principal

       
               
 
 

Cerco a la enfermedad de Parkinson


Investigadores de la Universidad realizan importantes descubrimientos sobre una de las enfermedades más extendidas

barra

Pascual Vera

  fecha    
                   
                       
 

 

Se trata de la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en el mundo. Se calcula que un millón de europeos padecen o padecerán enfermedad de Parkinson en los próximos años. No es de extrañar, pues, que se trate de una de las enfermedades a las que se destinan más medios de investigación. Precisamente uno de los grupos de investigación sobre enfermedad de Parkinson se encuentra en la Universidad de Murcia.

                     
     

Avances
“La de Parkinson es la enfermedad neurodegenerativa que mejor perspectivas tiene actualmente”. Así de rotunda y esperanzada respecto al futuro de una de las enfermedades relacionadas con el sistema nervioso más extendidas mundialmente se muestra Mª Trinidad Herrero Ezquerro, profesora del Departamento de Ciencias Morfológicas y Psicobiología de la facultad de Medicina e investigadora responsable del grupo de investigación de Neurología y Neurocirugía Experimental. Según la doctora Herrero, “La enfermedad de Parkinson fue la primera enfermedad neurodegenerativa de la que se supo su causa –la muerte de las neuronas dopaminérgicas-, y la primera en obtener tratamiento, aunque –matiza- se trata de un tratamiento exclusivamente paliativo”.
Un factor muy importante para la lucha contra esta enfermedad, que ha marcado la importante evolución de las investigaciones, según remarca la investigadora, es que “el modelo experimental es muy válido. Se puede mimetizar la clínica de la enfermedad, lo que ha permitido que se avance muchísimo, tanto en el conocimiento de la etiopatogenia, de la fisiopatología, como en establecer nuevas estrategias terapéuticas”. Según Mª Trinidad Herrero, a todo ello hay que añadir que el parkinson es una de las enfermedades que más se está estudiando y que mejores perspectivas tiene de tratamiento, aunque “siempre teniendo en mente que en la actualidad no existe tratamiento curativo”.
Y es que, según ella, el principal problema para encontrar una cura definitiva para esta enfermedad reside en su origen multifactorial: “Habría que atacar a muchos frentes –dice-, esto es lo que ha provocado que en la actualidad no se pueda curar ni detener el avance de la enfermedad. Además, existen reacciones en el cerebro que perpetúan la neurodegeneración”.
Importancia de un rápido diagnóstico
Mª Trinidad Herrero asegura que uno de los mayores problemas para disminuir los estragos de la enfermedad es que su diagnóstico se suele realizar muy tarde: “Sería deseable detectar la enfermedad cuanto antes, de ese modo cualquier estrategia de tratamiento podría ser mucho más efectiva, sobre todo para recuperar las neuronas remanentes (que resisten el proceso neurodegenerativo), ya que éstas podrían suplir funcionalmente a las que están desapareciendo”.
Uno de los descubrimientos más novedosos en los que trabaja el grupo de investigación de Neurología y Neurocirugía Experimental de la Universidad de Murcia son los factores de inflamación presentes en el curso de la enfermedad: “En la sustancia negra, el núcleo donde se localizan las células dopaminérgicas, aquellas que mueren y provocan la cascada de alteraciones que producen la falta de movimiento y la rigidez del enfermo parkinsoniano, hemos detectado –asegura la doctora Herrero- un aumento de vascularización y de factores de inflamación”. Este descubrimiento podría tener importancia crucial, ya que los procesos inflamatorios pueden ser uno de los factores que perpetúan la muerte celular a lo largo del tiempo, algo que hasta ahora se desconocía.
Terapia génica, la esperanza
Una de las líneas de investigación más novedosas del grupo reside en trabajar con células inmortalizadas que producen TH (tirosina hidroxilasa), con el fin de mejorar los síntomas motores en la enfermedad, un proyecto en el que colaboran también investigadores chilenos.
Para esta línea de investigación, los roedores son aliados poderosos del grupo a la hora de realizar experimentos que luego puedan ser transplantados a la clínica con humanos. Sin embargo, son los monos, por su similitud con el ser humano, los animales con los que mejor puede experimentarse estas posibles mejoras de la enfermedad de Parkinson.
Los integrantes del grupo experimentan en monos para intentar que con la menor inflamación posible se produzca la mayor respuesta génica: “Al morir las células que fabrican la dopamina, en el cerebro de los monos parkinsonianos inyectamos un virus atenuado con un trasgen que expresa una enzima que facilita la producción de dopamina”, asegura Herrero.
En estos momentos, el mayor problema reside en determinar la cantidad exacta de virus a inyectar en el enfermo para que el tratamiento sea efectivo. En cualquier caso, según afirma Mª Trinidad Herrero, aunque en el futuro es posible que ésta sea una estrategia terapéutica de uso muy común, habrá que esperar al menos cinco años para que pueda plantearse en la clínica a los enfermos de Parkinson.

