Su magistral dominio de acuarela, plumilla, acrílica y óleo le han permitido realizar multitud de obras con cada una de estas técnicas en las que plasma su buen hacer desde el más puro realismo a lo figurativo, y en las que el autor refleja sus sentimientos y percepciones con ricos matices de colores y un acertado y brillante juego de volúmenes y formas.
Utiliza la gama de colores con características impresionistas combinadas con las formas produciendo una sensación cubista que en alguna de sus obras llega a lo abstracto.
Especial mención merece su colección de plumillas sobre los monumentos arquitectónicos más representativos de Jumilla, que podemos considerar como obras maestras representativas de la calidad artística del autor, donde el juega con volúmenes, formas y sombras hasta conseguir un realismo mágico que hechiza al contemplarlas.
En resumen, estamos ante un gran artista en plena proyección profesional que refleja en sus obras su originalidad de estilo, que aunque bebe en las fuentes de los grandes maestros de la pintura (no olvidemos su excelente formación académica), imprime a sus obras su personal impronta.
Jumilla, 26 de mayo de 2007
José Luis Ortiz Marín
Profesor de ESO (Geografía e Historia) |