas como sacar fotocopias de documentos son susceptibles de pasar a ser realizadas en este nuevo marco conceptual y tecnológico.
La biblioteca pasa a ser también proveedor de acceso a Internet. Para ello puede plantearse varias opciones, ya sea ofreciendo una sala física donde usar unos ordenadores (Salas de Consulta Digital), o bien ofreciendo los servicios típicos de un proveedor de acceso tradicional que nos ofrece una línea de comunicación, servicio de correo electrónico, espacio web personal, news, chat, etc.
La biblioteca es necesario entenderla ya como Comunidad Virtual. Se pueden preparar exámenes o trabajos en equipo a través del chat, videoconferencia y similares, intercambiando ideas, apuntes o ejercicios. Con el correo electrónico se hace Difusión de Información a los usuarios, comunicación con la biblioteca y el clásico envío y recepción de documentos acostumbrado ya desde situaciones del Escenario 0. Una evolución del concepto de espacio web personal nos puede llevar a entender a éste como un escritorio de red donde vamos plasmando las cosas que vamos anotando de una forma directa, en tiempo real, o usamos el escritorio para realizar actividades de trabajo en grupo, algo así como un Netmeeting donde un grupo de personas va incorporando cosas, textos, comentarios, etc., al tiempo que va viendo lo que hacen los demás compañeros del grupo de trabajo. Empleamos servicios de News y selección de servidores de noticias del tema que da coherencia a la comunidad de usuarios, de forma que tengamos un servidor de news de cada biblioteca concreta
Los documentos digitales que utilizamos ahora también tienen su equivalente de disposición física en la sala, organizados y clasificados según distintos criterios y de forma simultánea, dependiendo del criterio de consulta que desee utilizar el usuario. Se puede, por tanto, acceder a las obras directamente mediante búsquedas en el sistema o bien a partir de echar un vistazo a los libros dispuestos según múltiples criterios de ordenación (autores, materias, etc).
Es evidente y manifiesta la impredecibilidad del futuro, aunque parece claro y definido que la clave de desarrollo será la adaptación social real a la Tecnología de la Información y sus entornos operativos.
De forma paulatina se irán produciendo modificaciones en los roles de los profesionales de la información, evitando así caer en la obsolescencia fruto del desarrollo tecnológico, hasta encontrarnos con un nuevo tipo de profesional.
En la misma línea de avance y progreso, algo similar ocurrirá con el entorno físico de la institución documental, pasando de los espacios físicos a los espacios virtuales
Esta misma concepción global de avances y desarrollos influirá en la tipología de los fondos documentales a gestionar.
Realizando una vista retrospectiva desde el Escenario 2 hasta el Escenario 0, el primero podría llegar a parecer aventurado y especulativo, pero totalmente necesario y vital para actualizar a las instituciones y a sus profesionales.
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7.- Notas:
1.- MANIEGA, D., SERRANO, J., El préstec de documents en un campus virtual generant un nou concepte. En: Actas 6es. Jornades Catalanes de Documentació, Octubre 1997, Barcelona, p. 311-315.
2.- MOYA ANEGÓN, F. Los sistemas integrados de gestión bibliotecaria: estructuras de datos y recuperación de información. Madrid: ANABAD, 1994.
3.- Podemos encontrar la edición electrónica de El País de las Tentaciones en la URL < http://www.tentaciones.elpais.es/ >
4.- LA URL de este proyecto es < http://www.ucm.es/bucm/inf/infdoc/ >
5.- La URL de la edición electrónica El País digital es < http://www.elpais.es >
6.- La URL del proyecto ALA (Aulas de Libre Acceso) de la Universidad de Murcia es < http://www.um.es/si/alumnos/ala.html >
7.- Por ejemplo, en la URL < http://jabato.unizar.es/infordoc/rijs/Preface.html >, del Servidor Web Jabato, mantenido por Jesús Tramullas de la Universidad de Zaragoza, encontramos el texto completo de la obra Information Retrieval de C. J. Van Rijsbergen.
8.- En este caso, podemos tomar como ejemplo los apuntes de la asignatura Sistemas de Almacenamiento y Recuperación de Información del Departamento de Información y Documentación de la Universidad de Murcia, sitos en la URL < http://www.um.es/~gtiweb/fjmm/sari.htm >
9.- Aquí podemos ilustrarnos con la Exposición "Pintura del siglo XIX a través del Museo de Murcia", sita en la URL < http://www.ccye.carm.es/ccye/Cultura/Museo/index.html >
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