| -P: ¿Es tan importante el cambio climático como se nos alerta desde diversos ámbitos? -R: Sí. Todos teníamos algunas dudas desde hace años, pero ahora es indudable que el clima va a cambiar y mucho. -P: Y en una zona como Murcia, tendente a la desertificación, ¿este fenómeno estará más acentuado? -R: Sí, porque bajarán las precipitaciones de invierno, que es el período de crecimiento de la vegetación. Si las precipitaciones bajan un poco, subirá mucho la erosión. La región de Murcia está en un estado crítico: si la precipitación cae y la temperatura aumenta dos o tres grados en el invierno, el agua para el crecimiento de la vegetación disminuirá mucho. No sólo las cosechas, también el matorral y los árboles, sufrirán por la falta de agua en el suelo. -P: ¿El cambio climático es un fenómeno imparable? -R: El cambio climático es algo que se está produciendo, pero existen cosas que se pueden hacer. El impacto sobre la región de Murcia se puede paliar. Todo depende de la gestión del terreno. Se pueden hacer cosas, como la optimización del pastoreo para mantener zonas frágiles contra la erosión. Ayer llegué a San Javier y vi muchas casas nuevas en la zona del Mar Menor. Hay un montón de campos de golf y existe mucha menos capacidad para ajustar la utilización de terrenos. Yo comparo esta situación con un juego de ajedrez en el que no tenemos bastantes cuadros para manejar la utilización del terreno: a más asfalto menos matorral, y el matorral proporciona una protección muy fuerte contra la erosión y la desertificación. -P: Esas construcciones que se están haciendo ahora tendrán por tanto, en su opinión, un impacto muy negativo en el futuro. -R: Sí, especialmente porque estamos en un terreno marginal. Si se tratase de un lugar con mucha vegetación, con árboles y zonas verdes, importaría menos, pero el terreno utilizable es tan pequeño en Murcia que cuando se convierte en campos de golf y en asfalto, las opciones disminuyen. -P: ¿Qué opina de la gestión del agua en lo relativo a la región de Murcia? -R: Ahora la agricultura es bastante marginal en casi toda la región de Murcia, especialmente con el problema que existe de riegos. Hace 20 años yo estaba con Murcia en la polémica con Aragón sobre el asunto del trasvase del Ebro. Sin embargo, mi postura ha cambiado un poco después de ver la utilización de zonas como Torre Pacheco, en las que se ha construido una enorme cantidad de casas, un número que va creciendo año tras año. Todas esas casas necesitan agua para servicios, para baño…, se requiere una cantidad enorme de agua para esos extranjeros que vienen a tomar el sol. Ahora he perdido un poco de simpatía con Murcia en este asunto: están utilizando agua para urbanizaciones y parecen haber olvidado que lo fundamental en Murcia es la agricultura. En Inglaterra estamos comiendo naranjas de Murcia en las comidas. Los camiones vienen a mi país cargados de frutas de aquí, y si no hay agua, no habrá agricultura en Murcia. Es indudable que el crecimiento urbanístico, los impuestos que deben pagar estos nuevos habitantes, traerá dinero a la región, pero creo que este crecimiento no es sostenible. Todo esto necesita agua, mucha más agua que la agricultura. Se trata de una nueva forma de regantes lo que existe en estas urbanizaciones: los regantes de personas.
Ayer me decían en Lorca que este fenómeno es como un tsunami de casas. Esto no es algo sostenible. |