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Vinton G. Cerf, ‘padre' de Internet, en la Universidad de Murcia:

“Una parte de nuestra vida está dentro de nuestro móvil, de nuestro ordenador”

“En las próximas décadas Internet se expandirá a través del sistema solar”

 
Pascual Vera
fotos: Luis Urbina
       
     
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Sólo sus ojos traslucen el cansancio causado por 22 horas de viaje y un jet lag acumulado desde Los Ángeles hasta Cieza. Vinton Cerf se presenta a la cita con Campus, en el despacho ciezano de José Luis Pardos, con el impecable porte de dandy que siempre le acompaña. Su cerebro también parece estar tan despierto como acostumbra, respondiendo con fineza y hasta con humor a las cuestiones que le planteamos. Y su cuerpo, ya que no duda en obedecer a las instrucciones que le transmite el fotógrafo, posando como le indica.

Hace 35 años, Vinton Cerf y su amigo Robert Kahn idearon la mayor aportación que se ha dado en el mundo de la comunicación en mucho tiempo –el invento de la escritura constituye para, Cerf, sin ningún género de dudas, la mayor aportación del hombre en este terreno-. En aquella ocasión de 1972 no hubo música que subrayara el momento, ni ningún tipo de fasto que lo festejara. Un simple papel fue suficiente para poner las bases de lo que hoy conocemos como Internet, esa red de comunicación en la que navegan diariamente centenares de millones de personas, que ha hecho del mundo algo bien diferente a lo que era hace apenas unos años.

Desde entonces, y junto a Robert Kahn, las distinciones por su hallazgo han sido numerosas para este padre de Internet: en 1997 el presidente Clinton le otorgó la Medalla Norteamericana de Tecnología por la creación de Internet. En 2002 recibió el premio Príncipe de Asturias a las ‘Comunicaciones y Humanidades', dos años más tarde recibió el premio ACM Alan M. Turing, conocido como el ‘Premio Nobel a la Ciencia de la computación. Y en 2005, el Presidente George Bush, le otorgó la Medalla Presidencial a la Libertad por su trabajo, la más alta condecoración civil que otorga Estados Unidos a sus ciudadanos.

Confiesa sentirse abrumado por cómo se han desarrollado los acontecimientos en estos años en los que la red se ha extendido a todo el mundo, maravillado por el fervor con el que tantísimas personas, en todo el planeta, se han lanzado a compartir información y experiencias, emocionado de poder sentirse cercano a su familia cuando está separado por miles de kilómetros.

Cerf habla con entusiasmo de las excelencias de este sistema de comunicación –‘el más democrático y plural que ha existido nunca'-, pero no oculta que puede tener su lado oscuro: ‘Internet es como un sistema de carreteras: se puede ir por ellas a cualquier sitio, pero existen desaprensivos que pueden beber y provocar un accidente'.

Está convencido de que, a pesar del largo trecho andado en los últimos años, a internet aun le queda mucho camino, pero no le queda lugar para la duda: en el futuro, nuestro mundo funcionará a través de Internet, y no sólo nuestro mundo: el paso siguiente, que ya se está dando, es el Internet interplanetario. La comunicación global, más globalizada que nunca.

Con su imagen de sabio despistado y extemporáneo, Cerf se dedica ahora a hablar por todo el mundo del poder de la gran red, de sus ventajas y de sus posibilidades. Es su papel, el papel de este Vicepresidente de Google que es, además, Jefe Evangelista de Internet: la propagación de sus excelencias y posibilidades. Herramientas como el Google Earth, que nos permite mirar hacia nosotros mismos o el Google Sky, que nos permite adentrarnos en los más íntimos secretos de nuestro firmamento, confieren visos de realidad a su afirmación ‘En Google estamos intentando ayudar a que la gente se encuentre a sí misma en el universo'.

Las paredes del despacho de José Luis Pardos, en la Fundación los Álamos, llenas de pinturas, y de fotos de conocidos personajes que nos miran en silencio, son mudos testigos de nuestra conversación, en la que el propio diplomático actúa como vital intérprete.

     

 

-P: ¿Es internet la mayor herramienta para la democratización de la información que ha existido jamás?

-R: Yo así lo creo. Internet es el medio de comunicación más democrático que se haya inventado nunca. Cualquiera que tenga algo que decir es absolutamente libre para decirlo. En algunos lugares del mundo eso es un problema: no todo el mundo está dispuesto a oír lo que los otros quieren decir. Algunos gobiernos están preocupados.

Pero es la tecnología más libremente distribuida, nadie puede controlar la red, es el sistema más democrático que se ha construido. Se pensó así para no tener un control central.

