-P: Usted ha sido pionera dentro de la ciencia en España en un tiempo en el que trabajar en este terreno en nuestro país era poco menos que imposible ¿Cree usted que se debería primar a las mujeres para favorecerles su incorporación en todos los ámbitos? -R: Yo no estoy de acuerdo con las cuotas. A la investigación deben ir los mejores, sean hombres o mujeres. Lo que sí estoy de acuerdo es en que no haya discriminación negativa por el hecho de ser mujer. Me parece bien que haya paridad en los tribunales y que no se discrimine a la mujer, pero no en que por el hecho de ser mujer vayamos a tener una cuota y entremos en investigación o en otros campos por esa razón. Las mujeres debemos competir en igualdad de oportunidades y no se nos debe privar de ninguna de ellas. Es cierto que las mujeres tenemos más dificultades a la hora de tener una vida profesional, porque tenemos la carga biológica de la maternidad. En ese sentido la sociedad nos debe ayudar mucho más de lo que lo hace en la actualidad, pero se trata de ayudas de otro tipo, no de darnos un puesto de trabajo porque somos mujeres. -P: Usted viene a la Universidad de Murcia a participar en unos actos programados por y para los estudiantes ¿Qué mensaje lanzaría a los jóvenes interesados en el mundo de la ciencia? -R: Si a uno le gusta la ciencia, el hacer investigación científica es lo mejor que le puede ocurrir en la vida. Pero hay que tener mucho entusiasmo, mucha educación y dedicarle mucho trabajo. Existe una anécdota que contaba uno de los padres de la genética molecular, allá por los años 50, que afirmaba que si uno no tiene la capacidad para ser un artista, lo mejor que le puede suceder es ser científico.
Murcia: un jardín entre estepas
-P: ¿Cómo era el clima de la Murcia prehistórica?
-R: Hace tan solo 6.000 años Murcia era mucho más húmeda que en la actualidad, había incluso avellanos en la costa. Pero el sureste peninsular empezó a experimentar crisis de aridez desde hace 5.000 años. En esa época comenzó a no haber agua suficiente para el mantenimiento del ecosistema forestal. La desertificación actual es la continuación de un proceso milenario que el hombre ha acelerado.
-P: Un campo de estudio reciente es el de los colapsos culturales ¿Cuáles fueron las causas de la desaparición de la cultura Argárica, tan importante en el sureste peninsular?
-R: Durante muchos años se ha debatido si se debió a un cambio climático. Hemos estudiado el cambio vegetal en dos paleolagunas almerienses. Justo antes de la desaparición de la cultura argárica se produce un enorme cambio climático, con la desaparición de un bosque mixto con una gran diversidad, pasándose a un ecosistema más parecido al del chaparral mediterráneo.
Todo apunta a que la cultura argárica fue poco respetuosa con un ecosistema que ya estaba siendo sometido a una presión importante. La agricultura, y sobre todo la ganadería, fueron depredadoras de un entorno ambiental muy delicado.
-P: ¿Tan importante era ya la población en la región como para que tuviese que ver en el fin de un ecosistema?
-R: La cultura de Millares y la cultura argárica coinciden con fases importantes desde el punto de vista demográfico en el sureste peninsular, Muchas sierras tenían sus laderas repletas de poblados prehistóricos que inducen a considerar una población dispersa pero numerosa. Probablemente, estas zonas no han vuelto a estar tan pobladas hasta estos precisos momentos, en que han comenzado a construirse urbanizaciones.
El cambio climático y los otros cambios
-P: ¿Qué se produce cuando hay un cambio climático importante en la naturaleza y en la fauna?
-R: Un ecosistema es como un cuerpo humano: el cambio, cuando es corto y no muy potente, es algo que tolera bien la vegetación. Sin embargo, cuando es sostenido, la vegetación cambia y se produce un efecto dominó. Cuando esto ocurre cambia la fauna, y con ello todo el contexto en el que se mueve una población de homínidos.
-P: ¿Qué debe cambiar en la naturaleza para que se produzca una extinción a gran escala?
-R: La mayoría de los paleoantropólogos aceptan que las grandes extinciones de vertebrados son una respuesta final a un proceso de inadaptación ante un cambio climático.
Las extinciones, en general, son abióticas: provocadas por cambios físicos, en el sistema atmosférico y en el climático. La única extinción condicionada bióticamente en los 3.900 millones de años de vida del planeta es la actual. El primer agente de extinción biológica es el hombre.
-P: Asegura que no sólo se puede analizar cómo era el escenario pasado, sino que también se puede prever el futuro ¿Qué se vislumbra tras este cambio climático que se avecina?
-R: El cambio climático global es un conjunto de teorías y de pruebas con muchas connotaciones económicas e incluso políticas.
Nos encontramos en el Cuaternario, un período en el que el clima está condicionado de forma astronómica, por cambios en la órbita terrestre con respecto al sol. Se trata de algo periódico y que escapa al hombre.
Esos cambios están en varios niveles: el más importante concurre aproximadamente cada 120.000 años, y tiene que ver con las transiciones un cambio de glaciar a interglaciar. Los períodos interglaciares duran entre 15.000 y 20.000 años, y los glaciares unos 100.000. Irremisiblemente, vamos hacia una nueva glaciación.
La duda está en el “reloj paleobiológico”: no sabemos si la nueva glaciación vendrá dentro de 500 o de 2000 años, pero no creo que más, pues llevamos entre 15 y 16.000 años de interglaciación.
-P: Aunque las causas principales de todo este cambio estén determinadas por un ámbito que nos sobrepasa, el hombre ha puesto obstáculos a la marcha digamos ‘natural' de la naturaleza con un progreso que en algunos casos la ha agredido salvajemente …
-R: Lo que ocurre es que el desarrollo económico a raíz de la revolución industrial ha roto una dinámica natural, produciendo un aumento de la temperatura media anual y cambios en los sistemas de circulación atmosférica y oceánica que han supuesto una acentuación del efecto invernadero. Pero el efecto invernadero no es un fenómeno nuevo: se ha producido en la historia de la Tierra muchas veces. Los sedimentos nos hablan de que ya tuvo lugar un recalentamiento global, producido por grandes incendios, en el período Carbonífero.
En estos momentos existen en la Tierra, al mismo tiempo, dos tendencias contrapuestas: hacia una nueva glaciación y hacia un aumento de temperatura por el efecto invernadero.
Este es un escenario de gran incertidumbre, pues no existen precedentes. Eso sí, las respuestas del clima ante las presiones son muy rápidas. No deberíamos esperar demasiados avisos. Climas estables durante milenios han acabado en décadas.
-P: Así visto, resulta inquietante el futuro del hombre…
-R: No soy catastrofista. Creo mucho en la capacidad social de mi especie. Nuestra especie siempre ha demostrado una incomparable inteligencia social. El hombre inventará mecanismos para sobrevivir como especie. Otra cuestión es el coste poblacional: cuántos de nosotros tendremos que desaparecer de la biosfera por nuestra incompetencia política y la falta de concienciación social en estos momentos.
El hombre se extinguirá, como todas las especies de homínidos, cuando le toque, pero no por un cambio climático. |