De todos los servicios informáticos
que se prestan desde ATICA (un servicio dependiente del Vicerrectorado
de Planificación e Inversiones) al alumnado, las ALA´s
es sin duda el más utilizado. Mas de medio millón
de reservas al año así lo corroboran. A éste
le siguen el de consulta de notas, un servicio que incorpora cada
curso introducciones novedosas, que este pasado año fue
utilizado en 100.000 ocasiones.
Volando alto
Fue en 1997 cuando se creó el primer ALA, (Aula de Libre
Acceso), llamada Alondra, en el campus de la Merced. Veinte pcs
ofrecían al alumno posibilidades impensables hasta ese
momento. Desde entonces todo ha cambiado de modo vertiginoso.
Las posibilidades ofrecidas por este servicio se han multiplicado,
y lo mismo ha ocurrido con el número de puestos de ordenador
de libre disposición desde el que los alumnos pueden solicitar
abundantes servicios universitarios y navegar por la red en busca
de documentación útil para sus estudios.
Según asegura Tomás Jiménez, Director de
ATICA, “Hasta ese año, el Servicio de Informática
ofrecía casi todos sus servicios al PAS, algo al PDI y
nada al alumnado. La tónica cambió con la entrada
del carnet inteligente, que permite identificar al usuario de
forma anónima pero segura, lo cual nos permite darle servicios
de forma permanente”. Los estudiantes reciben servicios
en una filosofía de trabajo de 24x7. Es decir, 24 horas
diarias, los 7 días a la semana, los estudiantes de la
Universidad de Murcia pueden realizar reservas de los distintos
servicios sin necesitar que haya funcionarios en el otro lado.
Gestionar en la distancia
Las distintas ALA´s eran gestionadas en principio, de manera
presencial, pero la proliferación de este servicio hacía
inviable que el personal fuese aumentando al mismo ritmo, por
lo que ahora, cada una de las ALA´s están gestionadas
de manera remota, siendo cubiertas las incidencias por personal
que atiende a los usuarios de forma itinerante. Los operadores
de ALA´s recorrerán a partir de ahora los campus
en bicicleta para atender a quienes lo necesiten, y podrán
estar donde se les requiera en menos de cinco minutos, pero, salvo
excepciones, el alumno estará trabajando solo, ya que incluso
el encendido y apagado es automático. Un teléfono
gratuito en cada una de las ALA´s permite contactar a los
usuarios con problemas.
El nuevo sistema solventa muchos problemas, no obstante, según
el director de ATICA, “El enorme volumen de trabajo de este
servicio hace que siempre hayamos de estar atentos a nuevas incidencias”.
Una de ellas es el tema de la impresión. Los alumnos pueden
imprimir cuantas páginas deseen, ya que el toner y la reposición
de impresoras corre a cargo de los servicios centrales, “pero
esta libertad –asegura Jiménez- tan deseable ha tropezado
ya con diversos problemas debido al uso abusivo de determinados
usuarios, que provocan colas, lo que ha degenerado incluso en
disputas, y esto es algo que queremos evitar”. “Para
agilizar el tema hemos enviamos llamadas de atención a
los usuarios que pueden molestar a sus compañeros con una
impresión demasiado grande de copias”.
Del ocio al negocio
Algo semejante ocurre en el terreno de los contenidos: “Los
alumnos tienen libertad para entrar en los contenidos que deseen,
pero puede darse la situación de que éstos resulten
ofensivos para quienes están cerca”, asegura el director
de ATICA. “También hay padres que consideran que
deberíamos limitar los contenidos a los que pueden acceder
sus hijos, e incluso se nos ha dado el caso de que alumnos con
determinadas ludopatías han solicitado por su cuenta que
se les limite ciertas posibilidades, algo que podemos hacer de
manera selectiva”.
Son precisamente las posibilidades de ocio de los equipos informáticos
las que han motivado que desde los servicios centrales se estudie
la posibilidad de proponer determinados límites para evitar
que se moleste a usuarios que intentan estudiar: “A instancias
de numerosas sugerencias de los propios alumnos hemos optado por
dividir estos lugares en tres grupos: en las ALA´s de estudio
prohibiremos el acceso a determinados contenidos como juegos o
chat. Como sabemos que también existe una inquietud lúdica,
crearemos dos ALA´s de ocio, en Espinardo y La Merced, ellas,
el funcionamiento será libre y no existirá restricción
alguna”. Además, nacerán las cyber cantinas,
dotándose a las cantinas de varios ordenadores en los que
también se podrá acceder libremente a todo tipo
de contenidos.
Campus virtual
Desde el pasado mes de octubre todos los alumnos de la
Universidad de Murcia poseen una cuenta de correo electrónico
y una clave de acceso al Campus Virtual que les permite estar
en contacto con sus profesores y tener acceso a numerosos servicios.
Con SUMA, (Servicios Universidad Murcia Abierta), que es el nombre
de este campus virtual, los alumnos tienen acceso a su expediente
desde internet con todas las opciones de confidencialidad. También
pueden consultar sus notas, convocatorias de exámenes,
profesores, los contenidos de ciertas asignaturas, etc.
“Se trata de una herramienta compleja y con muchas posibilidades,
y conocerla requiere tiempo”, reconoce Jiménez Según
él, aunque todavía no es una herramienta masiva,
cada vez son más los alumnos que frecuentan el campus virtual.
“En estos momentos –asegura- hay más de 500
accesos diarios al campus virtual. Existen incluso cursos a distancia
reglados que funcionan con él”.
Todas estas herramientas permitirán acabar con las barreras
de distancia y tiempo, algo muy importante en el caso de estudiantes
con alguna discapacidad física, ya que elimina la necesidad
de viajar hasta el mismo centro para realizar una consulta a un
profesor o para realizar alguna gestión. Ya se están
haciendo las gestiones para que los estudiantes con problemas
posean un cómodo acceso, puedan acceder a ordenadores con
determinadas pantalla y con teclados y ratón con facilidades
ergonómicas.
Automóviles y ofimática
Otro servicio es el Ecomóvil, un sistema que permite poner
en contacto a alumnos que realicen recorridos similares. A través
del correo electrónico se empareja o agrupa a los estudiantes
con coche con otros que no lo poseen y que salen de puntos cercanos
de la ciudad, algo que se amplía para viajar a sus localidades
respectivas los fines de semana. En colaboración con una
ONG de ayuda a discapacitados, el programa se ha extendido con
el fin de ayudar a personas con dificultad para viajar a los diferentes
campus.
Otro servicio es el de videoconferencia, mediante el cual grupos
de alumnos pueden reunirse con otros de distintas universidades
sin moverse de su lugar de origen. También existe un servicio
de análisis y tratamiento informático de datos y
herramientas de formación en ofimática –proyecto
FATIMA-.
Además, a través del buzón de sugerencias,
los alumnos pueden efectuar las observaciones que estimen pertinentes.
“Nosotros, desde ATICA, intentamos satisfacerlas”,
asegura Tomás Jiménez, que añade: “De
hecho, muchas de las posibilidades que hoy se ofrecen en la Universidad
de Murcia proceden de estas demandas”.
Un abanico tan amplio de servicios y posibilidades informáticas
que, en opinión de Jiménez, “Sitúan
a la Universidad de Murcia en línea con los servicios al
alumnado más avanzados que existen en las universidades
españolas”.
( sigue )