Los Campus de nuestra vida
Entrevista
a Mario Bunge
(Publicado en Campus Mayo 1988)
Alfonso García y Pascual Vera.
El profesor Mario Bunge, de origen argentino
y afincado en Canadá, donde enseña en la McGill
University de Montreal, es uno de los filósofos de la ciencia
que goza de un mayor prestigio mundial. En nuestro país
se ha convertido en el inspirador fundamental de las tendencias
epistemológicas próximas al Raciionalismo Crítico
y al modo de racionalidad científico-tecnológico.
La entrevista que le realizamos no pretende ser episódica;
más allá de la efemérides de su visita a
la Universidad de Murcia, hemos pretendido complementar a nivel
coloquial algunas de las cuestiones expuesas en su amplia bibliografía,
e incluso intentar llevar hasta sus últimas consecuencias
algunos de sus asertos fundamentales.
Pregunta: Quisiéramos, para empezar,
profesor Bunge, que nos situásemos en relación a
su influencia en nuestro páis ¿Es usted consciente
del peso que sus escritos tiene en los medios universitarios y
científicos del Estado Español)
-Respuesta: Noo. Sé que mis libros se venden bien, pero
no que tengan ninguna influencia. También sé que
me acogen con mucho afecto y respeto cada vez que vengo a España.
P: ¿Qué es exactamente la filosofía
de las ciencias?.
R: Ante todo, he de declarar que yo no me ocupo
solamente de la filosofía de la ciencia, sino de la filosofía
en general, también hago metafísica y ética.
La filosofía de la ciencia y de la técnica estudia
problemas lógicos, nosológicos o metafísicos
que surgen en investigacón científica y tecnológica,
por ejemplo, problemas metafísicos tales como qué
es el tiempo, qué es la vida, qué es la psique.
Problemas nosológicos acerca del conocimiento y en qué
se diferncia el conocimieto científico del conocimiento
vulgar, etc.
Estudios demasiado teóricos
P: ¿Cómo ceree que deberías
ser los estudios de la ciencias en la Universidad?
R: Ante todo, creo que habrías que reforzar
la enseñanza de las ciencias en la escuela primaria y hacerla
mens “libresca”: más trabajo de laboratorio,
más excursiones a campo, a museos….
En todas partes del mundo, la enseñanza de la ciencia está
muy atrasada, es teórica. Cre que en las universidades
hab´ria que hacer ciencia base, ciencia aplicada y también
técnica moderna, las tres en distintos departamentos. En
los países hispánicos no hay una tradición
fuerte y continua de ciencia básica, es más bien
esporádica. Por esto habría que reforzar la investigación
básica en todas las ramas: en la física, en química,
en la bilogía, en las ciencias sociales, en la matemáticas…..
P: Y a nivel de España, usted que conoce
el país, ¿Cómo diría que está
la situación?.
R: Creo que sigue todavía atrasada con
respecto a otros países, pero en los últimos años
se ha desarrollado muchísimo la investigación científica,
especialmente en algunas ramas de la física, química
y biología. Pero, con todo, no se puede superar en 20 años
un retraso de 4 o 5 siglos. Por otro lado. No hay tradición,
es muy poco la gente que se dedica a la investigación científica,
no se comprende bien para qué sirve la investigación
básica; la gente tiene una actitud muy utilitaria, muy
pragmática, y no apoya la investigación a menos
que crea que va a reportar beneficios inmediatos, y no es así
como se consiguen aplicaciones. Para aplicar el conocimiento,
primero hay que adquirirlo.
P: En cuanto a la pólemica Einstein-creadores
de la mecánica cuántica. ¿Qué opinión
nos puede dar usted?
R:Einstein fue uno de los fundadores de la mecánica
cuántica, pero a él le disgustaba una característica
de la interpretación más popular, oficial de la
mecánica cuántica, y era el subjetivismo, la creencia
de que la mecánica cuántica no representaba la realidad,
sino las acciones del experimentador e incluso sus procesos mentales.
El quería una mecánica o una física tolalmente
realista, objetivista, pero cometió, creo yo, un par de
errores, y uno de ellos fue creer que la física realista
debía ser forzosamente de tipo clásico y suponer
que todas las porpiedades tienen un valor preciso en cada instante.
