Muchos cursos de árabe comienzan por explicar que el árabe es una lengua semítica, hablada por unos 200 millones de personas; que es la lengua oficial de una veintena de países y también una de las seis oficiales de la ONU; que es la lengua del Islam, etc.; todo lo cual es cierto —aunque no necesariamente de mucha utilidad para quienes están planteándose aprender árabe, que o bien ya están al tanto de estos detalles o bien son incapaces de sacarles provecho inmediato alguno, más allá del placer de la erudición.
Las observaciones que siguen a continuación, por el contrario, pretenden ante todo ser útiles desde un punto de vista didáctico, ayudando al principiante, p. ej., a anticipar y sortear obstáculos comunes.