-P: ¿Cuánto puede tardar aún la culminación de este segundo paso relacionado con los genes, cuando se tendrá el mapa de la proteómica? -R: Se calcula que aún se tardará entre 20 y 30 años en tener un mapa completo del genoma humano y otros genomas. Pero yo soy optimista respecto a esto, porque también en el caso de la secuenciación del genoma humano se pensaba que no estaría listo hasta el 2005, y, sin embargo, el primer borrador se tuvo en febrero del 2001, y la secuencia completa del genoma humano se consiguió en el 2003. Confío en que, al existir muchos científicos trabajando de forma intensa en este tema, tardemos menos de lo previsto en conocer lo más destacable de la proteómica del genoma humano. -P ¿Cuáles son sus inquietudes en este tema desde el punto de vista ético? -R: La ciencia siempre va por delante. Los avances científicos son imparables. Yo creo que son los propios científicos los que se ponen las reglas para no transgredir normas bioéticas esenciales. A comienzos de los años 70, cuando comenzó el boom de la ingeniería genética, fueron los propios científicos los que se plantearon posibles peligros que podían tener estos posibles avances de la ciencia. En esos años se produjo una conferencia muy importante en Estados Unidos. Allí se reunieron científicos, sociólogos, médicos, medios de comunicación, etc., y se plantearon poner ciertas constriciones a experimentos que se podían hacer. Se acordó poner determinados niveles de contención a ciertos experimentos, según fuesen sus características. Esto se cumplió a rajatabla, pero a medida que pasó el tiempo se vio que muchos de estos niveles eran excesivos, pues ciertos experimentos no constituían ningún peligro. Por esta razón, estos niveles se fueron rebajando a medida que se fue viendo que estos experimentos no rompían ninguna norma bioética esencial. Así pues, son los propios científicos los que se ponen sus propios límites y se autolimitan. Ahora bien: es cierto que la ciencia avanza a pasos agigantados, razón por la que es preciso dotarnos de leyes adecuadas para los experimentos se hagan en las mejores condiciones desde el punto de vista bioético. |