Qué es la enfermedad de parkinson
Rigidez muscular, temblor en reposo, así como pérdida y lentitud de movimiento (acinesia y bradicinesia) son las características más acusadas de los enfermos de parkinson –no en vano, se le denomina también parálisis agitante-. Se trata de una enfermedad neurodegenerativa asociada al envejecimiento en la que se pierde unas neuronas (dopaminérgicas) de una parte del cerebro. Al perderse su proyección a otros núcleos también se pierde el aporte dopaminérgico, lo que conlleva que se produzcan lesiones en serie que redunda en una disfunción motora, cognitiva y emocional en el enfermo.
Según Mª Trinidad Herrero, hasta hace pocos años se pensaba que en la enfermedad de Parkinson sólo se producía alteración de signos motores: rigidez, temblor en reposo y trastornos posturales, pero se ha descubierto que existe también una alteración de la esfera cognitiva. Bradifenia –es decir, lentitud en pensar- y alteraciones en el lenguaje son también características de estos enfermos.
La enfermedad de Parkinson conlleva también alteraciones emocionales, aunque esto es algo que, al ser más complicado de evaluar, lamentablemente se le ha dado menos importancia.

 

copyrigt
salas

Grupo de investigación
El grupo de Neurología y Neurocirugía Experimental (NYNE) de la Universidad de Murcia tiene en la enfermedad de Parkinson una de sus principales líneas de trabajo, aunque también el estrés y la fisiopatología del suicidio están en su punto de mira.
El grupo intenta buscar las causas de la enfermedad y trata de encontrar una aplicación clínica para paliar los problemas de estos enfermos.

Prof. Herreros

En el grupo están integrados médicos clínicos como Máximo Poza, jefe de Neurocirugía de la Arrixaca; Andrés Fernández Barreiro, jefe de la sección de Neurología de la Arrixaca, Emiliano Fernández Villalba y Angel Sánchez Bahillo. El resto son biólogos, bioquímicos y psicólogos (Carlos Barcia, Juani Navarro, Virginia García, Jose Luis Saez Casanelli, Juani Sanchez-Serrano...).

Una enfermedad frecuente
El parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en el mundo después del Azheimer. Se calcula que uno de cada mil habitantes mayores de 65 años padece o llegará a padecer la enfermedad. Aproximadamente un millón de europeos –de ellos 80.000 españoles- están afectados por esta enfermedad, lo que explica que los estudios sobre la enfermedad de Parkinson se hayan convertido en uno de los prioritarios de la investigación en todo el planeta.
Al igual que al conocimiento de la enfermedad de Alzheimer contribuyó el hecho de que lo contrajeran seres como Rita Hayworth o Ronald Reagan, el parkinson se ha conocido más a raíz de que lo contrajeran personalidades como el exboxeador Mohammed Alí, el actor Michael J. Fox o el mismísimo pontífice Juan Pablo II.

Jaque al Parkinson
Actualmente existen dos estrategias para el tratamiento de la enfermedad de parkinson: una farmacológica y otra quirúrgica.
La farmacológica, basada en la administración de fármacos con L-DOPA posee efectos secundarios que llegan a incapacitar al enfermo tanto como la propia enfermedad por lo que se combina con agonistas dopaminérgicos y otros fármacos.
La quirúrgica, más moderna, sólo lleva cinco años en práctica, y consiste en desactivar determinados núcleos del cerebro desde fuera, con lo que el paciente mejora su capacidad motora.
Actualmente se trabaja en estrategias basadas en la terapia génica, que constituirá, previsiblemente, la estrategia definitiva para el futuro de las enfermedades degenerativas.

 

                     
           

 

         
       
"Un millón de europeos padecen o padecerán enfermedad de Parkinson"
 
                           
           
barra  

 

contactar

     
                           
       

 

" el grupo de investigación l de la Universidad de Murcia estudia los factores de inflamación presentes en el curso de la enfermedad"

 

   
                           
   
inactivo inactivo
                 
Portada | Regresar al Menú de Sección | Imprimir |

escudo UMU

© Universidad de Murcia, 2003 
Comunicación y Proyección Universtitaria
Vicerrectorado de Extensión Cultural y Proyección Universitaria
Avda. Teniente Flomesta nº5 30003 -Murcia. Telef. 34-968 363624 /25
inactivo inactivo