PREPOSTERIUS

(selección de fragmentos realizada por el propio autor y dirigida a Mercedes Rodríguez)

([1973]. Publicado en Diálogo de la Lengua, 1993) 

 

 

Querida Mercedes:

 

Te envío algunos trozos de lo que he escrito últimamente, aun­que, como verás, está sin corregir.

Es algo particular que yo quiero enviarte, ahora que he roto totalmente con vosotros.

Para que sepas más sobre el sentido de lo demoniaco, cuestión que hoy me obsesiona, mira, por favor, la página 5 del primer escrito (preposterior 314).

Comprenderás que yo no puedo tener ya ninguna relación con vosotros, ni vosotros conmigo. Estáis muy cerca de Berlín. Si fueran otros tiempos, y allí hubieseis sido destinados, visitaríais, sin duda, a la bella Magda Goebels y sus encantadores hijos, cuyos nombres comenzaban todos por H.

Es lástima que aquella muchacha de Segovia haya sido así trans­formada. Tú podías haber escrito, como Santa Teresa: «Anoche vi a Cristo, que me dijo: Mercedes, el Padre te ama, y eres la delicia del Espíritu Santo». Empero, comentarás cenas y sus vinos. Yo he llorar por esto más que por mi frustración, y odiar los sucesos que así te han vuelto.

 

Miguel

6-6-73

 

Preposterior 45:

Llamamos hechos a lo que se manifiesta como figura: la Lógica y lo táctico, o sea, las enunciaciones simbólicas formales y las enunciaciones fácticas.

Llamamos sucesos a lo que se manifiesta acaeciendo: la Estética, la Ética, la Memoria; en suma: las enunciaciones asimbólicas.

La correspondencia de los hechos y de los sucesos con las Categorías se llama realidad filosófica. Sólo los sucesos pueden no tener realidad filosófica, y, por tanto, ser irreales, en cuanto no correspondan con las Categorías estéticas, éticas o memoriales. Por tanto, la irrealidad es un problema estético, ético o de la conciencia. Fuera ella, nada hay irreal.

Así entendida, la realidad filosófica es la comparecencia de la Categoría en los sucesos. En este sentido, la locura, el mal, por ejemplo, son una irrealidad-filosófica.

El problema de la irrealidad-filosófica es el Problema de Filosofía y de la Religión.

 

Preposterior 46:

Que las Categorías faculten la realidad, y no sean precisamente los elementos o resultados de la desarticulación de la misma, es tesis de nuestro nominalismo. En la unidad de todas las enunciaciones, que desde el Algo del sujeto es el espíritu, están las Categorías como Algo que faculta los Algos; pero también en la unidad originaria de los Algos, en cuanto son enunciaciones, están las Categorías como Algo que faculta los Algos. Así es que las Categorías son subjetivas y objetivas a un tiempo. Son la reducción metodológica de:

A) La enunciación

B) La expresión

C) El sujeto

D) El espíritu

E) Algo

F) La Manifestación

G) El Mundo

Por ejemplo: la Categoría estética del "placer" es la enunciación, es la expresión, es el sujeto, es el espíritu, es Algo, el la Manifestación, es el Mundo. Igual cabe decir de la Categoría ética de la culpa, del tiempo, de la forma o del espacio.

Entendemos que no es posible imaginar un intelecto o una mente, considerados como funciones, donde residan las Categorías como estructuras pasivas del "conocer". También rechazamos la idea de un Mundo construido, como una fábrica, con los ladrillos de las Categorías. Estas son la Manifestación, Algos que a su vez facultan todos los Algos, de manera que en cualquier Algo están estos Algos expresivos.

Así concebidas, las Categorías se deducen de los Algos por reducción del decir; en otras palabras: ellas se manifiestan como Algos en los Algos, o sea, como las facultades que han facultado la realidad.

 

Preposterior 291:

Sabemos que en un sistema se llama hipótesis a un supuesto elememo que, de darse, legitima a otros, ya dados. Por ejemplo: en ciertos sistemas, la hipótesis de la sustancia legitima los accidentes.

Como el método filosófico consiste en reducir los supuestos hasta decir lo menos de ellos, y lo menos es la Forma, la filosofía ha de decir necesariamente de la Forma, o callar; pero callar es decir que no se puede decir de la Forma, para lo cual ha sido necesario contemplar la Forma.

Así pues, el método filosófico dice necesariamente de la Forma, diga lo que diga.

Decir de la Forma supone la hipótesis de que Alguien está fuera de la Forma. Y como tal hipótesis es necesaria al método, es el método mismo, o sea, la filosofía. Por tanto, podemos definir la filosofía como la hipótesis, necesaria al decir, de que Alguien está fuera de la Forma del Mundo.

De esta manera se muestra también que el método filosófico, o sea, la filosofía, expresa la Religión.

 

Preposterior 244:

Si la Lógica tiene sentido, si la Lógica no tiene sentido, si la manifestación Lógica-y-no-Lógica no tiene sentido, y esto se ha expresado en la proposición preposterior, Dios se ha expresado en el decir.

