La Universidad de
Murcia y ESAMUR firmaron un convenio de colaboración, en enero
de 2005,
para la ejecución y estudio de una depuradora simbiótica
en el campus, y que contempla
programas de control físico-químico y
microbiológico, así como un
adecuado plan de mantenimiento y conservación de las
instalaciones.
El sistema de
depuración consta de cuatro fases, ocupa una superficie de 824
m2 y
puede tratar un volumen de 500 m3/día.
Entre las ventajas
del
sistema de depuración simbiótica figuran una importante
reducción de la
materia orgánica, la gran calidad del efluente, la
desinfección
completa, la disminución de fangos, la ausencia de malos olores,
los
costes de inversión reducidos, los escasos gastos de
mantenimiento, el
nulo coste ambiental y la creación de zona verde.
La
respiración
del lecho, o proceso de renovación del oxígeno del mismo,
tiene lugar en dos
etapas básicas:
1.
Consumo del O2 , por los microorganismos aerobios, por debajo de los
goteros.
2.
Y difusión del O2 existente por encima de los goteros hacia la
zona inferior
para equilibrar concentraciones.
Este
proceso se ve favorecido por:
a)
El flujo descendente del agua residual a través del lecho y
b)
la alta permeabilidad del substrato superior (arenas), que favorece la
entrada
de aire y la respiración de las raíces del cultivo
simbiótico.
La
zona de cultivo se sitúa sobre la de
depuración descrita y está
formada por un substrato generalmente arenoso, de unos 30 a 50 cm de
espesor,
según la capacidad radicular del cultivo que se desee implantar,
y de la
permeabilidad del propio substrato.
La misión
inicial que debía realizar, y que realiza, esta zona era la de proporcionar
valor económico a los terrenos de la propia depuradora. No
obstante, su
contribución al rendimiento de la depuración natural del
lecho es aún más
importante ya que:
Evita
la evaporación del agua aplicada y consigue que el sistema
de depuración sea el más eficiente de todos los conocidos.
Impide
la generación de algas, al no permitir el contacto de la luz
con el agua sin depurar.
Protege
a operarios de la depuradora y usuarios de la zona verde del
contacto directo con las aguas residuales, garantizando la ausencia
total de aerosoles.
Igualmente,
este substrato es capaz de absorber, por capilaridad, una
pequeña parte de la humedad generada por la zona inferior
para cubrir las necesidades hídricas de los cultivos implantados.
Favorece
el
reparto homogéneo de las aguas aplicadas, al actuar como
dispersante de las gotas,
mejorando así la capacidad de depuración del lecho.
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