El único milagro a nuestro alcance es seguir viviendo. Con
estas palabras de Saramago da comienzo el libro de María
Martínex Martínez y Joaquina Martínez Lozano,
paciente y doctora, respectivamente, de un proceso doloroso y amargo
en el que la primera ha salido felizmente fortalecida.
No es Combates por la vida –cuyo subtítulo, Experiencias
y estrategias frente al cáncer, define suficientemente su
contenido- un libro al uso. Sus valores literarios –que los
tiene, y muchos- quedan ocultados por sus valores humanos. Narrar
en primera persona las sensaciones, los miedos, las angustias y
las esperanzas que le embargan en el mismo momento en el que está
padeciendo una tiránica enferemedad que sobrepasa a cualquier
ser humano, es un ejercicio valiente y sin duda agotador, que obliga
sin duda a exponer jirones de la propia piel, a ser sincero hasta
límites casi inconcebibles.
Y eso es lo que hace María Martínez a lo largo de
unas páginas que, mucho más que la crónica
amarga de un dolor, es un esperanzador canto a la vida, una invitación
a transitar por ésta bebiéndola a grandes tragos,
degustándola en todo su esplendor –A cualquier cosa
le extraigo más placer, a lo más simple, que siempre
he tenido, ahora recurro-.
Escrito a modo de diario, se adivina en el texto un auténtico
proceso catártico en el que la autora ha salido fortalecida,
y con el que espera poder ayudar a otras personas que hayan padecido
problemas similares. Pero no es ésta –afortunadamente-
condición sine qua non para disfrutar con sus palabras y
vivencias, para recapacitar y sentir, junto a la autora, que son
las cosas más pequeñas, los detalles más sencillos
y aparentemente nimios, los principales cimientos sobre los que
se asienta una vida.
Por su parte, la doctora Joaquina Martínez Lozano, aporta
al libro información sobre estre problema, así como
una serie de recomendaciones y consejos de tipo práctico
para los enfermos de algún tipo de cáncer.
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