Jonás estuvo en el vientre de la ballena. Y Usted está ahora a bordo de un avión. Jonás salió indemne.Aunque su viaje fue incómodo. Usted lo tiene todo a su favor para disfrutar de un viaje placentero.
Veamos lo más importante: relájese. Piense que todo está a su servicio. Para ayudarle en cualquier situación, para entretenerle incluso. Deje suelto todo lo que le aprieta: cinturón, cuello, corbata… Tome cuando pueda un pequeño sorbo de agua. Respire hondo.Relaje la frente, la cara, muy despacio, cuello brazos y piernas. Piense algo bonito,agradable,grato y recréese con cada detalle en su mente.Si le aprietan no dude en deshacerse de sus zapatos, discretamente.Y ahora dispóngase a leer pequeñas historias intrascendentes, muy, muy cortas que, sin ninguna pretensión literaria, he escrito espontáneamente para mis amigos, entre los que, si lo permite, le incluyo. |