En este sentido creo que Bohr, su principal enemigo, tenía
razón. Loque se necesita es combinar el realismo de Einstein
con el cuantismo de Bohr. Eso es lo que yo he tratado de hacer
en algunos de mis libros, es decir, interpretar de manera realista,
objetivista, la mecánica cuántica.
El problema mente-cerebro
P: ¿ Usted ha sido un partidario fervoroso
de las tesis de Popper, pero a partir de su autobiografía
ha adoptado una posición de rechazo ¿Posdría
explicarnos este proceso y decirnos en qué residen actualmente
sus diferencias?.
R: Nunca he sido un partidario fervoroso de
Popper, he sido un admirador desde el momento en que leí
algunos de sus libros, pero critiqué su lógica del
descubrimiento científico. Creo que ha sido más
destructivo que constructivo; no tiene un sistema filosófico,
no tiene una metafísica propias. Ha sido muy eficaz para
combatir el positivismo, pero no logró reemplanzarlo por
una filosofía global.
Lo que más me ha separado últimamente de Popper
es la manera, a mi modo de ver incorrecta, en que la tratado el
problema mente-cerebro. Popper es defensor del dualismo psíconeural,
cree que la mente es una sustancia independiente del cerebro y
que interactúa con él. Eso es una tesis muy vieja,
que ha sido refutada hace mucho tiempo por la psicobiología;
ni él ni su colaborador Eccles tienen la más mínima
información acerca de la psicología que se venía
haciendo en el transcurso del último medio siglo.
P: ¿Cree usted que a partir de esas diferencias
de las ha balba se ha producido una escisión entre popperianos
y bungerianos?.
R: Supongo que sí.
P: ¿Es posible que a partir de esa escisión
usted asumiera el mando en el seno de la teoría racionalista
crítica y que a partir de ahí fuera cuando empezó
a escribir sobre muchas cosas distintas, intendando extender su
explicación de las ciencias naturales a las humanas?.
R: Hace ya tiempo que formulé un programa
para construir un sistema filosófico. El primer esbozo
lo formulé en 1966, antes de mis divergencias con Popper.
Se trababa de un programa muy esquemático que abarcaba
la ontología y la semántica de la ciencia. La formulación
más precisa de ese programa se me ocurrió aquí
en España, mientras que pasaba un mes de vacaciones, en
1972, cerca de Málaga. Las vacaciones son una buena ocasión
para refrescar las ideas y para que se le ocurran a uno ideas
nuevas y en ese momento formulé con bastante detalle mi
programa para la construcción de un sistema filosófico
nuevo que fuera a la vez exacto, es decir, construido con ayuda
de herramientas formales, científico, al menos de acuerdo
con lo que sabemos en la ciencia actual.
Me chocó mucho cuando en conversación con Popper
se manifestó muy despectivo para con todas las ciencias
sociales contemporáneas y para con la psicología
contemporánea, en particular para la psicología
experimental y la psicología matemática, por las
cuales yo tenía gran respeto.
P: ¿ Cree usted sinceramente que es posible
aplicar metodología propia de la ciencía física
o matemática al análisis de los distintos ámbitos
de las ciencias humanas?.
R: Así lo creo. Yo soy contrario a la
llamada escuela Histórico-Cultural , según la cual
las ciencias sociales son radicalmente diferentes de las naturles.
Desde luego que son objetos diferentes y las técnicas son
diferentes , pero creo que sí que se puede, y además
hay ciencias híbridas, ciencias mixtas que son a la vez
naturales y sociales; la bioeconomía une ciertos aspectos
de la bilogía con otros de la economía, la Sociología
de sociedades de animales es a la vez ciencia social y ciencia
natural. Todos estos son ejemplo de ciencias híbridas y
refutan la dicotomía entre ciencias naturales y sociales.
Hay diferencias, pero no hay separación, hay unión
, del mismo modo que los esposos o el matrimonio son diferentes
pero están unidos.
"En estos momentos, en la Humanidad, lo
más importante no es la lucha de clases, sino la lucha
por la superviencia"
Los enemigos de la Humanidad
P:¿En el debate entre paradigmas científicos,
una de las acusaciones que se formulan contra las posiciones que
usted defiende, es que políticamente, son ustedes aliados
de las clases dominantes, en tanto que sus programas aplicados
a la sociedad y a los individuos son programas de tipo condicionantes
y adaptativo a lo realmente existente ¿Qué respondería
a esta acusación?.