Dios es así la negación de la Lógica, la negación de la no-Lógica y la negación de la conjunción Lógica-y-no-Lógica. En otras palabras: Dios no es el Mundo (la Lógica); tampoco es el no-Mundo (la no-Lógica); y tampoco es la imposible conjunción del Mundo y del no-Mundo (la Lógica-y- la-no-Lógica).

Dios no es Algo, porque Algo es el Mundo y el no-Mundo. Algo es la nada, Algo es lo universal y lo particular. Algo es lo que denominamos pensamiento.

Dios es Alguien.

 

Preposterior 247:

Así es que lo que afirmamos o lo que negamos no es Dios. Afirmar o negar es la Lógica.

Tampoco es Dios la negación de la Lógica como particular (no la simple negación lógica arriba expuesta).

Tampoco es Dios el sinsentido de la Lógica-y-la-no-Lógica.

Dios es el Sinsentido del sinsentido de la Lógica-y-la-no-Lógica.

 

Preposterior 248:

Ciertos problemas de la lógica formal, como el problema del ordinal más alto, el cardinal mayor, la paradoja de las clases que no se contienen a sí mismas, etcétera, no son, en verdad, problemas de lógi­ca formal, sino filosóficos, pues se refieren a la cuestión última de la Forma. Al tratar tales cuestiones, los lógicos han saltado inadvertida­mente a la filosofía, trayendo preguntas que versan sobre el sentido mismo, en vez de hablar sencillamente de lo que tiene y de lo que no tiene sentido. De esta manera, los lógicos se han preguntado, desde la Lógica, por el significado de la Lógica misma. Mas, desde nuestro punto de vista, la Lógica no puede tener significado.

En efecto: ninguna enunciación formal (por ejemplo, el princi­pio de contradicción) puede ser enunciación de la explicación ni de la no-explicación, pues estas no se dicen: se expresan.

En otras palabras: La explicación y la no-explicación son:

A) La expresión de la Lógica y de la no-Lógica.

B) La enunciación de la Lógica y de la no-Lógica.

Y ambas a un tiempo.

De esta manera, en los problemas que la Lógica formal tiene planteados se expresa el sinsentido de la Lógica.

Así es que la Lógica es la Expresión del sentido-no-sentido y del sinsentido, a un tiempo. Dicho de otra forma: En la Lógica se expresa ella misma y el fuera-de-ella (no el contra ella, que es Lógica).

 

Preposterior 1:

Llamamos anterioridad a la propiedad que tiene un elemento de aparecer como matriz de otro en un sistema. En el sistema de la Filosofía, el decir es la última anterioridad, o sea, la anterioridad de toda anterioridad. Si negamos, en efecto, el decir, decimos al negar. El decir no puede ser reducido metodológicamente.

Llamamos "supuesto" a cuanto el decir dice, incluyendo el decir sobre el propio decir. Por tanto, el decir es:

A) La última anterioridad.

B) Un "supuesto" del decir.

Llamamos, en principio, mundo, a todos los "supuestos", que, reducidos unos a otros, dan tres modos de supuestos:

A) Nosotros mismos.

B) Lo diferente a nosotros.

C) El decir, incluyendo este decir, que lo dice.

Mundo es lo último y lo menos que el decir dice de todos los "supuestos", y, por tanto, un elemento del sistema que llamamos filo­sofía, ya que la filosofía consiste en decir lo menos de los "supuestos".

 

Preposterior 314:

Lo demoniaco:

1- No es definible

2- Debe ser descrito

3- Es la descripción de las anti-categorías

4- Sólo se conoce en relación con las Categorías

5- Es lo irreal

6- Es lo mímico

7- Es lo vacío

8- Es lo aburrido

9- Es la pura exterioridad

10- Su interioridad es la nada

 

Preposterior 357:

Solamente se puede abolir o transferir la culpa si se niega la culpa como cuestión. Aceptar la cuestión de la culpa, y transferir ésta, es una incongruencia.

La abolición del pensamiento es la abolición de la culpa. La serie infinita de elementos, referidos unos a otros, que hacen abolición del pensamiento, hacen también abolición de la culpa.

La transferencia de la culpa es, pues, no teorética, y, también, no ética. Es la abolición de lo teorético y de lo ético.

 

Preposterior 367:

La culpa no es consecuencia, no es la conclusión de un silogismo ontológico. Es, más bien, una premisa, dada como Naturaleza. Y una premisa tal que hace posibles todos los silogismos de la Ética.

 

Preposterior 374:

Culpa es la comparecencia, en toda interioridad, de un sentido tal en los hechos que éstos y aquélla quedan juzgados y condenados por el deber-ser, precisamente porque éste no se da, ni puede darse, por propia definición, como finito y coactual al individuo. El sentido que la culpa da a los hechos, se llama sentido ético, y es originario y suficiente en sí. El sentido ético no es un juicio: no se enuncia; se expresa y es el Mundo.