-P: Su antecesor, José Ballesta, ha sido el rector que más tiempo ha permanecido en el cargo en la historia democrática de la Universidad de Murcia ¿Qué opina de su gestión?
-R: Las gestiones responden no sólo al talante personal, también tienen mucho que ver con el tiempo en el que tienen lugar. El profesor Ballesta gestionó la universidad a su manera, y tuvo una gestión que cabe considerar de importante. Yo soy otra persona, y el tiempo que me ha tocado es diferente. Nuestra gestión también lo será, aunque intentaré que sea tan acertada o más que la suya.
-P: Serán muchos los frentes que deberá atender desde el Rectorado, pero ¿En torno a qué temas girarán sus primeras decisiones?
-R: Son muchas las decisiones, efectivamente. Entre las primeras, desde luego, estará la convocatoria del Claustro Universitario. Existen temas, como el de la representación estudiantil, que no admiten demora. Poner en marcha el Consejo de Estudiantes será otra de las actuaciones más urgentes. Existen muchas más, desde luego: y a todas ellas nos iremos dedicando.
-P: ¿Y entre las importantes?
-R: Es preciso hablar de dinero, hemos de negociar con la Comunidad Autónoma del nuevo modelo de financiación de la Universidad de Murcia que estará vigente durante los próximos años. También habrá tiempo para otros grandes temas que nos afectarán en gran medida: el Campus de Ciencias de la Salud de El Palmar, la adaptación al espacio Europeo de Educación Superior…
-P: ¿Hasta qué punto son los alumnos pieza clave de la universidad según su concepto?
-R: Lo son absolutamente. Los alumnos constituyen un sector primordial. Sin ellos no tiene sentido la Universidad. Nos vamos a esforzar al máximo en atenderlos, intentaremos mejorar todo lo posible los servicios que tienen relación con ellos. Y, por supuesto, intentaremos formarlos de la mejor manera posible. Ellos son los futuros profesionales, y de su formación dependen muchas cosas.
-P: Usted ha aludido a la elaboración de un documento del profesorado. Háblenos de él.
-R: Es un plan de trabajo. Se trata de un texto que permitirá saber la situación concreta de la plantilla, la radiografía exacta de la situación. Nos servirá para tomar decisiones respecto a la carga docente, de manera que sea lo más racional y equitativa posible.
-P: La investigación es otra de las piezas clave de una universidad…
-R: Queremos dar el mayor impulso posible a la investigación. En tan solo unos meses se inaugurará en el Campus de Espinardo un nuevo edificio que constituye un auténtico vivero de empresas. Otro objetivo en este sentido es que el Parque Científico se haga realidad, y que sirva para unir lazos entre investigadores y empresas. No debemos olvidar que en la Universidad de Murcia se realiza tres cuartas partes de toda la investigación que se realiza en la Región. Eso ya es motivo suficiente para contemplar la investigación como algo prioritario, y también para que intentemos que los nuevos investigadores realicen su labor en las mejores condiciones.
-P: La realidad universitaria regional es mucho más compleja que hace una década. Ahora ha entrado en liza una universidad privada ¿Sobre qué bases debe funcionar la convivencia entre los centros públicos y privados en nuestra región?
-R: En el respeto y en la competencia, desde luego, pero siempre que se cumplan todos los preceptos que marca la ley. Y todos debemos cumplirla. También ellos.
-P: Desde diversos cargos representativos que ha ostentado, usted ha conocido y ha negociado con diferentes rectores y en diferentes épocas ¿Cuál piensa que es o debería ser el papel de un rector en estos comienzos del nuevo milenio?
-R: La universidad no es un invento nuevo. Tiene muchos siglos de historia, de tradición, y eso pesa. Y pesa para bien. Sin embargo, no podemos mirar permanentemente al pasado, es preciso mirar hacia delante, estar en el campo de las nuevas tecnologías, con todo lo que eso implica. No podemos ni debemos renunciar a nuestra historia, pero debemos mirar hacia el futuro e intentar mejorar cada día. De alguna manera, queremos una universidad que funcione lo mejor posible, y que mejore en todos sus ámbitos: en docencia, en investigación, en administración… Sólo de este modo podremos satisfacer y atender las demandas de la sociedad murciana, que es, en definitiva, a quienes nos debemos.
-P: ¿Está suficientemente incardinada la Universidad de Murcia en el tejido social regional?
-R: Yo creo que se ha avanzado mucho en este terreno en los últimos tiempos. Pero es un tema muy importante, y tenemos que continuar trabajando en él. La Universidad no tiene sentido si no sirve a la sociedad. Ella misma es sociedad. Todos los pasos que se den en este terreno son muy importantes.