R: Es una novedad para mí, yo me considero
hombre de izquierdas y simpatizo con el socialismo, pero también
creo en las virtudes de la competencia, y desde luego soy partidario
de la libertad, no creo que la razón el racionalismo tenga
nada que ver con esa moción.
Creo que es indispensable utilizar la razón para controlar
nuestra conducta social, pero no es un control desde arriba, desde
el gobierno, sino el control de nuestra propia conducta individual
en relación con la demás gente. Los que sí
son conservadores son casi todos los popperianos, son grandes
defensores del neoliberalismo económico, del individualismo.
Yo no soy individualista, soy sistemista. Creo en la necesidad
de la cooperación, sin por ello negar la existencia de
luchas, de oposiciones, de antagonismos, por ejemplo antagonismo
de clase. Aunque también creo que en este momento, en nuestro
planeta, lo más importante no es la lucha de clases , sino
la lucha por la supervivencia de la humanidad. Ahora el enemigo
principal no es ni capitalismo ni el comunismo, es el belicismo,
son los aventureros, los fanáticos que quieren llevarnos
a la guerra nuclear, que de producirse aniquilaría todo
rastro de vida en el Planeta. El enemigo número dos son
los contaminadores del ambiente, de proseguir la contaminación
del ambiente el ritmo actual, dentro de 50 o 100 años la
Tierra se habrá vuelto inhabitable, el aire irrespirable
y el agua imbebible. El enemigo número 3 es la explotación
desaforada de los recursos minerales, se están explotando
de una manera completamente irracional, hace falta racionalizarlo,
y para eso es preciso declarar la atmósfera, los mares
y el subsuelo patrimonio de la Humanidad , no patrimonio de tal
o cual empresa, ni siquiera de tal o cual nación. Es preciso
internacionalizar los recursos no renovables, y para ello es necesario
establecer un gobierno mundial, por encima de las diferencias
de tipo político. Por último, el cuarto gran peligro
es la superpoblación, ya somos demasiados, y esta enorme
población que hay es excesiva para los recursos de que
se dispone y es la causa de la hiperproductividad industrial,
que a su vez produce es consumo totalmente desorbitado e incontralado
de los recursos naturales.
Creo que esos son los grandes problemas que afronta la Humanidad,
mucho más importantes, más trágicos que la
lucha de clases en estos momentos, sin que por ello niegue la
existencia de esta lucha.
P: ¿Cómo ve usted desde Canadá
los problemas de todo tipo que se viven en el subcontinente americano,
del que es originario? En particular quisiéramos conocer
su opinión en relación con la deuda externa de sudamérica,
el subdesarrollo crónico y la dependencia de los EE.UU.
R: Se trata de una situación trágica
que no tiene salida. La deuda externa es impagable y yo creo que
es un error del gobierno argentino. De esa deuda externa son culpables
no solamente los gobiernos fascistas y militares, sino los propios
banqueros norteramericanos ¿Quién les mandó
prestar dinero a esos militares fascistas? ¿Por qué
no estudiaron bien la situación antes de hacer esas inversiones?
Si les fue mal en esa situación, paciencia porque no debería
pagar el pueblo por las estupideces de los banqueros y la maldad
de los militares, que usaron esos préstamos enormes, en
parte para guardárselos y en parte para comprar armamento
en lugar de desarrollar los países. Ahora , esos pueblos
están en ruinas, en particular Argentina y yo creo que
solamente un plan nacional de reconstrucción económica,
política, estructural, podría sanear al país
y así se lo dije al presidente Alfonsín hace tres
años, cuando me invitó a visitarlo, y la idea le
interesó, pero en este momento corre viento neoliberales
y la nueva noción de plan les huele a ciptosocialismo.
Las universidades han caído a un nivel increíble
a un nivel aún mas bajo del que tenían en la época
de Perón; está habiendo paro por primera vez en
Argentina, y no solamente en las clases trabajadoras, sino también
en la clase media. La gente está empobrecida, y lo que
es peor, ha perdido la esperanza, la gente joven quisiera emigrar
del país. Es una situación dramática y que
tal vez empeore aún con las elecciones de un gobierno peronista
en Argentina.
En Colombia, Guatemala, y en muchos otros países los militares
hacen exactamente lo que quieren y se niegan a buscar soluciones
pacíficas a los conflictos, quisieran fusilar a medio mundo,
como de costumbre. La situación es trágica, y la
causa principal es la dominación de la oligarquía,
ellos son los que se han aliado con la derecha norteamericana
y han conseguido fondos y asesoramiento técnico para sus
fines. Pero la culpa la tienen los propios países, los
propios pueblos por tolerar la persistnecia de esos regímenes.
