Es un secreto a voces que en el árabe más fetén contar objetos es un verdadero lío, debido a las reglas de concordancia gramatical entre el número que expresa la cantidad y el sustantivo que representa al objeto contado (العدد والمعدود). Tanto es así que el árabe escrito en la actualidad es tal vez una de las lenguas que más abusan de los guarismos, ya que de ese modo se evita tener que actualizar dichas reglas: si en lugar de escribir سبع عشرة راهبة escribo ١٧ راهبة, no sólo ahorro tinta sino quebraderos de cabeza (a mí y al lector, ya que éste puede elegir entre actualizar las reglas del árabe más fetén o, sencillamente, leer el número conforme haría en su árabe nativo).
Salvo que se trate de un lapsus cálami (o mejor dicho, de cuatro), esto de contar en el árabe más fetén parece haberle jugado una mala pasada al redactor o redactores de este ejercicio de traducción inversa que formaba parte de las pruebas de ingreso al Cuerpo de Traductores e Intérpretes del MAEC del año 2008: si hubieran escrito ٨ (8) en lugar de ثماني (ocho -masc-.) no habría resultado nulo el ítem 49, aunque lo divertido del caso es que hay otros varios que parecen consistir precisamente en averiguar si los candidatos dominan estas reglas...