principal

 
     
 

Títulos imprescindibles pero “inexistentes”

Los libros fantasma

 

barra
 
    Gabri Ródenas  
       
         
 

 

En esta ocasión, presumiblemente la última hasta el nuevo curso – no digo “a la vuelta de las vacaciones”, ya que algunos quizá no las tengan...-, me gustaría recomendaros una serie de lecturas muy particulares: sin leer esos textos, os harán reflexionar. ¿Sin leerlos? Así es. Acercaos a la librería más cercana y descomunal y tratad de adquirir alguno de estos libros. ¿Cómo? ¿que no los encontráis? ¡Ah, ese era el truco!

Por supuesto ya sé que en algunas bibliotecas están, no lo discuto, pero, reconocedlo, no es lo mismo. Un buen libro se guarda; se presta – y, con demasiada frecuencia, no se nos devuelve. Pero, en fin, es parte de la gracia del asunto-; es susceptible de ser robado por algún amigo caprichoso... El libro de la biblioteca sufre otros avatares, que no nos interesan en esta ocasión.

Estas estrategias de mercado, esta ley de la oferta y la demanda –que es la que manda-, tiene sus cosas buenas, no lo discuto yo, pero también tiene algo de estrategias fatales .

El mercado editorial no cesa de crecer. Cada vez hay más y más libros. La idea de “cultura” ha sido suplantada por los dictados de la moda y las tendencias: miles de escritores que quieren escribir el nuevo Código Da Vinci o Harry Potter ; millones de libros de autoayuda y guiños a la nueva mujer liberada (por cierto, si fuera mujer me sentiría insultado por esa liberación frívola y de encefalograma plano teñido de cinismo que proponen algunas autoras ). Libros para todo: para ser un experto en las artes amatorias, para descubrir nuestro yo interior (¡que vaya usted a saber dónde se encuentra!) y todas esas cositas que aquellos que visiten librerías, aunque sea por accidente o por ver a esa dependienta tan guapa, ya conocen.

Y por otra parte tenemos la larga lista de libros que poco a poco va cayendo en un olvido absoluto, materializado en la no reedición de los mismos. Pues será que ya no los compra nadie o que no son para nada actuales, podría decirme alguien. Cierto. A veces los libros caen en el olvido que ya ellos mismos contemplaban en su origen (¡O es que alguien se acordará de muchos de esos libritos que llenan las estanterías y los expositores dentro, ya no de cincuenta años, sino de seis o siete meses!). Pero otros no. La primera versión de las Investigaciones filosóficas de Wittgenstein que yo adquirí, me la tuve que traer de Inglaterra (en inglés, claro está). Ahora ya las han reeditado en España - ¿después de veinte años?-. Otros Libros han tenido que llegarme desde Estados Unidos (sin Bush incluido). Hace poco traté de regalarle a un amigo La nausea de Sartre y me vi en serias dificultades para encontrarlo. ¡ La nausea , mis queridos camaradas!

Por no hablar de otros textos menos conocidos, pero igualmente valiosos: el Lalia de Agustín García Calvo, Tratados y sermones del Meister Eckhart, La sombra de Ulises de Piero Boitani... la lista es casi interminable.

Pero bueno, estamos en verano y hay que disfrutar del sol, del mar, de los atascos y otros tantos placeres (carnales y espirituales). De modo que, pasad un buen verano y haceos con todos los buenos libros que encontréis. Quien sabe cuándo volverán a estar a vuestra disposición...

 

       
     

 

imprimir

contactar

publicaciones UMU

  barra  
     
 
 
inactivo inactivo
 
Portada | Regresar al Menú de Sección | Imprimir |

escudo UMU

© Universidad de Murcia, 2003-2007
Servicio de Comunicación y Proyección Universtitaria
Vicerrectorado de Información, Comunicación e Innovación
Avda. Teniente Flomesta nº5 30003 -Murcia. Telef. 34-968 363624 /25
inactivo inactivo