La ciencia, herrramienta al servicio del hombre
P: ¿Cree usted que desde una perspectiva
científica estos problemas tienen solución? Y si
es así ¿De qué modo y en que marco social?.
R: Sí, yo creo que un sociotécnico,
es decir, un científico social cuya misión es diseñar
o rediseñar grupos sociales, pueden dar alguna solución,
aunque las soluciones van a se drásticas, como por ejemplo
eliminar las fuerzas armadas. ¿Cómo? En forma gradual,
empezando por pactos regionales de no agresión. En ese
sentido el presidente Alfonsín ha dado un enorme paso en
Argentina, ha estrechado relaciones con otros países iberoamericanos.
Cuando las naciones se unen por intereses comunes, como pasa con
los miembros del Mercado Común europeo, no tienen interés
en hacerse la guerra.
Al reducirse las fuerzas armadas se aliviarán enormemente
los presupuestos, disminuiría el derroche de los recursos
naturales y de los recursos humanos, se podría avanzar
en todos los demás frentes: económico, cultural,
etc. Pero mientras persitía la obsesión por la defensa
nacional en casi todos los países, y en los del Tercer
Mundo en particular, esos países van a seguir desintegrándose.
P: Nos gustaría saber cómo entiende
usted que la teoría científica podría se
útil para hacer felices a los pueblos del mundo.
R: La Ciencia directamente no puede dar felicidad,
porque la Ciencia no tiene poder, el científico no se propone
alcanzar poder, sino conocimiento; pero el conocimiento es valioso
en sí mismo y valioso para resolver los problemas prácticos
de la vida, por ejemplo para aligerar los trabajos molestos. La
técnica puede ponerse al servicio del hombre, pero también
puede ponerse al servicio de intereses insanos; por eso la técnica
debía ponerse bajo control social, democrático,
a diferencia de la Ciencia, pues ésta se propone solamente
conocimiento básico, y si se controlara la ciencia se la
censuraría y se distorcionaría completamente.
P: ¿Estaría usted de acuerdo en
que no es posible deslindar la ciencia de los contenidos socio-políticos
de su orientación porque la orientación de la tecnología
está previamente condicionada por intereses distintos de
los propiamente "científicos"?.
R: Estoy de acuerdo con lo segundo y no con
lo primero. Es decir, que la ciencia básica es neutral,
tanto éticamente como políticamente; cuando alguien
se propone, por ejemplo, investigar el núcleo atómico
o una reacción química, no se propone ningún
fin político, pero cuando quiere aplicar conocimientos
a la economía o a la conducción del gobierno, entonces
si interviene la política. El científico básico
procura conocimiento, mientras que el técnico intenta utilizar
el conocimiento para fines prácticos. El técnico
es un empleado, pero al científico no debería considerarsele
así, sino como un
"Eliminando las fuerzas armadas disminuiría
el derroche de los recursos naturales y se avanzaría en
todos los frentes"
investigador y profesor que da la casualidad
que a veces es empleado por empresas o por el estado. Pero su
condición no es servir intereses económicos y políticos
de ninguna clase, está al servicio de la Humanidad. Es
por eso que usted no puede vender un teorema, no puede vender
un descubrimiento científico, pero si puede vender una
patente.
P: ¿Cree usted verdaderamente que en
el campo de los fenómenos educativos, contextuales e históricos,
pueden llegar a formularse teorías científicas universales,
asépticas, libres de toda valoración y compromiso
con el hombre?.
R: No, porque la educación o los
educadores se proponen modificar la conducta , y mientras unos
querrán formar seres sumisos, otros se propondrán
seres inquietos. La educación es una técnica, y
como tal está sometida a controles políticos o económicos.
Se supone que en los estados democráticos, los educadores
están al servicio de los jóvenes, pero de hecho
sabemos que eso es sólo parcialmente verdadero, porque
nunca se les dice toda la verdad acerca de cuestiones sociales,
siempre se les oculta una parte, y eso pasa en todos los regímenes,
tanto en Occidente como en Oriente, en el Sur como en el Norte.
Hay que abrir, hay que hacer más científica la educación,
más objetiva, hay que decirles la verdad a los jóvenes.
Y para eso hay que comenzar por conocer la verdad.