Al mismo tiempo reconocemos que tenemos que proteger a los ciudadanos de los usos abusivos de la red. Por tanto hay una tensión entre libertad de expresión y la protección a la sociedad de los abusos.

En Internet intentamos prevenir comportamientos inadecuados con tecnología, pero a veces no podemos. Lo más difícil es que Internet es algo global y, por tanto, debemos tener acuerdos internacionales acerca de qué tipos de comportamientos no toleraremos.

Sin embargo, los beneficios de la red, superan, con mucho, la parte negativa.

-P: A pesar del carácter democrático de internet, en el caso de China, existe censura.

-R: El Google chino restringe algunas informaciones que proceden de los buscadores. Nosotros incluímos una nota arriba explicando a los usuarios chinos cuando existe alguna información más que no se les ofrece. Pero el Google.com no tiene ninguna censura, los usuarios chinos que puedan conectarse a él acceden a todo Google sin restricciones.

No nos gusta hacer esto, pero tenemos que seguir las reglas Chinas si queremos operar en el país. En Google estuvimos debatiendo durante mucho tiempo para decidir si ofrecíamos el servicio, y concluimos que era mejor que la información les llegara en esas condiciones antes de que carecieran de este instrumento tan poderoso, a pesar del pequeño porcentaje de información al que no tienen acceso.

 

 

-P: El mundo no es el mismo desde la aparición de Internet. ¿Hasta que punto el mundo sería diferente en caso de no existir Internet?

-R: Estoy de acuerdo con eso: Internet ha revolucionado nuestra forma de comunicarnos, pero forma parte de una larga historia de la tecnología de la comunicación. Pensemos en lo importante que fue la invención de la escritura: podíamos guardar información para gente que no estuviera presente, y a la vez comunicarnos con el futuro. Cuando apareció la prensa impresa tuvimos la habilidad de comunicarnos con un grupo de gente mucho más importante y con un coste bajo.

 

Pero Internet permite que el coste de comunicación sea todavía más bajo, y que podamos comunicarnos con el mundo entero. Esta habilidad de interrelación con los grupos, y compañías como Google, que hacen un descubrimiento y clasificación de la información permiten avanzar muchísimo en este terreno.

Desde el punto de vista de la ciencia, compartir la información científica acelera la velocidad del descubrimiento, porque cualquiera puede acceder a la información que hay colgada en la red y descubrir otras cosas.

Lo que está claro es que, hace 35 años, cuando nació este proyecto, ni Bob Kahn ni yo pensamos que llegaría a esto.

-P: Y desde el punto de vista más cercano ¿Cómo afectará a nuestra forma de ser?

-R: Cada día se aproximará más la vida real y la vida virtual. Una parte de nuestra vida está dentro de nuestro móvil, de nuestro ordenador: intercambios de correos electrónicos, mensajes electrónicos, entornos virtuales, juegos, instrumentos científicos alrededor de la red… todo está ya en línea, y todos interactuamos a través de estos entornos virtuales.

 

-P: En una de sus obras, Vargas Llosa afirmaba que quien no aparecía en la enciclopedia Larousse, no existía ¿Lo que no está en Google no existe?

-R: (risas) Espero que eso no sea verdad. En Google tenemos una gran ambición: organizar toda la información del mundo y hacerla accesible y utilizable, pero tenemos un camino muy largo para ello. Hay mucha información muy válida que no está todavía en formato digital. Tenemos que organizarnos para intentar digitalizar todo. Pero mientras tanto, más y más información está entrando en la red de manera digital.

Sin embargo, existen varios problemas. En primer lugar hay tal cantidad de datos que cada vez es más difícil indexarlos. En segundo lugar, los datos no tienen interés sin un buen programa de software para interpretarlos. Imaginemos que dentro de mil años miren un fichero de los actuales: no sabrán lo que significa si no tienen el software adecuado.

 

Tenemos que aprender a preservar el software además de las bits, y no sabemos cómo hacerlo. Podemos acabar dentro de mil años con un enorme océano de información digital que el hombre no sepa interpretar. Esto es un reto técnico para los científicos y los ingenieros y, por supuesto, para los bibliotecarios. Tenemos que impedir que esto ocurra.

-P: Una de las claves del éxito de Google es su personal. ¿Qué requisitos pide Google a sus trabajadores?

-R: La compañía les pide a sus empleados que inventen. Cada ingeniero tiene el 20% de su tiempo para hacer lo que quiera. Y algunos de los más interesantes productos han nacido en este 20 por ciento, entre ellos E-Mail y el Google Earth.

