Somos microbios por el Prof. Dr. D. Francisco A. Tomás Barberán, académico numerario

Columna de la Academia publicada en el Diario La Verdad el 22 de octubre de 2016

Se está poniendo de manifiesto la relevancia que tienen las bacterias que habitan en el interior de nuestro cuerpo ya que ejercen funciones cruciales en mantenimiento de la salud. Estas bacterias, que en conjunto se conocen como microbiota, y sus genes microbioma humano, se encuentran en la piel, en las mucosas y, sobre todo, en el aparato digestivo, especialmente en el colon. Recientemente se ha descubierto que hay incluso bacterias en nuestra sangre, un órgano que se había considerado estéril. En conjunto, en nuestro cuerpo el número de bacterias es diez veces superior al de células humanas, los genes microbianos suponen cien veces más que nuestros propios genes, y el número de bacterias en nuestro aparato digestivo es mil veces superior a la población de seres humanos en nuestro planeta.

Pero, ¿son importantes esos micro-organismos que están en nuestro interior y conviven con nosotros? Se ha demostrado que existe una relación entre estas bacterias del colon y la obesidad, la diabetes, enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas. Tienen además un papel relevante en el establecimiento de la inmunidad, e incluso en nuestro estado emocional mediante la conexión a través del conocido como eje aparato digestivo/cerebro.

Hay que decir que no todos tenemos las mismas bacterias en el colon, y que dependiendo de ellas podremos ‘cosechar’ más o menos energía de nuestros alimentos, sobre todo de la fibra, mediante fermentaciones que dan lugar a ácidos grasos de cadena corta, que son nutrientes para nuestro organismo y pueden hacer que una fibra no digerible, acabe contribuyendo a nuestros depósitos de grasa.

Todos conocemos los grupos sanguíneos que nos clasifican atendiendo a las características de nuestro tipo de sangre. Se ha propuesto que igualmente se nos podría clasificar por las comunidades de microbios que colonizan nuestro intestino en tres grupos denominados ‘enterotipos’. A priori, aunque sujeto a discusiones entre científicos, podríamos decir que cada uno de nosotros pertenece a uno de estos estos tres enterotipos y que esto hace que nos comportemos de manera diferente frente a aspectos como la facilidad que tenemos para engordar.

En algunos casos se ha demostrado que la transferencia de los microbios intestinales de un ratón delgado a un obeso, hacen que éste adelgace, y ésta estrategia ya se está ensayando en humanos constituyendo lo que se conoce como ‘transplantes de microbiota intestinal’.

Estamos en la era del microbioma humano, y se esperan grandes avances en nutrición, medicina, farmacia y biotecnología, que ayudarán a llevar a cabo tratamientos personalizados que mejoren su eficacia y nuestra calidad de vida.