|
LAS SEMILLAS DE LA
INMIGRACIÓN

En el antiguo escudo
de Murcia aparecía una mujer que
con cada uno de sus pechos amamantaba a
un niño, uno era su hijo, el otro
un extranjero.
Símbolo de la hospitalidad de esta
huerta que, antes y después, se nutre
de varios pueblos y un sudor común.
Que la madre nos alimente con igual dulzura.
ENRIQUE MARTÍNEZ-USEROS |