principal

   
         
    barra      
     

En la nueva tecno-sociedad

 

 
     

Juan Tomás Frutos

Presidente de la Asociación de la Prensa.

 

 
         
   
         
     
         
     

 

La existencia humana fluye a un ritmo cada vez mayor. Como no podía ser de otro modo, la tecnología nos cambia, nuevamente, la hoja de ruta. Ocurre cada cierto tiempo. Es inevitable. Es bueno, por otro lado, y casi diría que es necesario incluso. Hemos de apostar por ciclos que nos saquen de las rutinas de todo género, hasta de las buenas. o, sencillamente, conformistas. “Nada permanece”, decían los griegos, y yo añado que no debe estancarse: no va con la vida.

El vuelco actual ha sido extraordinario. Todo en nuestra existencia cotidiana se resume en algún género de aportación de las nuevas tecnologías comunicativas o informativas, que parten del mismo punto con diferentes resultados. El dinero, la gestión del trabajo, los estudios y sus posibilidades, el ocio, los viajes, los propios medios de comunicación masiva, el transporte, la conservación de productos y la explotación más eficaz de los servicios… todo absolutamente se resume en la puerta de entrada o en la de salida, esto es, en todo el itinerario del proceso –lo que se conoce actualmente como “trazabilidad”-, en un artilugio, sistema o modelo incardinado en las nuevas técnicas y tecnologías, y, por supuesto, en sus enormes posibilidades.

Estamos totalmente radiografiados por unos modelos de trabajo y de convivencia que se han visto sustancialmente alterados en las últimas dos décadas (sobre todo, en la última), de modo que, si oteáramos lo que antes hacíamos y lo que ahora realizamos, con toda seguridad veríamos el impactante cambio que hemos llevado a término durante estos años, muy pocos en definitiva, con altas dosis de resultados y con otra utilización -más rentable, mucho más- de lo que más vale en una sociedad moderna, el tiempo, que ha de ser gestionado, también, por máquinas, de la mejor manera posible.

 

Más allá de la propia ciencia ficción

El crecimiento es vertiginoso. Si nuestros ancestros pudieran ver las cotas de progreso que estamos cosechando no darían crédito a sus ojos. Ya nada nos asombra: el factor sorpresa ha pasado a mejor vida. No obstante, debemos reconocer que vivimos en lo que hasta hace poco parecía una película de ciencia ficción.

Además, las cifras económicas nos acompañan. Miles de millones de euros se gastan todos los días en crear, mantener y renovar el parque tecnológico, que crece de manera exponencial e imparable. Satélites, cableado por medio mundo, Internet con todas las prestaciones, búsquedas aceleradas e implacablemente perfectas, etc. Nada parece escapar al avance de una máquina que no siempre se define en su presencia, pero que casi siempre lo hace con sus actos.

El lado que debemos mirar sin perturbarnos en exceso es el de la brecha que se produce tanto en nuestro mal llamado primer mundo como en los mundos sucesivos que nos acompañan en este bello planeta azul denominado Tierra. Planteemos los desafíos como opciones salvables, necesariamente superadoras de la realidad, desde el objetivo común del desarrollo de todos y cada uno de los seres humanos que habitamos los cinco Continentes. No hay mirada más allá, si no miramos, previamente, más cerca.

Estos momentos de crecimientos tan grandes plantean retos y dudas, algunas enormes, extensas como simas, profundas como los océanos, pero hemos de afrontar la vida sin crispación y con valentía suficiente. La solidaridad, la bondad y otros valores se tercian básicos para la felicidad, que, al fin y al cabo, es lo que perseguimos todos, incluso con las nuevas tecnologías. Si no recuperamos los viejos elementos de este viaje de la Humanidad, si no regresamos a los decálogos de convivencia sencillos, no sacaremos el rendimiento debido, fundamentalmente en lo personal, a todo lo que nos brinda la tecnología. Inventar está bien. Puede que reinventarnos como ciudadanos y ciudadanas esté aún mejor.

       
       
barra

 

contactar con CAMPUS

 
             
 
 
inactivo inactivo
 

escudo UMU

© Universidad de Murcia, 2004-2008
Comunicación y Proyección Universtitaria
Vicerrectorado de Relaciones Internacionales y Comunicación
Avda. Teniente Flomesta nº5 30003 -Murcia. Telef. 34-968 363624 /25
 
"LESERWELT" inactivo