La excavación se ha realizado gracias a una subvención
de la Dirección General de Cultura de la C.A.R.M. y ha contado
con la participación de varios alumnos y profesores de la Universidad
de Murcia y de la Universidad Lumière-Lyon-2, así como
de otros profesionales del Servicio Cartográfico Regional y
del Museo Arqueológico de Lorca. El castillo de Tirieza desempeñó un
papel trascendental en el contexto de la frontera murciano-granadina
durante la Baja Edad Media. Desde la conquista castellana de la mayor
parte del territorio murciano, a mediados del siglo XIII, hasta su
destrucción en 1433 se erigió, junto a vecina fortaleza
de Xiquena, en último enclave nazarí frente a Lorca,
ejerciendo una función decisiva de control del corredor natural
de comunicación del río Vélez-Corneros y de la
fuente de agua situada a sus pies.
Los trabajos arqueológicos se han centrado en el aljibe abovedado
situado en el interior del castillo y en una de las dos torres rectangulares
que jalonan la muralla defensiva en su sector más accesible.
Además, se han documentado detalladamente todas las unidades
constructivas que conforman el recinto fortificado y se ha realizado
un levantamiento topográfico completo del conjunto. En la actualidad,
toda la información obtenida se está cotejando con el
análisis de la documentación escrita y se está realizando
el estudio completo de los materiales arqueológicos en el Laboratorio
de Arqueología del Departamento de Prehistoria, Arqueología,
Historia Antigua, Historia Medieval y CC. y TT. HH. y en el Hospital
Clínico Veterinario de la Universidad de Murcia.
La excavación arqueológica de un castillo de frontera
nazarí supone toda una novedad en el panorama arqueológico
regional y sus resultados han superado las expectativas previas, confirmando
la información procedente de la documentación escrita
y arrojando nueva luz sobre algunos de los problemas que plantea el
registro arqueológico de los siglos XIV y XV. |