 
                     
     

Internet es el medio de comunicación más democrático que ha existido nunca.

Nadie puede controlar la red, es el sistema más democrático que se ha construido.

Cada día se aproximará más la vida real y la vida virtual.

En Google tenemos una gran ambición: organizar toda la información del mundo y hacerla accesible.

Podemos acabar dentro de mil años con un enorme océano de información digital que el hombre no sepa interpretar.

Google pide a sus empleados que inventen

   

 

-P: Usted asegura que cada diez años Internet avanza un paso de gigante. El último fue en el 2003, la VoIp ¿Cuál será el siguiente gran paso? ¿Lo vislumbra ya?

-R: Vislumbro varios. El primero, más accesibilidad móvil, en segundo, más instrumentos en la red, con aplicaciones en la casa, en la oficina, en el coche, alrededor nuestro, las llaves de conexión de las luces, hasta las bombillas estarán en Internet.

Habrá billones de sensores, de bits. Otro paso, que ya se está comenzando a dar, es la expansión de Internet a través del sistema solar. El pasado domingo, la Phoenix amartizó en el polo Norte de Marte, y tenía software dentro, que es parte del sistema interplanetario de Internet. En las próximas dos o tres décadas vamos a expandirnos a través del sistema solar.

-P: No me resisto a pedir a uno de los padres de Internet que vió nacer a la criatura, que me cuente qué es lo que más le ha sorprendido de Internet.

-R: Puedo hablarle de dos sorpresas: la primera es el deseo de la gente por compartir esta información. Es una avalancha la que cae en la red. En cierto modo, Internet se podría comparar con una catedral: es necesaria mucha gente para construir una catedral, e Internet ha tenido la suerte de contar con millones de personas, que han ayudado a construir Internet. La información que está la red viene de todos nosotros, y esto es lo más excitante que existe: gente que quiere compartir información con otros. Me impresiona mucho eso.

La segunda cosa que me sorprende es la facilidad con la que hacemos la videoconferencia ahora. Me comunico con mi familia, nos vemos las caras, las sonrisas… Es una manera muy cómoda de estar en contacto con la familia y con los amigos.

                 

 

La Fundación Los Álamos y Google llevarán allí mil ordenadores solares

Conectando el Sáhara a la sociedad del conocimiento

 

Vinton Cerf explicó también un proyecto que se está desarrollando entre Google y la Fundación Los Álamos, presidida por el embajador José Luis Pardos. El proyecto, impulsado por Conrado Navalón, vicepresidente de la Fundación Los Álamos, consiste llevar un centenar de ordenadores portátiles al Sáhara. En palabras de Pardos, la intención del proyecto es doble: ‘queremos dar educación y conectar a los saharauis a la sociedad del conocimiento. Las 200.000 personas que viven allí están en una situación tan desgraciada, tan humillante y tan trágica que hay que ayudarles. Pero tenemos dos dificultades: en primer lugar, el aparato ha de resistir la arena y la humedad. Y existe el aparato: ahora vale en el mercado 60 euros, no es una gran cantidad.

El segundo problema es el de la conexión, pero Cerf nos la va a regalar: Ya nos ha prometido un ciber café solar, que proporcionará la energía que necesita el ordenador que, por cierto, funciona con un solo voltio'.

Cerf, por su parte, se mostró esperanzado con el resultado de una iniciativa que, según dijo, parte directamente de esta Fundación murciana, y a la que aseguró que Google prestaría la ayuda que necesitase. ‘Una cosa que sabemos seguro es que la gente joven aprenderá muy pronto esta tecnología, y Los niños enseñarán a sus padres' –aseguró.


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Cerf y el software libre de la Universidad de Murcia

Vinton Cerf tuvo oportunidad de conocer dos programas de software libre puestos por la Universidad de Murcia a disposición de la sociedad. Se trata de ‘Dumbo', que permite a los informáticos controlar las incidencias informáticas, y está siendo utilizado por siete universidasdes españolas y dos de Colombia.

El segundo programa es ‘Sócrates', una experiencia apoyada en software libre que permite a los profesores almacenar los contenidos de sus materias y trasladarlos a los alumnos. Según Tomás Jiménez, director de Ática, este programa permite sustituir aplicaciones comerciales y utiliza, además, equipos reciclados, por lo que su coste es nulo.

El programa ‘Sócrates' comenzó a utilizarse en la Universidad de Murcia en el año 2007, y actualmente son ya 250 las aulas que lo utilizan.

 

 

 

Reportaje fotos visita Universidad

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